opinión

#NiUnaMenos

El miércoles 3 de junio convocan a movilizarse contra la muerte de Chiara y de miles de mujeres.

#NiUnaMenos

 Los cadáveres de mujeres se amontonan en la pila del olvido, como diarios de ayer. Porque todos los días, en Argentina, hay una mujer más asesinada sólo por serlo. Más precisamente, cada 30 horas. Y esos femicidios, además, dejan 8 niñas o niños huérfanos, cada semana. Cuando no son también asesinados, como una manera de infringir un daño irreparable a la madre, que es la destinataria del mensaje de esa violencia machista.

Ayer por la mañana, en Neuquén, un médico disparó en la cabeza a su esposa, también médica, quien se encuentra internada y, luego, él se suicidó. El año pasado hubo 277 femicidios y este año, la cifra promete, desgraciadamente, acrecentarse.

También este lunes, fue hallado el cádaver de una adolescente de 14 años que se encontraba desaparecida. Su cuerpo estaba enterrado en el patio de la casa de su novio, que confesó ser autor del hecho. Junto con él, cuatro adultos de su entorno familiar fueron detenidos por presunta participación en el crimen.

De las víctimas del año pasado, 23 tenían entre 13 y 18 años. Violadas, atacadas salvajemente, quemadas, apuñaladas o baleadas. Sus cuerpos aparecieron en bolsas de residuos, en arroyos, basurales y descampados o bajo las baldosas de una casa. Los medios se ocuparon de las víctimas, mucho más que de los homicidas: señalaron sus formas de vestir, sus preferencias sexuales, si les gustaba ir a bailar o si tenían un mal desempeño escolar. Como si alguna de esas características pudiera explicar el horror de esos crímenes.

Es tanta muerte que se hace insoportable. Y ya no soportamos ver cómo se asesina a las hijas, a las hermanas, a las madres, a las amigas, a las alumnas, a las maestras, a las que están en situación de prostitución, a las que iban a la fábrica, a las que salían de la oficina, en la calle, en el departamento, en el lugar de trabajo, por el novio, por el marido, por la ex pareja…

Por eso, la periodista Marcela Ojeda escribió en su cuenta de Twitter “¿No vamos a levantar la voz? NOS ESTAN MATANDO” Inmediatamente, otras periodistas como Hinde Pomeraniec, Florencia Etcheves, Ingrid Beck, a las que se sumaron actrices, escritoras y otras figuras públicas, hicieron una convocatoria a movilizarse al Congreso Nacional el 3 de junio. #NiUnaMenos, escribieron. Y pronto se viralizó en las redes sociales.

Algo similar había ocurrido poco tiempo antes, cuando espantadas por las alarmantes cifras de la violencia contra las mujeres, escritoras, periodistas y activistas organizaron una maratón de lectura contra los femicidios. Allí estuvo La Izquierda Diario, registrando los testimonios y opiniones de las participantes.

Propiedad privada

¿Cómo es posible que un hombre llegue a considerar a una mujer como un objeto de su propiedad al punto de considerar que puede disponer de su vida?

Explicarlo como una anomalía, una excentricidad provocada por una psicopatología, no ayuda a desentrañar por qué, entonces, las muertes de mujeres se suceden como una espantosa letanía, sin interrupción, cada 30 horas.

Sin embargo, es una respuesta tranquilizadora para quienes, hipócritamente, se escandalizan ante cada muerte pero son responsables de que las mujeres seamos “ciudadanas de segunda”, muriendo en la clandestinidad de los abortos inseguros por no tener derecho a disponer de nuestros cuerpos; condenadas a ser las que mayoritariamente trabajamos en condiciones de precarización laboral; las víctimas privilegiadas de las redes de trata que operan con total impunidad en el país, bajo la cobertura o participación directa de las fuerzas represivas del Estado, funcionarios políticos y jueces.

Algo de esto intentábamos explicar cuando titulamos Femicidios: la violencia que no cesa, y al mismo tiempo, en otro medio, se referían a este candente flagelo con el repudiable título de Femicidios: cómo detectar a los que matan por amor. Junto con el Estado, la Iglesia, el mismo sistema capitalista que se funda en la explotación de millones de seres humanos, también los medios de comunicación tienen su parte en esta invisible y persistente construcción de cadenas que oprimen a las mujeres y construyen una jerarquía de los géneros, donde hay subordinadas y dominantes.

El 3 de junio, marchá con nosotras

Las mujeres de Pan y Rosas, con nuestras compañeras legisladoras y diputados del PTS en el Frente de Izquierda exigimos que se declare la Emergencia Nacional por la Violencia de Género. Como señaló nuestra compañera Myriam Bregman, la única mujer que se presentará como Jefa de Gobierno en las próximas elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, la violencia de género requiere medidas urgentes.

Acompañamos los reclamos de justicia para las víctimas, pero también sabemos que es necesario organizarnos y poner en pie un movimiento de lucha de miles de mujeres trabajadoras, estudiantes, amas de casa en todos los lugares de trabajo, estudio, los barrios, para pelear por todos nuestros derechos.

Decimos que si tocan a una, nuestra respuesta será ¡organizarnos miles! Por eso te invitamos a organizarte con nosotras en tu lugar de trabajo, en la facultad o en la escuela. Y el próximo 3 de junio, a las 17 horas, en el Congreso Nacional y en todas las ciudades del país, te esperamos para marchar con nosotras, porque queremos fortalecer esa voz y que se oiga bien fuerte #NiUnaMenos.

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21 de agosto de 2017 | 09:17
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