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Un luto de lo mejor: "Back in black"

Nuestro historiador del rock se mete de lleno con uno de los mejores grupos de rock de la historia: AC/DC

Un luto de lo mejor: Back in black

 

Uno de los pocos ejemplos de la historia del rock en lo que no debería ser, terminó siendo. Tengo debilidad por AC/DC con Bon Scott como “frontman”. Porque fue el cantante que le dio la impronta a la banda, porque se bancó de todo, porque lucho desde adentro contra el clan “Young” que dominaba la banda,  porque era una gran persona, y porque fue uno de los “locos” más lindos que tuvo el rock.

Escucho de vez en cuando alguno de esos primeros seis discos de AC/DC y me provocan sensaciones. Esa forma de cantar, esa búsqueda permanente de la banda por encontrar su sonido y su lugar.

No fue fácil para una banda australiana, abrir puertas. Y justo cuando lograron el éxito, la parca vino detrás.  Con “Highway to Hell”, su sexto álbum, aparecido en 1979, AC/DC de una vez por todas encontró todo lo que buscaba. Con cambio de productor mediante (se fue el mayor de los hermanos Young de la producción, para que ingresara Mutt Lange), y con un sonido más pulido y accesible, pero sin abandonar su esencia, la banda alcanzó la gloria con ese tremendo disco, con el tema homónimo, sin saber que el propio Bon Scott estaba transitando su propia autopista al infierno.

En pleno apogeo, auge y éxitos mundiales, con ventas de discos jamás imaginada y justo cuando AC/DC empezaba a llevarse todo por delante, Bon Scott murió en su ley.

Habiendo tomado bastante de más, la noche del 18 al 19 de febrero de 1980 un amigo lo dejó dentro del auto porque estaba dormido, inconsciente, y no podía levantarlo. El frío era tremendo. No pudo pasar la noche, murió tumbado dentro del auto, casi congelado, en Londres.

La muerte de Bon Scott destrozó al grupo. Siempre se dice que lo correcto hubiera sido no seguir, como lo hizo Led Zeppelin. ¿O quizás no? Acá jugaron un papel importante los padres de Bon Scott. Fueron ellos los que le suplicaron a los hermanos Young que siguieran, porque así lo hubiera querido su hijo. Y así fue. 

Y prácticamente,  mientras la banda hacía su duelo y estaba de luto, volvieron. De negro, pero volvieron. ¡Y como volvieron! “Back in Black” es uno de los mejores discos de toda la historia del rock.  Aunque parezca mentira, la muerte de Bon Scott potenció a la banda. En los meses posteriores a su muerte, aparecieron temas en las listas de charts que nunca habían figurado, como “It´s a long way to the top (if you wanna rock and roll)”, “Whole lotta Rossie”, “High Voltage” y “Dirty Deeds done dirtcheap”. Pero había que suplantar nada más ni nada menos que al cantante, al “frontman” del grupo, no era fácil. No fue como hizo The Doors y Queen años después con  Ian Asbury y Paul Rodgers respectivamente. Eso fue una reunión más que nada melancólica, para poder salir a tocar. Acá había que reemplazar al cantante en el mejor y actual momento de la banda, algo parecido a lo que hizo Black Sabbath cuando echaron a Ozzy y lo suplantó Ronnie James Dio.

Como iban a reaccionar los fans era uno de los principales problemas a resolver.  Se hicieron casting, y cuenta la leyenda que un fan del grupo les envió  una cinta de una banda llamada “Geordie”, un grupo de hard y glam rock de principios de los 70, cuyo cantante tenía los pulmones suficientes como para ponerse los zapatos de Bon Scott. Incluso Bon lo conocía, ya que en su primer grupo (Fraternity), en Londres había teloneado a Geordi, y Bon Scott había comentado a los hermanos Young lo bien que cantaba ese tal Brian Johnson.

Lo ubicaron, le hicieron cantar “Whole lotta Rossie” y el puesto fue de él inmediatamente. A escaso mes y medio de la muerte de Bon Scott, AC/DC ya tenía nuevo cantante. Por supuesto, ya de entrada le dejaron claro que la estrella del grupo iba a ser Angus Young, y que debería, en la medida de lo posible, y tal como lo sigue haciendo hasta la actualidad, mantenerse en un discreto segundo plano en todo lo que no sea cantar.

Existe una controversia respecto a varios temas de “Back in Black”, ya que la banda había empezado a componer ciertos temas del disco, antes de la muerte de Scott. Y él no figura en ningún crédito. Testigos han declarado haberlo visto participar de las sesiones de algunos de los temas. Pero no es cierta esa versión de una cinta presuntamente pirata que habita en la web, que afirma que Bon Scott canta el tema “Back in Black”. Nunca podría haber escrito su propio epitafio. Todas las biografías del grupo (la de Susan Masino por ejemplo, y la de Bon Scott de Clinton Walker) desechan tal posibilidad, encargándose de desmentirlo.

“Back in Black” salió en julio de 1980, a solo cinco meses de la muerte de Bon Scott.  El álbum fue todo un homenaje a él, ya desde la tapa, toda negra. Y en esa época no había difusión radial masiva “previa”, ni internet, ni ningún corte de difusión anterior, ya que no hubo single de adelanto. Había que ir a comprar el disco y sentarse a escucharlo.

La ansiedad de los fans de la banda era tremenda. Querían saber cómo cantaba ese tal Brian Johnson. Y el tema que abre el disco les prolongó la ansiedad. El cantante no empezaba nunca. Y solo escuchaban las campanas. Esas campanas del infierno.

“Hells Bells” me sigue poniendo la piel de gallina cada vez que la escucho. Es la mejor pista de apertura de cualquier álbum de rock. Esa forma en que ingresan al tema los sonidos de la Gibson SG de Angus Young, luego del cuarto campanazo, y la batería, todo con un in crescendo que te deja pasmado, y el riff, que incluso se completa antes de que la voz del cantante aparezca. El tema es como una marcha fúnebre y hace verdaderamente tener sensaciones negras en la espalda, como su letra lo dice. Y siento que Angus Young, Malcolm Young, Cliff Williams, y Phil Rudd, quisieron decirle al mundo: “Acá estamos nosotros, primero, tocando, tristes, a pesar de todo… y también tenemos un cantante nuevo…”. Al minuto y medio aparece recién la voz de Brian Johnson desplegándose. Y la aprobación de todos fue inmediata. Hubo química, funcionó. En lo que era la cara “A” del vinilo siguió “Shot toThrill”, un tema inmortal que hoy todavía sigue conmoviendo. La lista de temas del disco es conocida, acá también está la potente “What do you do for Money honey”, y “Givin The Dog a Bone”, donde Brian Johnson demuestra porque es el nuevo cantante de AC/DC, con ese ir y venir de un tono a otro,  y finaliza con “Let Me Put my Love Into You”, un tema melódico con explicitas referencias sexuales.

Y la cara B del disco es grandiosa. Abre con “Back In Black”, el himno del álbum, un tema dedicado por entero a la memoria de Bon Scott. Sigue con un tema inagotable, “You shock me all night long”, que relata una noche de vibraciones únicas. “Have a drinkon me”, un poco de blues-rock del bueno,  sigue con “Shake a Lage” y termina con un gran tema “Rock and Roll Ain´t Noise Pollution” otro tema con ambiente blusero pesado y que da cuenta de que el rock no es ninguna contaminación sonora, sino música, y de la mejor, y que nunca va a morir.

“Back in Black” fue un disco record en todo. Supero todas las ventas, incluso las de “The Dark Side of The Moon” de Pink Floyd, supero los tiempos de estadías en los charts, hizo que AC/DC se convirtiera en una superbanda, y hoy en día, a 33 años de su lanzamiento, sigue escuchándose como lo que es, un disco eterno, un hito en el rock.

El disco mantuvo vigente en épocas de New Wave e Intelectualismo de rock, al rock puro y enérgico que se había desarrollado en los 70, dándole un nuevo enfoque y provocando que miles de adolescentes no se separen nunca más de un buen heavy rock, de guitarras, gritos entonados y baterías potentes.

Esta vez, la historia demostró que un grupo puede seguir haciendo cosas con calidad, a pesar de la muerte de uno de sus miembros esenciales. Si tenían o no que haber seguido ya es una discusión estéril. Siguieron, y siguen haciendo leyenda.  AC/DC es hoy una de las bandas activas más importantes del planeta.

Opiniones (5)
18 de diciembre de 2017 | 02:30
6
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18 de diciembre de 2017 | 02:30
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  1. Que banda man, que sonido. Que lindo seria si algun día sacan un disco de blues, ese blues podri y a la vez machacante, con ese sonido inigualable y limpio de la Gibson SG derecho al Marshall. Recomiendo escuchar "Ride on", esta Bon Scott en la voz, y para que se pueda apreciar que Angus Young tiene muchísimo de violero de blues. Felicitaciones a Leandro Mattano por todas las notas que publica.
    5
  2. Gracias Mattano por traer al presente una gran banda de la cual hace mucho no se escucha nada. Tus aportes simpre son muy interesantes.
    4
  3. Muy buena nota, con detalles y muy buenos videos. Muy buena banda, la mejor de todas lejos
    3
  4. Muy buena nota... Con los años me aprendí a apreciar a AC/DC. Qué gran banda.
    2
  5. La mejor banda de rock and roll de todos los tiempos.
    1
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