opinión

Los testigos del Nuevo Cancionero

El Coro de Cámara de la UNCuyo ofrecerá el jueves a las 21, en el salón auditorio del Hospital Universitario (Paso de los Andes 3051, Ciudad) el recital "Testigos del Nuevo Cancionero".

 Los testigos del Nuevo Cancionero

El Nuevo Cancionero cumplió medio siglo y sentó una filosofía estética e ideológica sobre la música popular que se expandió por Latinoamerica.

Entre sus fundadores se contaban Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Tito Francia y Oscar Matus, firmantes de aquel manifiesto del 11 de febrero de 1963 en el Círculo de Periodistas de Mendoza, junto a Víctor Gabriel Nieto, Martín Ochoa, David Caballero, Horacio Tusoli, Berla Barta, Chango Leal, Graciela Lucero. Clide Villegas, Emilio Crosetti y Eduardo Aragón.

Proponía “la búsqueda de una música nacional de raíz popular, que exprese al país en su totalidad humana y regional”.

Esa música no surgiría “por vía de un género único, que sería absurdo, sino por la concurrencia de sus variadas manifestaciones, mientras más formas de expresión tenga un arte, mas rica será la sensibilidad del pueblo al que va dirigido. Hay país para todo el cancionero”.

Un movimiento literario-musical

Se lo definió como un movimiento literario-musical, dentro del ámbito de la música popular argentina, que no nacía por o como oposición a ninguna manifestación artística popular, sino a consecuencia del desarrollo estético y cultural del pueblo, con la intención de defender y profundizar ese desarrollo.
Se “intentará asimilar todas las formas modernas de expresión que ponderen y amplíen la música popular y es su propósito defender la plena libertad de expresión y de creación de los artistas argentinos. Aspira a renovar, en forma y contenido, nuestra música, para adecuarla al ser y el sentir del país de hoy”.

Fue denostado por los tradicionalistas

No tuvo un eco inmediato en la escena artística.

En su excelente trabajo de investigación, “El Nuevo Cancionero. Aproximación a una expresión de modernismo en Mendoza” , la profesora titular María Inés García del Departamento de Música de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo, expresa que: “El movimiento del Nuevo Cancionero surge en Mendoza enmarcado en el proceso del “boom” del folclore que significa una compleja trama de resignificaciones de la música popular de raíz folclórica. Sus postulados de renovación, de actualización y de integración de géneros musicales, plantean la posibilidad de observar las cosas del pasado con la mirada del hombre presente, con una experiencia viva de la cultura, y se apoyan en la búsqueda de elevación de la calidad y contenido de los textos poéticos y musicales...”.

El movimiento fue denostado por los músicos tradicionalistas locales, quienes lo atacaron desde el punto de vista musical con la crítica de que “eso no es folklore”.

Dos posiciones opuestas

Se expresan así dos posiciones opuestas: la de intentar construir una identidad a través de la práctica de un “culto”, de un “congelamiento” de prácticas del pasado a las que se atribuye valores de autenticidad y de identidad.

Por el otro, el intento de renovación de estas viejas prácticas, adaptando esas raíces a un mundo moderno y cosmopolita y constituyéndose en expresión de nuevos modos de pensamiento.

La primera posición, representada por los cristalizadores del folclore cuyano de la primera mitad del siglo XX, es funcional a “los conceptos nacionalistas que habían impregnado el campo intelectual argentino, respondiendo a una necesidad de la clase dirigente de construir una nación y una identidad nacional homogénea” (profesor Sánchez, José).

Para los renovadores, lo nacional debe representar el país real, cotidiano, formado por sus diferentes expresiones, en cuyo concepto ocupan un lugar importante las reivindicaciones sociales del sector popular, planteando una identidad renovada.

Aquella Mendoza que vió nacer este movimiento

El periodista mendocino Rodolfo Braceli escribió aquellos años, sobre estos acontecimientos y narra el entorno que le tocó vivir.

“Ellos en Mendoza participaron de una época extraordinaria, con sus grandes escritores y pintores. Allí estaban artistas europeos que adoptaron Mendoza, como Víctor Delhez, Sergio Sergi, el gringo Azzoni, el croata Svrako Ducmelic, el chileno Lorenzo Domínguez. Y estaba, claro, Carlos Alonso. Allí estaba un imprentero italiano como Gildo D’Accurzio, escritores como Anonio Di Benedetto, Humberto Crimi, Ricardo Tudela, Enrique Ramponi, Alberto Rodríguez, Fernando Lorenzo, Víctor Hugo Cúneo.

Allí estaba la casa de los siete hermanos, Luis Quesada a la cabeza. A ese hervidero de gente creativa vino a parar Mercedes Sosa, recién casada con Matus.

Estaba el gobierno de Arturo Frondizi, del cual también por un tiempo participó como diputado de la UCRI (Armando Tejada Gómez).

Conclusión

En los años 50 se desarrolla en Mendoza una intensa vida intelectual y cultural. En ese ambiente y en el marco del proceso del “boom” del folclore que se dio en la Argentina a fines de los 50, un grupo de músicos y poetas lanzan en 1963 el Movimiento del Nuevo Cancionero.

Uno de sus principales impulsores fue Armando Tejada Gómez, cuyo pensamiento y producción literaria se inserta en un proceso de viraje a lo popular que experimentó la cultura argentina a partir de un complejo conjunto de factores, entre los que no fue ajena la política.

El Manifiesto de este movimiento define al Nuevo Cancionero como una búsqueda artística y social; representa un concepto de folclore como algo vivo, en movimiento, con la reivindicación del hombre común y sus problemáticas sociales y un planteo estético renovador.

Se expresa contra la hegemonía de Buenos Aires sobre el interior del país, desde lo político hasta lo cultural. Pone en escena la tensión entre la concepción esencialista y tradicionalista del folclore, funcional a la construcción mítica de identidad nacional, y la concepción del cancionero como expresión de una problemática real y contemporánea. Sus palabras claves fueron: Nueva canción; Renovación y Nacionalismo. (Profesora García, María Inés, autora consultada)

El evento

Organizado por la Fundación Hospital Universitario y la Secretaría de Extensión de la UNCuyo y dirigido por su titular, Fernando Ballesteros, el Coro de Cámara interpretará el programa “Testigos… del Nuevo Cancionero”, que incluye distintas piezas folklóricas divididas en dos partes. En la primera ejecutarán “Duerme Negrito”, recopilación de Atahualpa Yupanqui; “Zamba del nuevo día”, de Armando Tejada Gómez y Oscar Cardozo Ocampo; “La Pancha Alfaro”, de Armando Tejada Gómez y Oscar Matus; “Zamba Azul”, de Armando Tejada Gómez y Tito Francia y “Remolinos”, de Manuel Tejón.

La segunda parte del concierto incluirá temas como “Chacarera del 55”, de los Hermanos Núñez; “Regreso a la tonada”, de Armando Tejada Gómez y Tito Francia; “Volverme raíz”, de Gregorio Torcetta y Aníbal Cuadros; “José, de los ojos negros”, de Gregorio Torcetta y Fernando Ballesteros e “Invocación al vino duende”, de Gregorio Torcetta y Fernando Ballesteros.

El espectáculo contará además con la participación especial de Aníbal Cuadros y Gregorio Torcetta y del músico invitado Eduardo Alejo Caylá, en guitarra.

El concierto tendrá lugar el próximo jueves 24 de octubre, a las 21, en el Auditorio “Dr. Gustavo Kent” del Hospital Universitario (Paso de los Andes 3051, Ciudad de Mendoza).

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    7 de Diciembre de 2017
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