opinión

¿Límite a la libertad de expresión?

¿Es infantil pensar que cada uno puede decir lo que se le antoja disfrazando eso de un derecho a expresarse?

¿Límite a la libertad de expresión?

Sobre los autores: Emmanuel Sicre S.J. es argentino y mendocino, profesor de Letras, Licenciado en Filosofía. Luis Orlando Jiménez S.J. es mexicano, abogado. Ambos jesuitas estudian teología en la Pontificia Universidad Javeriana, Colombia.

Los asesinatos cometidos en París contra una buena parte de los integrantes de la revista satírica Charlie Hebdo, nos obliga a preguntarnos, entre otras cosas, sobre el derecho a la libertad de expresión. Para algunos columnistas como Monia Mazigh de origen tunecino y radicada en Canadá, el debate no está realmente situado aquí, si no en la pregunta sobre las oportunidades reales que el gobierno francés otorga a los musulmanes radicados en Francia, y sobre la política bélica actual en países como Iraq o Afganistán. Por otro lado, para Mario Vargas Llosa, en su columna titulada “Je suis Charlie Hebdo” publicada en El País (09-01-2015), el énfasis está en la defensa de la cultura de la libertad, y como parte de ella el derecho a la crítica. Para él, “Occidente, Europa, el mundo libre deben tomar nota de que hay una guerra que tiene lugar en su propio territorio y que esa guerra debemos ganarla si no queremos que la barbarie reeemplace a la civilización”.

Mazigh y Vargas Llosa sintetizan las dos posturas que están predominando en la prensa internacional. Coincidimos con Mazigh y al mismo tiempo consideramos que es importante revisar sobre todo la postura de Vargas Llosa.

¿Qué se entiende por “libertad” y qué por “expresión”? Cuáles son las consecuencias de creer que todos entienden lo mismo sobre una realidad mucho más compleja y entreverada que un simple “yo tengo derecho a expresarme como quiero, y cuando quiero”, haciendo del mundo el diván de las conciencias de aquellos que tienen acceso a los medios de comunicación. Si nos preguntáramos verdaderamente si somos libres de expresar lo que pensamos, no resulta tan sencillo y menos en temas fundamentales de la vida de una sociedad. Si consideráramos la libertad de expresión como la pensaron los que agreden aquello que otros consideran sagrado, podríamos imaginar que los que asesinaron a los editores parisinos también se expresaron libremente, lo que sucede es que lo hicieron a su modo. Unos con caricaturas, otros con balas. Es cierto que nada justifica un asesinato, solo se trata de una burda comparación que pone de manifiesto que los extremos se tocan. Como occidentales que somos, creemos que la libertad de expresión se debe replantear a la luz del diálogo intercultural.

¿Es que acaso no hay un límite, una barrera, un borde que contiene nuestros modos de expresión? ¿No resulta infantil pensar que cada uno puede decir lo que se le antoja disfrazando eso de un derecho a expresarse o de la tonta idea de que el que no quiere que no lo vea? Al parecer no es tan fácil. Porque si no, caemos en el concepto insuficiente que entiende la libertad de una sociedad como la suma de las libertades individuales, donde unos pueden ser más libres que otros según sus oportunidades, su carta de ciudadanía o sus compromisos con la ley. La cuestión sería más bien comprender que o somos libres todos, o nadie podrá ejercer su libertad porque siempre habrá algo que la amenaza. Y es aquí donde radica el punto de apoyo de la libertad de expresión de la prensa y de cualquier persona.

Por otro lado, podemos preguntarnos ¿qué es primero, el derecho o el ser humano? La libertad de expresión desde el punto de vista occidental, es válida y deseable porque está reconocida como un derecho humano. Sin embargo, la pretensión de universalidad de los derechos humanos en los últimos años ha sido cuestionada, en tanto que lo que se piensa como lo “humano” está definido desde la realidad europea y norteamericana. Así lo sostiene Boaventura de Sousa Santos al decir que ese modelo de “humanidad” hunde sus raíces en la época de la Ilustración y refiere principalmente a la afirmación de la individualidad, lo masculino y la piel blanca. La antropología ha aportado al debate afirmando que el ser humano es un ser abierto, en construcción constante y que eso que llamamos “lo humano” tiene distintas formas de expresarse y de realizarse. No hay un único modo de ser y existir. Es por lo tanto cuestionable, que el derecho a la libertad de expresión tenga pretensiones de ser ejercido en todos los contextos culturales. Aquí encontramos un límite no menor, el ser humano está por encima del derecho.

¿Cuál es entonces la delgada línea que marca lo que se expresa y a quiénes se expresa? Hay un parámetro ético que funciona como termómetro de mis expresiones y es el otro en cuanto persona situada en un contexto particular. Ni más ni menos que yo. Se trata de sostener la tensión de expresarle a otro, particular o colectivo, de modo público un conflicto sin destruirlo, sin tirar la piedra y refugiarse en el capricho, confrontando sin atropellar, criticando sin romper, desnudando sin violar. Se trata de mantener el nivel de la dignidad del otro, y la propia, con inteligencia y audacia, sin denigrar, sin profanar, sin ignorancias. Se trata de expresar teniendo en cuenta a las generaciones futuras porque si no, el día de mañana la libertad de expresión será entendida como un circo romano.


Opiniones (11)
19 de agosto de 2017 | 13:47
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19 de agosto de 2017 | 13:47
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  1. ¡Qué análisis pobre!¡¡Si hay una institución que censura y amordaza, es la que ustedes integran!!! "la defensa de derechos como la libertad de expresión e información no puede supeditarse a su conformidad con las ideas y opiniones mayoritarias o socialmente aceptadas, sino que debe amparar, en palabras del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (asunto Handyside c Reino Unido, de 1976, y mucho más recientemente, caso Otegui c. España, de 2011) a 'aquéllas que chocan, inquietan u ofenden al Estado o a una fracción cualquiera de la población'. Y ello porque la libertad de expresión constituye uno de los fundamentos esenciales del progreso y esa es la exigencia del pluralismo y el espíritu de apertura sin los cuales no existe una sociedad democrática". (M. A. Presno Linera "El derecho a blasfemar")
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  2. que modo de hablar huevadas
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  3. La delgada línea de quitar la vida a otro muchachos, primero que nada.
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  4. Muy interesante!!!
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  5. La libertad de expresión, debería estar autolimitada por el decoro y la no ofensa. Recordando a Tato Bores, a nadie les hubiera ocurrido eliminar por sus dichos.
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  6. melissa....Según la Real Academia de la Lengua Española, la tercera acepción para la palabra "expresión", es: 3. f. Efecto de expresar algo sin palabras. Matar a otro por la ofensa que produjo con su expresión gráfica ¿no es entonces un modo de expresar algo sin palabras? Si eso es así, entonces, ¿este tipo de expresión también debe ser libre? Por lo pronto la pregunta a todo ésto es ¿tiene límites la libertad de expresión? si la aserción es la respuesta, entonces ¿cuál es el límite y quién lo determina?, en cambio si la negativa es la respuesta ¿por qué matar a otro por una ofensa está castigado?
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  7. Ay los dos curitas jesuitas... ¿los habrá dejado hablar el papa Francisco? Precisamente, en el catolicismo existe la censura ¿de qué libertad de expresión me hablan? Dos curas hablando de libertad de expresión cuando en su propia religión existen miles de teólogos censurados. Por favorrrrrrrrrrrrrrr..............
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  8. noimporta, que se ofenda y que se exprese, todo bien siempre y cuando sea medianamente manteniendo la coherencia de dicha ofensa. yo: hago caricaturas, vos te ofendes y me prendes fuego la imprenta, yo me ofendo y te mato a tu madre, vos te ofendes y me tirás una bomba en mi barrio... es decir.. se trata de no escalar... respondeme con una caricatura o una solicitada.. punto. De última me ofende que lapiden mujeres sólo por cuestiones culturales, podría "expresar" mis descontento quemando una mezquita, hacer una página de facebook de concientización o simplemente no exponerme visitando esos lugares. Además se trata libertad de expresión no del derecho de venganza, supongo que la lilbertad de expresión se refiere a la libertad de pensar y transmitir mediante diferentes medios audiovisuales de comunicación, dudo que se refiera a asesinar o cualquier otra barbaridad.
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  9. melissa... En el fondo coincido con vos en todo, pero ¿por qué negarle al otro el que se ofenda con lo que vos le decís y lo exprese? Si no te gusta que se ofenda y lo exprese entonces le negás la posibilidad de que se exprese libremente. ¿Cuál es el límite entonces? Si alguien me quiere pegar una piña o matarme por lo que considera ofensivo de mi expresión, también es una expresión y por lo tanto ambos somos libres de expresarnos. Te puede resultar más o menos lógica una expresión que otra, mejor o peor, más humana o menos, con más valor o menor, pero ambas son expresiones al fin y como tales libres de ser expuestas.
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  10. si no me gusta lo que escriben no lo compro, si no me gusta lo que dice un amigo o me ofende deja de ser mi amigo, si no me gusta tal o cual programa no lo veo... infantil es justamente esta nota, "nadie tiene que ofenderme por que yo estoy acá". somos miles de millones de personas, en que momento algo que se diga no va a ofender a alguien más?. Esa revista no está destinada a que la compre un musulman fanático crucificador de cristianos.. está destinado a un público que le gusta la sátira o el chiste político fácil. Si no te gusta o te ofende, no lo compres, comprate una biblia, que dicho está de paso, es muy ofensivo para mi. Como no me gusta no la compro, no la leo y listo, y no por que no me guste me voy a poner a matar a curitas por la calle.
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