opinión

Perón y la vuelta frustrada de siempre

El autor de 1964 Historia secreta de la vuelta frustrada de Perón; opina en exclusiva para MDZ.

Perón y la vuelta frustrada de siempre

 Hurgar en la frustrada “operación retorno” que protagonizó Juan Perón el 2 de diciembre de 1964 es hurgar en uno de los hechos malditos del peronismo –hecho “maldito” de por sí-, y también de los menos conocidos. Ese día, del que hace poco se cumplieron cincuenta años, el general intentó regresar a la Argentina aprovechando el clima de apertura democrática propuesto por Arturo Illia, quien había triunfado en unas elecciones condicionadas en las que el peronismo estaba proscrito. Sin embargo, el propio Illia, después de haber asegurado que Perón era libre de volver, se encargó de operar para que el gobierno brasileño no lo dejara pasar de Rio de Janeiro, donde su avión hizo escala.

El peronismo, por su parte, también estuvo muy lejos ese día de movilizar y manifestarse en la calle como lo había hecho en apoyo a su líder durante la jornada histórica 17 de octubre de 1945. Pero nadie se encargó jamás de contar cómo se vivió en Argentina ese día en que Perón estuvo detenido 12 horas en una base de la aviación militar brasileña antes de ser devuelto a España en el mismo avión de Iberia que lo había traído. Pero es posible asegurar que ni los radicales ni los peronistas salieron bien parados de ese episodio, que por eso quedó rápidamente borrado de la memoria colectiva.

Este libro, 1964 Historia secreta de la vuelta frustrada de Perón, intenta rescatarlo del olvido.

Hurgar en este hecho implica acercarse al Perón menos conocido y el más lejano, que por entonces se encontraba justo en el noveno de sus dieciocho años de exilio. Pero también fue la excusa para intentar la reconstrucción de toda una época, también muy poco conocida: los años sesenta tempranos. Tiempos de debates intensos sobre la revolución y el peronismo, en los que participaron tanto el Che como John William Cooke –los dos vivos y en plena actividad-, pero también Gustavo Rearte, Andrés Framini y muchos otros pioneros de la izquierda peronista que iba a protagonizar las gestas de la década siguiente.

Quedó una sola imagen de ese 2 de diciembre de 1964, en la que se ve a Perón descendiendo del avión de Iberia por la escalerilla del aeropuerto carioca El Galeão, acompañado por el líder metalúrgico Augusto Vandor, el empresario Jorge Antonio y los cuatro dirigentes que completaban la pequeña comitiva. Pero queda, por sobre todo, la duda acerca de las desgracias infinitas que se habrían podido evitar si Perón hubiese regresado ese día a la Argentina. Una pregunta nada menor en nuestro país de los bandos eternamente irreconciliables.

Opiniones (1)
21 de agosto de 2017 | 23:31
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21 de agosto de 2017 | 23:31
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  1. Perón y el peronismo/justicialismo han sido y son el CANCER de nuestro país.
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