opinión

Economía, cooperativismo y BRICS

Hay en franco despliegue alternativas económicas, sociales y políticas superadoras del capitalismo salvaje.

Economía, cooperativismo y BRICS

La economía, si no se enfoca en su contexto, no es una ciencia y si no tiene en cuenta el bien común, no es social, sino capitalismo salvaje. Alternativas como el cooperativismo y la aparición de los BRICS muestran que otro mundo es posible.

Hay un fenómeno de implacable certeza respecto de las alternativas a las políticas dominantes en el planeta: el surgimiento y crecimiento acelerado del bloque de los BRICS. Como se sabe, la sigla BRICS involucra a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. 

Estos países tienen varias cosas en común, además de configurar una diversidad respecto del esquema dominante del capitalismo neoliberal: todos ellos han crecido considerablemente en sus Producto Bruto Interno, tienen una enorme cantidad de población, enormes territorios –generosos en recursos naturales– y un apetito de construcción política y económica distinto al del capitalismo neoliberal. Argentina, por cierto, está muy cerca de ellos: de hecho, nuestro país –con nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la cabeza–, en 2014, fue invitado especialmente a la llamada Cumbre de Fortaleza, en Brasil.

¿Por qué es importante este poderoso bloque y nuestra relación con él? Pues bien, los BRICS dan por hecho que esquemas económicos alternativos son posibles. Se trata de una intención de edificación social, ni más ni menos, de bloques de poder diversos a los que plantea el capitalismo neoliberal que impera y ahoga (por cierto, los datos muestran claramente que cada vez impera menos y, por tanto, cada vez ahogará menos).

Hay, además, y de modo paralelo e integrado, intentos más que importantes y eficaces que tienden a generar esquemas de negociación fuera del dólar. El crecimiento del yuan, por ejemplo, da claras muestras de que nuevos y perdurables negocios asoman por fuera de los esquemas del dólar y la banca neoliberal predominante.

El mundo está cambiando. Y nosotros estamos a bordo del mundo. Y no está mal que se busque un cambio. Vivimos en una época salvaje en términos financieros y desolada en cuanto a capital humano en el mundo económico.

Caído el Muro de Berlín, se pretendió instalar el fin de las ideologías y el estado de bienestar que tendría la humanidad en un mundo unipolar. Nada de esto ocurrió: las 85 fortunas individuales más grandes del mundo tienen la misma riqueza que 3.500 millones de personas.

El capital financiero sabe que lo que genera y lo que lo alimenta. El capitalismo, tal como lo conocemos, no es más que es egoísmo, acumulación, competencia leal y también desleal, desigualdad, injusticia social e interés meramente individual frente a las construcciones colectivas.

Y la economía, como ciencia social, no tiene por qué mantener este adn en la historia de la humanidad. La economía, si no se enfoca en su contexto, no es una ciencia y si no tiene en cuenta el bien común, no es social.

Desde el cooperativismo, en cambio, se propone una búsqueda de la igualdad en las vinculaciones económicas y también la construcción fraterna, más allá de la quimera. ¿Cómo pretendemos vincularnos? Desde una democracia protagónica y colectiva, levantando la fraternidad, el trato justo y esquivando el lucro por el lucro mismo.

Aclaro –como economista y gerente de bando que soy– que está muy bien hacer negocios, obtener ganancias, de hecho, es vital para el andamiaje de la economía en el mundo, no obstante, el rédito debe generarse en un ámbito de justicia.

Ante este panorama, y habida cuenta del mal ejemplo del capitalismo neoliberal, bien vale la intención de los BRICS en el mundo, siempre y cuando podamos vincularnos con ellos a partir de las banderas del cooperativismo que sostenemos.

Desde Argentina, tenemos que estar atentos y dispuestos para construir alternativas a partir de ejemplos como el de este bloque. Y más: desde el cooperativismo, buscamos construir para el crecimiento de Latinoamérica, con justicia social, con solidaridad, sin lucro por el lucro mismo y con un reparto equitativo de la riqueza.

Están invitados todos aquellos que quieran construir, ladrillo sobre ladrillo, con nosotros. Se puede. La realidad nos muestra que se puede.


* Juan Carlos Rivera, es economista, integrante del bloque político Frente Nuevo Encuentro, del Frente Para la Victoria, y Gerente Regional del Banco Credicoop de Argentina. 

Opiniones (3)
20 de octubre de 2017 | 09:47
4
ERROR
20 de octubre de 2017 | 09:47
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Si, mucho Brics pero la bipolar firma un acuerdo secreto con Chevron para Vaca Muerta. Y con los chinos estamos entregados de pies y manos. ¿ideas comunes? Ni siquiera se puede decir que los participantes tengan en común querer ganar el mundial. Otra payasada de las variantes KKs.
    3
  2. Muy confusos los conceptos y efectuando racionalizaciones. No sabe distinguir una idea de la conducta de quién la pregona. Hay delincuentes ingleses, rusos y chinos y esto no quiere decir que las creencias de cada uno sean mejores o perores. Nos asociamos a los BRICS por conveniencia o porque coincidimos con sus ideas? Tiene el grupo ideas comunes? Hablamos de desigualdad y halagamos a Rusia donde las mafias se robaron todas las empresas públicas?
    2
  3. sos patético Rivera
    1
En Imágenes
Wildlife Photographer of the Year 2017
18 de Octubre de 2017
Wildlife Photographer of the Year 2017
Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
17 de Octubre de 2017
"Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México