opinión

Los mensajes ocultos de la diáspora massista

No hay grandes diferencias entre Scioli y Massa. Su interna bonaerense fue trasladada al país. Pero podría acabarse. Los signos a la vista.

 El massismo mendocino está en clara dispersión. El referente que queda a la vista en Mendoza es el dirigente sindical de los empleados de comercio Guillermo Pereyra, hasta hace poco, ferviente kirchnerista de Nuevo Encuentro, que reniega del rumbo que tomó el gobierno nacional y que firmó un acuerdo por el cual votará a una fórmula gubernativa 100 por ciento radical: Cornejo - Montero. 

Ahora, con la salida del espacio del dirigente de Tigre de los legisladores Daniel Cassia y Gustavo Valls, que planteada una gran duda y esa es si el massismo está replegándose, finalmente, hacia la resolución de la interna peronista de provincia de Buenos Aires. Si así fuera, el deseo del "círculo rojo" de que Massa deje despejada la arena nacional para una batalla final por la presidencia entre Mauricio Macri y Scioli, se estaría cumpliendo.

Dijo el mendocino Valls, ahora alineado con el menjunje peronista mendocino que incluye a azules, sciolistas, paquistas, kirchneristas, díscolos y sureños, aunque todos con Daniel Scioli como bandera: "Sigo pensado que la mejor opción para la Argentina, en ese momento, es Sergio Massa".

Pero Mendoza es tan solo un botón de muestra. Para poder darle esta teoría, hay que tener en cuenta que el sciolista Santiago Montoya, hace unos días, pidió en TV que Massa acompañe a su líder presidencial como candidato a gobernador bonaerense.

El efecto dominó que generó el abandono de Carlos Reutemann al tigrense, para sumarse a las filas del jefe de Gobierno porteño, se ha transformado, según las numerosas evidencias que se van haciendo públicas, en una divisoria de aguas. ¿Qué harán los alcaldes bonaerenses Jesús Cariglino y Gustavo Posse, que llegaron apresuradamente a las filas de Massa desde el peronismo y el radicalismo, respectivamente, y ahora podría decirse que caminan hacia afuera en puntas de pie, mirando de reojo para atrás, mientras escuchan un familiar: "¿tajaí?"?

Mazzón vuelve a ser "el hombre". Ya no se sabe si se lo engrandece por ausencia de información en superficie o es realmente tan grande como parece, a la hora de definir futuros provinciales, municipales y también de la Argentina.

El multioperador está detrás de Cristina, pero fundamente, ahora, de Scioli. Lo estuvo de Reutemann y nadie podría negar que haya contacto en la actualidad. Y habla con Massa: se indica en su círculo que es uno de los principales "celestinos" de Sergio y Daniel, que por ahora, siguen intentando que todos los argentinos resolvamos su interna provincial, casi sin diferencias sustanciales entre uno y otro, salvo que uno critica en público al kirchnerismo y el otro se aguanta hasta después del 10 de diciembre.

La diáspora no tiene dique. O mejor dicho,  sí: Daniel Scioli.

Opiniones (3)
19 de agosto de 2017 | 20:10
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19 de agosto de 2017 | 20:10
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  1. Scioli,Massa y Cristina es todo lo mismo. Antes de votar,por favor pensemos si este es el pais que queremos . No nos dejemos llevar por las palabras. Analicemos los hechos.
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  2. Hay que ser boludos para no darse cuenta que Massa es a Scioli lo que Lavagna fue a Cristina en el 2007: disidencia controlada para dividirle los votos a la Gorda Carrió. Ahora es lo mismo para dividirle los votos a la oposición que suma el 70% pero que no está polarizada... cosa de que si gana Scioli, dos meses después esté a los abrazos con Massa y le ofrezca ser Jefe de Gabinete o algo así, quedando todo en esa inmensa familia de falsos e hipócritas que es el peronismo! Abran lo ojos!
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  3. Es lo que todos sabemos. Massa es más de lo mismo !
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