opinión

Los saqueos o los límites de la democracia policial

Más allá de los videographs con que se instalan mediáticamente, tras las complicidades ocultas y los planteos extorsivos de las fuerzas de seguridad, los“saqueos” invitan a pensar la naturaleza violenta de nuestra estructura económica y social, los núcleos de coacción sobre los que se construyó nuestra democracia, la lógica con que la policía ejerce el monopolio de la violencia física sobre los distintivos sectores sociales

Año a año, “los saqueos” desbaratan en vivo la fina analítica sobre la cuestión social con que se entretienen academias y ministerios. Entrecomillados porque así han sido instalados mediáticamente, el significado que se lesatribuye obedece a lingüísticas interesadas en un paísneocolonial como la Argentina: el significado de “los saqueos” no recae sobre las matrices estructurales que explican la expoliación extractivista de las venas abiertas, sino sobre una serie de prácticas minoritarias periféricas e inorgánicas que –orquestadas- vulneraron en forma atomizada a un viejo becerro de oro: la propiedad privada.

¿Se tratará de “saqueos” distintos? A diferencia de los que protagonizan Barrick, Monsanto o Chevron, sostenidos en el continuo trajinar de la maquinaria y la incesantevalorización  del capital, los saqueos de abajo sólo se producen durante “las fiestas”: esas semanitas en que lapavloviana fascinación por las mercancías se dispara al absurdo gracias a la omnipresente mitología navideña diseñada por Coca Cola. Pero estas hipótesis que relacionan a los saqueos de abajo con la impulsiva coacción consumista del sistema carecen de referencia empírica frente a la ansiedad de los estómagos disciplinados por la inflación. Propias de progresista bien alimentado, prolongan el prejuicio pequebú del “pobre pero honrado”.

Aunque los logos de Armani aparecen tanto en las almidonadas solapas de los “Zios” de las multinacionales como en las gorras agitadas de los motoqueros ywachiturros, se trata de saqueos distintos. Los menos relevantes en términos económicos y sociales, está claro,también fueron orquestados. Pero las orquestas tocan sobre partituras. Y la asignación universal –con toda su trascendencia histórica- no impide que la pobreza siga el compás de las mismas melodías que durante los ´90indignaban.

Ahí adonde se superponen el ejército de reserva y la insuficiencia crónica de la demanda, en esas barriadas cercadas por las patrullas y zonificadas bajo la cuadratura de las escopetas, no recuerdan bien qué es lo que debemos festejar en diciembre. Lejos de la cínica empatía de quienes los escribimos  en zurdo, han surgido espacios de una  sediciosa sensibilidad ante las variaciones de la tensión represiva. Jacobinos del lumpenaje, el único ordenque conocen descansa sobre la violencia. Lo aprendencotidianamente en las mismas comisarías en que la policía practica la única estrategia de negociación que conoce: la extorsión. Eso le basta para aterrorizar públicamente a la burocracia encargada de la caja blanca, con la fuerzadesestabilizante del pobrerío: acostumbrada, la gorraconoce la economía simbólica de la orden: “zona liberada”.

“Policía” y “política”, funden sus orígenes en una misma y confusa raíz: el término griego “polis”, clave para comprender la forma en que la idealizada democracia ateniense ejercía el monopolio de la violencia. Una etimología sugerente: por democrático, amplio o participativo que sea un estado, su núcleo germinal, su razón estructurante, su principio organizativo, se sostiene en el ejercicio de la violencia. El negro cabeza rompe el vidrio, llena el changuito de porquerías y corre maniobrando astutamente entre los autos, las cámaras y los custodios, con la misma soltura con que la gendarmería perfora la movilización, aporrea y disuelve la manifestación, y libera la ruta para que circulen loscamiones de la Barrick. La dirección hacia la que apuntan los fierros explica la forma distintiva con que cada caso se inscribe en los imaginarios sociales.

La policía está para eso, para mantener esa violencia entre límites “razonables”: “cohesión social”, “convivencia pacífica” y “homogeneidad moral” construidas desde las persuasivas razones que esconde el cargador de una Ballester Molina. Los numerosos muertos de la extorsión policial muestran el rostro oculto e ingenuo de lascelebraciones derecho-humanistas.

Pero ese es el síntoma. El trauma está en otro lado, en el proceso histórico del que esta democracia y esta policía son derivaciones. Resultados de un brutal disciplinamientopopular sostenido en el terrorismo de estado, el retorno de la democracia reprodujo aquella violencia estructural aunque, es cierto, modifico las escalas y métodos de suejercicio: los miles de desaparecidos por causas políticasdel periodo dictatorial sentaron las condiciones de posibilidad para los millones de desaparecidos por causas económicas y sociales del periodo democrático. Si los crímenes contra los primeros están siendo juzgados y, felizmente, condenados, las víctimas del recurrente terrorismo económico de la democracia se han diluido enlos impersonales índices estadísticos y demográficos del periodo 1983-2013 –aún con la constante recuperación de la postconvertibilidad hoy en declive-. Precisamente el periodo en que los saqueos desde la cúspide de la pirámide social se extendieron más allá de los límites imaginados por toda ingenuidad democrática. Pero, claro, sugerir relaciones entre el comportamiento de la pirámide social y los tobillos ajados que atraviesan las vidrieras rotas es, dicen, romanticismo anarco, burdo anti estatismo neoliberal, maximalismo funcional a los plácidos interesesde esa misma cúpula.

Opiniones (1)
24 de noviembre de 2017 | 10:30
2
ERROR
24 de noviembre de 2017 | 10:30
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Es una verguenza como se han comportado los Argentinos, no solo robar sino destruir a punto que algunos comerciantes no puedan seguir trabajando, este es el resultado de la decada ganada, de confundir la autoridad con dictadura, hay libertad para todo y todas, incluso para hacer lo que hicieron que no tiene calificativo, estos treinta años todo lo que sea decir NO es represión, que dicen de esto las sras ricas representantes de los DDHH ??? fueron a ver a los comerciantes para saber cómo se los puede ayudar o que perdieron ?? A que si fueron a las cárceles a ver a los ladrones que nos les falte nada, Madres de asesinos y de delincuentes eso es lo que son. Sembraron tanto odio que ahora esta teniendo sus frutos. Sigamos asi que se viene otra década más ,,,,
    1
En Imágenes
Grammy Latinos 2017
18 de Noviembre de 2017
Grammy Latinos 2017
Lluvias torrenciales en Grecia
16 de Noviembre de 2017
Lluvias torrenciales en Grecia