opinión

Canción de libertad para presos y narradores

Sucedió en la cárcel de la calle Boulogne Sur Mer. Aún hay lugares donde las historias simples nacen y crecen como malvones en sus macetas.

Fueron muchos los siglos de historia humana en los que dependimos de la literatura oral, como única forma de herencia. Intentemos imaginarlo: miles de años en los que nadie se agachó hasta la piedra, la tablilla o el cuero, para dejar plasmada las sentencias de un mensaje y, con él, la evidencia de un lenguaje.

Las cosas se sabían porque alguien las decía o alguien las cantaba; las cosas se guardaban porque alguien las oía. Las cosas descansaban en la oralidad, porque, entonces, el hombre confiaba en el hombre, como el aire en la cuerda vocal o los hechos, en la memoria de los hechos.

Un niño escuchaba de agricultura y se convertía en agricultor. Una mujer oía sobre las fuerzas del mundo y aprendía a sanar. Un hombre se conmovía con la gallardía de sus mayores y se volvía guerrero. Un clan cuidaba las historias de su clan y las trasmitía a los flamantes. Y así. El mundo transcurría con la naturalidad de las estaciones.

El verbo, entonces, era carne.

Con el tiempo, ya sabemos, condescendimos en la traición de dejar por escrito los saberes, como si acaso un saber no fuera más que un puñado de circunstancias que han de cambiar con el tiempo. Resultado de esta comodidad, de esta carencia de épica que supone ejercer lenguajes escritos, es que ya no tenemos ni aire ni paz ni oídos ni paciencia para escuchar a nadie. Unos a otros, nos gritamos como sordos prendidos fuego; nos hacemos señas como ciegos con epilepsia, bajo la noche inmensa.

Quedan, no obstante, las cárceles como espacio de desarrollo de lo real sin posibilidad de hipocresía (esto, tal vez, sería arduo de explicar, por eso, sólo diremos que allí, en las cárceles, todo lo que ocurre es genuino; dado el escenario altamente dramático del encierro, la respuesta al encierro jamás esconde doble intención, porque el encierro es una situación ineludible, insoslayable; el encierro es hogar de lo ineluctable).

El otro día, gracias al ofrecimiento de la actriz Luly Aybar y a la gentileza de la gente del penal, pude llevar muros adentro a tres narradores orales: el español Miguel, el peruano Coco y el porteño Claudio. Estos bellos hombres habían venido a Mendoza al “Festival Internacional de Cuentacuentos – Pa’Labrar 3” y solidariamente se ofrecieron para ir a contar historias orales a los presos.

¿Qué decir de lo que entonces ocurrió? Decir que se trató de historias simples, hermosas como la mano abierta y con moralejas plenas de humanidad. Decir, además, que fueron escuchadas por los presos como se escuchaba antes, con el corazón en la mano, la respiración poderosa y los ojos llenos de niños. No es poco.

En una sociedad que se ha perfeccionado en el cinismo de considerar al distinto como errado, al pobre como delincuente, al delincuente como mera rata, asesino o violador, al discapacitado como feo a la vista, al viejo como lento delirante, al joven como peligro y a la diversidad como intrusiva, ese rato de literatura oral fue pura luz, puro aplauso y también descanso en el tormento.

No es poco, repitamos. No es poco.




Ulises Naranjo.

Opiniones (2)
17 de diciembre de 2017 | 19:27
3
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17 de diciembre de 2017 | 19:27
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  1. Una acción que nutre, que despierta lo bueno, acaso dormido, que duerme lo malo, seguro despierto, que ordena y reconforta almas en pena.- Acción que da oportunidad, revisa, conmueve, orienta.- Acción que siembra en lo fértil y en lo estéril, el tiempo, en la cosecha dará su dictamen.- Dictamen inexorable que probará en la cuenta de los hechos, si fue "pólvora en chimangos" o semillas con frutos de oportunidad.- "Sin siembra no hay cosecha".- Ojalá el "Paratodismo cool de moda" no empañe o anule las oportunidades de los que las quieren y necesitan de verdad, con las intenciones ocultas de los que solo quieren salir, para seguir y volver, dejando otro inocente herido o muerto en este macabro "juego" de vida, muerte, libertad y encierro.- Felicitaciones Ulises, "agricultor" de esperanza y oportunidad.- Abrazo.- Oso.-
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  2. Felicitaciones, que bueno enterarse de cosas positivas...saber que a pesar de todo,siempre hay gente laburando para y por el bien..... "Mas vale encender una Luz que maldecir la oscuridad".....
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