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Grecia juega su carta y comienza la nueva pesadilla del euro que puede partir a Europa en dos

El análisis especializado de un blog de referencia sobre Economía.

Grecia juega su carta y comienza la nueva pesadilla del euro que puede partir a Europa en dos

 Después de cinco años de advertir que los planes de austeridad serían un rotundo fracaso para Europa, la elección de ayer en Grecia lo ha dejado en claro a todo el planeta. Los planes de la troika han fracasado en toda la linea y lo de Grecia es solo una muestra. El país ha sufrido una caída del PIB del 25 por ciento, un aumento del desempleo al 27 por ciento y una caída en los ingresos reales del 50 por ciento. Grecia es el país que ha sufrido el mayor deterioro desde el estallido de la crisis financiera en 2008 y en gran parte por los errores y mentiras de la troika, que a lo largo de toda la crisis ha actuado con arrogancia y despotismo sublimes como si no tuviera nada que ver con la gesta de los problemas. Si Yanis Varoufakis anunció su renuncia si ganaba el sí, lo lógico sería que de la troika renunciaran en masa: Merkel por negar la sal y el agua a Grecia, Lagardé por ocultar información relevante sobre la situación griega, Schultz por amenazar con bravuconadas y expulsar a Varoufakis de una reunión con el eurogrupo, Schauble por apostar a la caída de Grecia para así "crear una Europa más sólida" y sin el lastre de los débiles, etc. 


Lo que deben entender los paises de la periferia como España, Italia, Portugal e Irlanda, es que también están en la lista de "débiles" a los que Schauble puede suspender en cualquier momento. Para comprender este tema sugiero remitirse al documental alemán sobre el fracaso del euro, que muestra cómo la moneda única fue desde el principio un nudo de fraudes y mentiras. En esta historia, como en las novelas de Agatha Christie, todos tenían intereses para mentir y hacer fraudes con tal de entrar al exclusivo club del euro. El euro fue siempre visto como un club para hacer grandes negocios y mientras los negocios anduvieron bien, es decir, mientras los flujos de dinero del emprendedor norte europeo corrían hacia "los holgazanes del sur", todo era perfecto. La economía funcionaba bien.por esa sensación de riqueza en la que el norte producía y el sur gastaba y consumía, Como dice Schauble: "lo tuvieron todo, y en exceso... Ahora, ¿de qué se quejan". Con ese mecanismo los bancos prestaban y creaban dinero de la nada multiplicando sus balances y generando burbujas inmobiliarias a 30 y 40 años plazo... olvidándose que en algún momento había que pagar. Y en este punto volvemos siempre al eterno debate de quien es más culpable: si el que presta, o el que se endeuda. Pero aquí se demostró que la banca había prestado dinero en forma desmedida a los ninjas, aquellos que no tenían empleo ni trabajo ni dinero, por el solo afán de "crear más dinero de la nada".

Este auténtico esquema ponzi de la creación de dinero de la nada funciona solo cuando la economía crece, cuando entran nuevos y pujantes actores al juego, y cuando no existe ningún tipo de límites. Esta estructura ponzi de "crecimiento ilimitado" fue fortalecida por la teoría económica monetarista que afirmó haber "dominado el ciclo económico", reafirmándose en el hecho de que a lo largo de 80 años no se habían producido grandes crisis financieras. Sin embargo, la desconexión que existe entre el sistema financiero y la economía real demostró que hay muchas zonas ocultas en la teoría económica para la que no existen recetas fáciles. El sistema es mucho más frágil de lo que parece y no podemos comparar crisis que ocurren en la periferia del sistema con crisis que ocurren en el núcleo de éste. Las crisis de México, Rusia o Brasil, incluso la asiática de 1997, son crisis periféricas.La crisis de 2008 fue en el núcleo capitalista de Europa y Estados Unidos. Había que tomársela más en serio, y no como el "evento transitorio" que muchos creyeron. A nivel de núcleo, la caída de una pequeña ficha puede generar el desplome de todo el sistema. Es lo que ocurrió con la caída de Lehman Brothers, un banco de segunda línea que arrastró a todo el sistema financiero. Es lo que puede ocurrir con el euro si la UE no aplica medidas de urgencia para la liquidez griega, que debe ser inmediata, dado que se postergó el problema más allá de lo posible.

El contagio puede partir a Europa en dos

La realidad griega es algo que se ha desconocido en forma sistemática. Llevan cinco años en reuniones periódicas y aún no resuelven el problema esperando qué, ¿un milagro? Ya en 2010 Dominique Strauss-Kahn sabía que la deuda griega era impagable y aplicó medidas de parche pensado que la crisis sería temporal. Por eso se rescató a la banca para aliviar la presión de los bancos alemanes y franceses, que eran los más comprometidos con Grecia en la generación de préstamos para consumo. Este alivio a la banca disparó la deuda helena del 99 al 140 por ciento del PIB, y en su momento, nadie vio problema en ello. Así como nadie vio problemas en el torrente de préstamos que invadía a la periferia europea. Todo ese "progreso" y "modernidad" hacía ver -y creer- que el euro funcionaba. Los griegos fueron beneficiados con esos flujos de dinero dado que estaban acostumbrados a tasas de 9 y 10 por ciento y con la moneda única tuvieron acceso a créditos al 2 por ciento. ¿Qué esperaban los señores de la UE? Eso mismo ocurrió en España, Italia, Portugal e Irlanda. De ahí que surgiera el acrónimo PIIGS, para separar a los derrochadores países de la periferia. Ahora estos mismos países pueden sufrir el contagio de la crisis griega que puede partir a Europa en dos,

La realidad griega volvió a quedar al descubierto con un informe del FMI que fue ocultado por Christine Lagardé en una acción de la que en algún momento deberá responder. ¿Por qué lo hizo? Porque el FMI ha fallado en todos los pronósticos de crecimiento y desempleo de Europa en general y de Grecia en particular. La siguiente proyección fue elaborada por el FMI en 2010 y pronosticaba un crecimiento de 2.1 por ciento para el 2014 y un desempleo de 14,6 por ciento. Nadie castiga a la dirección del FMI por dar pronósticos tan errados que hacen tanto daño a los países. Y la señora Lagardé gana más de 550 mil euros al año. La prensa y los medios prefieren guardar silencio, y no se sabe si es por desconocimiento, o por tener intereses creados.

La semana pasada se filtró el informe que Christine Lagardé ocultó y que da cuenta de que Grecia necesita 60 mil millones de euros en tres años y un período de gracia de 20 años, y recortes del 50 por ciento en su deuda para que el país pueda avanzar en forma ordenada. Resulta absurdo exigir a Grecia pagos de intereses por los préstamos del 5 por ciento del PIB cuando el país está creciendo al cero por ciento o en zona negativa. Eso es poner la soga al cuello y no demostrar ningún interés por buscar vías de salida. Por eso Grecia votó NO y manifestó su rechazo a las política de la troika, a los planes de austeridad y de recortes presupuestarios que han hundido el PIB casi un 30 por ciento y han creado más de un millón de desempleados. Si la troika no entiende el mensaje que transmitió Grecia ayer a todo el mundo, vendrán días muy difíciles no solo para Grecia sino que para toda Europa. Con la salvedad que Grecia podrá salir muy pronto de los problemas, y en su empuje liberar de la prisión del euro a otros países. La Alemania de Merkel, Schauble, Schultz y Gabriel puede quedarse muy sola.

(*) Marco Antonio Moreno es Ingeniero Comercial y Magister en Economía, es también un apasionado del ciclismo y del cine. Ha estudiado filosofía, sicología y ciencias políticas. Tiene una mirada crítica frente a la globalización y el modelo económico neoliberal.

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22 de agosto de 2017 | 19:09
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