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Capital y San Carlos: un primer impulso que se afianza

Los datos más relevantes de ayer son que los dos ganadores sacaron más votos, y el FPV menos.

Capital y San Carlos: un primer impulso que se afianza

Rodolfo Suárez y Jorge Difonso consiguieron ayer más votos que en las PASO. Ese es el dato más importante de unas elecciones que estaban cantadas. Porque confirman algo que, hasta ahora, se viene dando desde que las PASO se crearon: el que vota a ganador repite a ganador, y algunos se suben a la ola porque, bueno, siempre es lindo sentirse parte de los ganadores.

En ambos casos hay cosas notables. Una es que Difonso va a su tercera intendencia consecutiva con un pragmatismo digno del fin de las ideologías, que Francis Fukuyuma podría suscribir (para quienes se acuerdan de quién era Fukuyama). Con una suma de colectoras, de los colores más variados, demuestra que para ser un buen intendente alcanza con andar por la calle, conversar con los vecinos y poner el acento en lo cotidiano. Es una excelente estrategia para el pago chico.

Lo de Suárez es más notable, por varias razones. Una es que hasta hace menos de un año era un tapado que parecía una especie de segundón del “Viti”. Pero desde su primer día en la intendencia provisional supo marcar la cancha y, a través de la oxigenación de un modo de hacer política que ya hacía agua, mostrar un estilo propio e independiente del de su predecesor. Tuvo la habilidad de adelantar las PASO y las elecciones municipales y hoy es uno de los radicales mendocinos más legitimados por los votantes: ya no es el segundón de nadie y además sacó más votos que su mentor. Desde anoche todos lo mirarán de otra manera.

La izquierda ha mantenido un buen caudal electoral pero no mucho más que eso. El FIT es un fenómeno urbano, que no logra asentarse con candidatos propios en todos los departamentos y que, por ejemplo en San Carlos, directamente ni tuvo candidatos. Es una fuerza testimonial interesante en algunos municipios, pero por ahora no pasa de ahí.

Lo del Frente para la Victoria da para un análisis mayor. Un dato es que salió tercero en la Capital y segundo en San Carlos, es decir dos derrotas. Y encima sacó menos votos que en las PASO, lo cual puede significar que las diferencias internas son mayores de lo que parecen. Aranda salió tercero, igual que Recalde en la Capital Federal. Menos mal que, por lo menos, tuvo la prudencia de no festejar.

La elección de ayer muestra unos resultados y una proyección un tanto paradojales. Una es que, en los dos municipios, ganaron los oficialismos. Pero resulta que en las PASO para gobernador ganó la oposición. La pregunta es si en la disputa decisiva del 21 de junio se mantendrá la tendencia a votar al caballo del comisario o a reproducir lo que se dio en el primer impulso, ese que dijo que, para gobernador, parece ser el tiempo de cambiar de aire.

Opiniones (4)
22 de agosto de 2017 | 20:30
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22 de agosto de 2017 | 20:30
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  1. Si bouchon, sigamos así que es mejor, inseguridad por todos lados, corrupción , pobreza, mortalidad infantil y ahora para completarla "Fraude electoral". Me parece que ya estamos caidos.
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  2. QUE PELIGRO.. OJALÁ ESTO SE REVIERTA PORQUE SE VIENE OTRA CAÍDA DE LA ARGENTINA COMO HACE 15 AÑOS Y MAS...
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  3. La falacia de Fukuyama se apoyaba en la trampa de asociar el término 'ideología' con 'izquierda', 'revolución', 'fascismo', etc., como si las otras posturas no conllevaran ideología alguna. Bueno, el pragmatismo es una posición ideológica, que por estas tierras recibe el más adecuado pero menos elegante mote de ''oportunismo''. Difonso es un oportunista, parecido a su referente nacional Sergio +S.A. Si el pueblo sancarlino fuese mayoritariamente budista, Difonso, un católico confeso, hablaría maravillas del budismo, eso si, sin dejar de ser católico.
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  4. Que dirá ahora Marcelo Padilla ???
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