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“Clics modernos”: el disco que adelantó 10 años al rock nacional

El segundo disco solista de Charly García produjo cambios sustanciales en el panorama del rock nacional. Por primera vez un disco trajo “aires frescos”.

“Clics modernos”: el disco que adelantó 10 años al rock nacional

En unos días se van a cumplir 30 años de la salida del disco que provocó que el rock nacional “quemara” etapas, y creciera bruscamente 10 años en uno. El segundo disco solista de Charly García produjo cambios sustanciales en el panorama del rock nacional. Por primera vez un disco trajo “aires frescos” a la movida local, siendo un claro exponente de cómo la New Wave neoyorquina, bien urbana, tuvo su espejo bien argento y criollo. Tuvo muchas particularidades, ya que fue grabado en Nueva York, con una tecnología y con el resultado de unos sonidos que nunca se habían escuchado por estas tierras, donde todavía se grababa de una forma muy  rudimentaria, no muy diferente a lo que se hacía en los comienzos de los 70. Y además de tener letras y conceptos nuevos, también era “bailable”, algo impensado por entonces para el rock nacional del momento.

El disco abrió la puerta al futuro, y a infinidad de bandas y sonidos que inundaron los 80 en el rock nacional. Ya de entrada, estéticamente, presentaba algo nuevo, un Charly por primera vez con pelo corto, y esa tapa. No era una tapa de disco programada, pensada ni diseñada. Era una foto casual. Solo una foto en blanco y negro de Charly en un callejón de Nueva York, con un graffiti de fondo. Y casi sin querer, del graffiti mismo salió el título del álbum.  “Modern Clix” se leía en el círculo del graffiti (acompañado de un dibujo dentro del mismo circulo, poco visible, que el que quiera descubrir qué es vaya y mire). Era la época en que los graffitis inundaban Nueva York, pero por acá, todavía no se veían. Y esa foto dejó atrás la idea de que el disco se llame “Nuevos Trapos”, como estaba pensado.

 

El marco político del país era muy particular, ya que se habían realizado las elecciones de presidente ganadas por Alfonsín, quien asumió justo en los mismos  días en que Charly presentaba en disco en el Luna Park. Contrariamente a lo que se afirma siempre, García no fue a Nueva York a grabar el disco. Fue a comprar instrumentos. Y la onda que recibió y lo agradable que se sintió provocaron que se quedara un tiempo, que luego fueron varios meses y ahí, luego de conocer gente y disfrutar, se dispuso a grabar un álbum con músicos extranjeros, y con toda la tecnología nueva que había comprado se puso a componer en un loft que había alquilado. Acá tomó presencia fundamental la caja de ritmos Roland TF-808, que se usaba en la música “house” y que estaba siendo el “juguete” del momento para los músicos modernos. Fue a Electric Lady, el estudio que había fundado Jimi Hendrix, trabajó con el productor de The Clash, Joe Blaney, quien a su vez también hacía de Ingeniero de Sonido, y que colaboró con Keith Richards, con B´52, con Joey Ramone, se le acabó el dinero, siguió en otro estudio, y todo salió para adelante. Y lo que apareció no fue solo  “el disco” de Charly García, sino uno de los mejores del rock nacional. Charly hizo casi todo.Los músicos americanos fueron Casey Scheverrell en la batería, Doug Norwine en saxo (solo tocó en Nuevos Trapos) y Larry Carlton (excelente sesionista de grandes del rock) en guitarra, pero el bajo lo tocó Pedro Aznar, que andaba por Estados Unidos tocando y estudiando música. Antes de Sheverrel, Charly había empezado a trabajar con otro batero, que no funcionó y que le hizo perder sobre todo dinero en horas de grabación en el caro estudio Electric Lady. Eso hizo que Charly repensara el tema y se pusiera él solo a grabar los ritmos de batería en su loft con la caja mencionada, y luego contrató al baterista mencionado que  directamente se llevó grabados los golpes de batería que Charly le programó en una batería eléctrica y los aprendió.  Hasta Aznar tocó el bajo ejecutando las partes que  Charly había tocado y grabado. El único músico que tuvo cierta libertad fue Carlton, agregando a gusto capas de guitarras, como se aprecia en Los Dinosaurios.

 

García experimentó mucho con los samplers, con cintas pregrabadas, con secuenciadores, con nuevos sintetizadores, y logró darle un giro a su música, que se aprecia con solo escuchar Yendo de la cama al living, su primer disco, y contraponerlo a estos modernos clics, hechos un año después. Sin ánimo de polemizar respecto de las listas de “mejores discos”, Clics Modernos ocupa el segundo puesto de mejor disco del rock nacional para la edición argentina de la Revista Rolling Stone, detrás de Artaud. Mucho podemos decir de la música y la letra de los temas del disco. Todo ya se sabe, único y genial. Ya con Nos siguen pegando abajo (Pecado Mortal) se aprecia la tecnología nueva con secuencias multirrítmicas pregrabadas y mezcladas con los instrumentos tradicionales, y por sobre todo, nos hizo bailar por primera vez el rock nacional. Después el segundo tema que abre con esa frase que sintetiza el disco, “Acabo de llegar, no soy un extraño…”, que tiene un aire a tango.  En Dos cero uno (Transas) Charly ironiza y satiriza la acusación de “vendido” que le habían propiciado porque Fiorucci auspició un famoso show anterior del músico. Nuevos Trapos es uno de los mejores temas del disco. Acá está la esencia del trabajo de Charly en Nueva York.  Instrumentaciones electrónicas, el ritmo de caja que mantiene toda la canción. Y Bancate ese defecto,  No me dejan salir (con un sampler de un sonido de un tema de James Brown), temas que parecen estar reunidos en una compilación de grandes éxitos. Los Dinosaurios y Ojos de videotape, dos hermosos temas que cierran, junto a Plateado sobre Plateado (huellas en el mar), este disco histórico. Se editó en noviembre de 1983 y fue presentado en el Luna Park, en cinco recitales, a mediados de diciembre, con una banda que dio mucho que hablar: Pablo Guyot en la guitarra,  Alfredo Toth en el bajo, Willy Iturri en la batería (futuros GIT), Daniel Melingo en el saxo, Fabiana Cantilo en coros y un joven flaquito rosarino en los teclados, Fito Páez.

 

¿Por qué titulamos que este disco hizo que el rock nacional evolucionara diez años en uno? Porque provocó que las nuevas tendencias y tecnologías, que normalmente llegaban con el atraso lógico en dichos años, llegaran a la Argentina en el mismo momento que estaban floreciendo en el primer mundo.  Manejarse con hipótesis nunca es bueno, pero me animaría a decir que la modernización que merecía el rock nacional, tarde o temprano iba a llegar. Pero, ¿cuándo? En los 90. Ese era el momento en el cual el proceso de modernización, conjuntamente con la evolución del país, provocaría que las tecnologías y vanguardias invadieran nuestra música. ¿Qué hizo Charly? Nos trajo todo eso diez años antes del tiempo en que naturalmente tenían que llegar. Es por eso que casi toda la movida del rock nacional de los 80 debe reverenciarse ante semejante disco. Daniel Grinbank, quien ya conocía a Charly por ser manager de Seru Giran, dijo que “Charly fue a Nueva York y ahí se dio cuenta de que era un genio”. Menos mal.

Opiniones (4)
21 de noviembre de 2017 | 20:31
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21 de noviembre de 2017 | 20:31
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  1. estimados gracias por los comentarios. Cuyano de alma: gracias por los aportes, es cierto lo de Carlton, es un grande, colaboró tambien con Steely Dan y con Michael Jackson en "Off the wall" su primer disco, y a proposito de la junta con Robben Ford, el disco "Live in Tokio" es tremendo. Como dijiste por ahí, nos debemos un cafe, algun día te invito a la radio donde estoy y salimos al aire juntos.
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  2. Buena nota, muy buena. Aprecio mucho en las notas del Señor Leandro Mattanó que sabe ir a lo trascendente (aprovecho para ofrecerle mis disculpas porque en otro comentario cometí la "gaffe" de llamarlo "Leonardo"), sus comentarios van más allá de lo circunstancial. Aparte de lo melódico y de lo armónico, lo importante de este trabajo de Charly fue que abrió las puertas de una nueva era. Mejor, peor, es opinable, pero lo concreto es que Charly se animó antes que nadie a dar el salto y lo hizo con una obra magistral. Me gustaría destacar que la presencia de Larry Carlton en el disco de Charly es un verdadero lujo. Larry fue sesionista de varios grandes como dice la nota, es cierto, pero es también una estrella que brilla intensamente con luz propia. Se trata de uno de los guitarristas de blues y jazz más grandes de las últimas décadas. Sus trabajos en dúo con Robben Ford, por ejemplo (otro grande), son de un nivel extraordinario con un vuelo técnico y creativo maravilloso. Cuando uno escucha este disco de Charly por primera vez recibe el impacto del riff de Larry que abre el primer tema, "Nos siguen pegando abajo", que es muy llamativo y que no deja dudas de que lo que se viene es "otra cosa", totalmente "otra cosa", nada que ver con lo que hasta entonces se había escuchado en el "Rock Nacional". Saludos
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  3. Una bisagra conceptual. Muy buen análisis
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  4. Clics Modernos y Piano Bar son los dos mejores discos de rock nacional que escuché en mi vida, y he escuchado mucho. Tenemos y tuvimos excelentes músicos en Argentina, pero creo que estos dos discos son determinantes. Muy buena nota
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