opinión

La profesora Cogni, una de las peores experiencias de mi vida

Cuando la cobardía y el facilismo duelen: a propósito de la defensa impune respecto al ejercicio docente de la profesora Laura Cogni de Bru.

La profesora Cogni, una de las peores experiencias de mi vida

Hace más de 10 años que conocí a la Profesora Laura Cogni de Bru. Hoy vivo en México y soy Dra. en Teoría Literaria. No es que los títulos sean importantes en esta ocasión, pero sí subrayar que, pese a todo, y a los obstáculos puestos al final de la carrera de Profesora en Lenguas y Literaturas Modernas –también, me recibí de Licenciada en Lenguas y Literaturas Modernas y tengo una maestría en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México- pude lograrlo. Expongo todo esto porque muchas veces el lector necesita un poco de autoridad académica. El video de la profesora Cogni lo vi de casualidad. Inmediatamente, un rencor, una rabia, pero sobre todo unas ganas de sacar a la luz el maltrato ejercido por esta mujer, entraron en mí. Sé que muchos de mis compañeros y compañeras de la Facultad de Letras están aterrados y no quieren decir una palabra por miedo a no terminar nunca más su carrera. De hecho, mucha gente valiosa que conozco se tuvo que ir a un terciario porque ya no soportó el desprecio, el odio, la violencia de este grupo de profesoras que formaba Didáctica General de la Lengua y la Literatura.

Creo que esté donde esté a la Dra. Blanca Escudero de Arancibia no le va a importar que la cite, probablemente, le encante que lo haga. Una vez, cuando desaprobé la única materia de toda mi carrera, Didáctica General de la Lengua y la Literatura, con la Profesora Delia Vivante, como primera responsable de que muchos de mis amigos, amigas de la facultad se sintieran desvalorizados, con ataques de ansiedad, con la decisión de dejar la carrera, con el dolor que significaba abandonar el amor por lo que hacemos y, sobre todo, el esfuerzo de años y años tratando de estudiar y trabajar al mismo tiempo. Esa vez, mi amiga Blanca, me dijo: “Nunca voy a entender cómo sobreviviste acá adentro”, refiriéndose a la Facultad de Letras. Cursé en esos años, cuando en los cursos había cruces, la titular de Introducción a la Literatura decía que los escritores escribían sólo lo creado por Dios, existía una especie de santuario del papa al lado de la fotocopiadora y los acosos sexuales por parte de los profesores corrían por los pasillos. En ese entonces, justo al final de mi carrera, rendí Literatura Argentina I. Para mi desgracia la titular, la Dra. Mabel Agresti se había accidentado una pierna y aparecieron en mi mesa de examen dos desconocidas que nunca antes había visto: una de ellas era la Profesora Cogni.

Su desprecio, falta de respeto y falta de actualidad de la materia, su poca voluntad de ayuda, su evidente manera de lograr que los estudiantes desaprobáramos, eran y son hartos conocidos. Ese día fue uno de los peores días para mí y sí, salí llorando y estuve muy mal durante mucho tiempo. La profesora Cogni se dedicó a preguntarme detalles sobre la materia y a desaprobar mi tema especial, antes aprobado por la profesora titular. Eso no fue todo. Se ensañó en decirme que no sabía nada, que cómo iba a enseñar así, y que me aprobaban con un 4 (cuatro)“de lástima”.

Humillar a alguien es un hecho muy grave. Tiene como característica que la humillación proferida o practicada no puede ser disuelta. Hiere, lastima, hace doler el orgullo –ese bueno, que nos hace seguir adelantes- y el honor. La profesora Cogni ha sido tildada de heroína, es decir, de ejemplo para la sociedad. ¿Cuál? Y hablo, por ahora, solamente de lo ocurrido con la mayoría de mis compañeros y compañeras que han sido y son humillados por la profesora Cogni. Durante esta semana y con todo el temor del mundo, por lo menos cinco estudiantes,me han contactado para decirme que la profesora Cogni los hace sufrir, o que, al salir de las mesas de examen de Literatura Argentina I, lloran dos o tres días seguidos. ¿Un ejemplo? ¿Cuál? Enseñarnos a los golpes, a los insultos, a humillación limpia. ¿Por qué no sale a la luz el enorme historial de quejas y maltrato que tiene la profesora? ¿Acaso es más fácil tapar todo y que este sistema de daño siga adelante? Usted, profesora Cogni, nos hace mal, nos lastima, nos hace sentir que no sabemos lo que hacemos, que no somos buenos estudiantes. ¿Para qué lo hace? ¿Porque es mala o porque no está bien psicológicamente? Quizás, un estudio – no arreglado- podría darnos alguna respuesta.

Di clases en la escuela Padre José María Llorens del Barrio San Martín durante cinco años. Ninguno de mis alumnos y alumnas, con los que actualmente mantengo contacto, podrá decir que los lastimé, los humillé o los maltraté. Jamás los insulté ni los insultaría. Los y las respeto mucho. Pararse frente al aula da un poder muy enorme y erróneo. Erróneo porque no debería ser así. Las clases deberían ser más equitativas, participativas, sin tenerle pánico a la profesora, al profesor, debería ser un intercambio, un momento de comprensión mutua.

Sebastián Henríquez dice que el video donde la profesora Cogni sale con un ataque de odio humillando a alumnos que deben tener, al menos, 30 años menos que ella, es una trampa y que lo usamos para defendernos quienes damos clases. ¿No es al revés? ¿Será que tal vez, los docentes que dicen que la profesora Cogni es una heroína, en realidad quieren cubrirse de su propio cansancio y locura frente a los alumnos?Echarle la culpa a los adolescentes es cobarde. Asegurar que los padres son responsables de la mala educación de sus hijos es impune y facilista. ¿Cuál es el rol del profesor, de la profesora? ¿Ponerse como una víctima de un grupo de personas que probablemente podrían ser nuestros hijos/as o, aún mejor, de sus padres y madres que podríamos ser nosotros mismos? Dice Henríquez: “hay un ser humano en frente y que puede ser que lo estén haciendo mierda”. ¿Eso es un héroe? ¿Una heroína? ¿Un ejemplo? ¿O acaso no se puede demostrar que hay un ser humano detrás, de otra manera? Un héroe, una heroína eso no es ser una persona de carne y hueso. Eso lo aprendí bien en la facultad.

Trabajé con alumnos y alumnas cuya situación en la vida era admirable. Tenían muchos problemas para estudiar y más para seguir en la universidad. Sin embargo, como podíamos, los ayudábamos a salir adelante. Yo estaba en la escuela no como una santa inmolada, sino como la profesora, la persona que ellos respetaban, como yo los respetaba a ellos. Y si alguno de ellos lee esto, podrá dar fe de lo que digo. Los quiero mucho y siempre me gusta saber cómo están, cómo andan sus vidas. Desde mi punto de vista, esta es una buena manera de ser profesores y docentes. Siendo honestos, sinceros y queriéndolos. No hablando de ellos con definiciones espantosas de lo mal educados, salvajes, desobedientes, y hasta malditos que son. ¿Ese es el ejemplo? ¿Echarles la culpa? ¿O ponerse las pilas y replantearse la vocación, moral, ética y amor?

Encontrarme con la profesora Cogni es –y no simplemente “fue”- una de las peores experiencias que tuve en mi vida, por todo lo que antes expuse. ¿No sería mejor recordar a nuestros profesores como ejemplos, apoyo, conocimiento y cariño? Si les decimos que nos encanta que sufran y que no nos importa que mueran, esa será la marca que les dejaremos: traumática. En caso de que me enterara de que uno de mis hijos es maltratado por alguna profesora o profesor de esta manera, no dudaría ni un instante en pensar que esa persona no sólo es ordinaria, vulgar, soez, sino que está mal de la cabeza. De inmediato, pediría consenso con los demás padres y madres. Luego, definitivamente, no dejaría que mis hijos tomaran una sola clase más con ella. Les pregunto a todos los que la defienden a capa y espada. ¿Dejarían que una profesora dañara así a sus hijos?

Sostener un sistema con base en el terrorismo tiene que ver con nuestras secuelas militares, fachistas. Agradezco profundamente a los y las profesoras que me ayudaron y que lo siguen haciendo a la distancia, a quienes me dejaron esas horas felices amando lo que hacían, lo que hacemos. Esas personas también existen en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo. Y no crean que son pocas, pero muchas de ellas también deben someterse a un sistema que debe ser revisado, junto con toda la educación básica y secundaria.

Espero, esperamos –y me uno a mis compañeros y compañeras- que, de verdad, se pongan en nuestro lugar como estudiantes humillados y en esos adolescentes que merecen una buena guía para sus estudios, para su vida. Si la profesora Cogni quedara como una heroína, sería muy injusto para quienes la padecimos y la padecen, y muy cobarde para quienes siguen soportando este sistema que los ha formado y seguirá formando a presentes y futuras generaciones.

Opiniones (24)
20 de noviembre de 2017 | 10:31
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20 de noviembre de 2017 | 10:31
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  1. La crueldad de varios profesores de la Universidad Nacional de Cuyo, especialmente de Filosofía y Letras es proverbial. Muchos abandonan o cambian de institución por prescripción médica. Imagínense, si así quedan afectados los estudiantes adultos, qué les espera a adolescentes en formación?
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  2. ¡La letra con sangre entra!!!! Es asombroso ver la manga de maricones/as sensibles que arrugan ante una profesora y ante la vida. El mal trato fue y sera. Es el que nos provoca para superarnos.El enemigo es el que nos hace fuertes. El padre exigente es el mal padre y el permisivo es bueno, a la vuelta de la vida es al revés. Del profesor bueno no sabemos nada y lo poco que sabemos es del profesor severo. Antes el puntero, el cinturón del viejo, el rojo, la humillación en el colegio. la universidad y en el doctorado, llevaron al mejor promedio en Alemania. Hoy se agradece.¡La letra con sangre entra!!!!
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  3. me "uno" a reyarturo... la verdad que siempre digo que hay que escuchar las dos campanas de las cosas y en éste caso no lo puse en práctica...
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  4. Soy alumna de Filosofìa y Letras y tengo 22 años y por desgracia he tenido la mala suerte de ser alumna de la profesora Cogni. En la carrera de Letras cursan jóvenes que han elegido estar ahí, que no van obligados y a los que les gusta estudiar, y es en ese ambiente donde he presenciado incontables escenas de humillación hacia los alumnos por parte de la docente. Un gran número de alumnos están hoy siendo víctimas de esta profesora, estresados y nerviosos porque no saben cómo manejar la situación, y como siempre en desigualdad de condiciones para negociar. En el video del dad por mucho que venga al dedo para hablar sobre docencia hoy, es en realidad una pequeña muestra del peligro de que esa mujer siga trabajando como educadora.
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  5. ¿ Esta profesora con incontinencia verbal es la/él único , porqué no se evalúa a los profesores ? Fui a un colegio secundario técnico y con asombro nos enteremos que un alumnno egresado un año antes y de un nivel académico menos que mediocre estaba al frente de una cátedra vacante de Análisis Matemático (!) Consultados sus alumnos expresaban : "no sabe nada charlamos toda la clase". Creo que es un mix de situaciones , alumnos desinteresados y profesores sin preparación ni actitud ... lógico no todos son iguales hay muchos buenos ejemplos de ambos lados.
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  6. Cámaras de video en el curso y a otra cosa!
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  7. Es curioso como la opinión pública confunda un ataque de ira, de una persona temperamental, con un tratado de educación, la ordinariez y la grosería con una protesta social, el maltrato hacia los jóvenes como un métido educativo. Gente que no tienen idea de nada apoyan a una persona que desconocen y ante un testimonio se eventuran a agraviar, siguiendo el modelo impuesto por esta docente, a quien plantea el asunto. La universidad tiene docentes que por su ego, su divismo, su ausencia de códigos, maltratan a los alumnos. La sociedad tiene personas intolerantes, groseras, desubicadas como muchas personas que opinan en este foro y en los otros que han tratado este problema, que educan hijos iguales y que se comportan en sus escuelas de la misma forma. No hagan una cruzada para imponer la grosería, el atropello y la falta de respeto como modalidad de resolución de conflictos.
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  8. Estoy abrumada con este cambalache de opiniones, están mezclando todo. En primer lugar, no es un exabrupto de una de una pobre profesora cansada de sus alumnos, ella es así, fui su alumna, me humilló y la vi personalmente humillar a otros alumnos. Eso en la facultad lo sabe todo el mundo. Segundo, aunque fueran los peores alumnos del mundo, cosa que no creo, yo hice observaciones en el DAD y es una escuela muy buena, una profesora no puede ser tan violenta y tan ordinaria, pero ella es SIEMPRE así. Tercero, discutir sobre los problemas de la educación actual, del rol de los maestros, etc., está muy bien, pero eso no tiene nada que ver con justificar el accionar de esta persona, evidentemente desequilibrada. Cuarto, la persona que dice estudiar todos los programas de principio a fin, y nos regala su secreto para salir victoriosos de esa universidad, debería, a mi modo de ver, repensar su funesta fórmula que excluye a todos los demás alumnos que no son tan serios y responsables como ella ¿Pensaste en algún momento en la dificultades de diversa índole que tienen algunos estudiantes?, por favor, me horroriza ese comentario tanto como los que defiende a Laura Cogni de Bru. Estoy horrorizada con todo esto. Por último, tanto Analhi Aguirre como Jorge Luis Peralta, quien firma la otra nota, han sido alumnos brillantes de la Facultad, buenas personas, fundamentalmente, buenas personas.
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  9. "menteabierta" cola cerrada...
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  10. irte a mexico los ultimos 10 años te debe haber hecho perder la vision de la realidad de la educacion en argentina... lOS DOCENTES ESTAN HARTOS ..,.. CANSADOS .,, DESMOTIVADOS ,, DESVALORIZADOS,, Y TODO PROVOCADO POR ESTE GOBIERNO DE KK QUE HA HECHO QUE MUCHOS ALUMNOS NO TNEGAN EL MAS MINIMO INTERES,,,,
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