opinión

"Rock and roll y plagio, van de la mano los dos"

Nuestro historiador del rock se mete en uno de los temas más espinosos en el mundo musical.

Rock and roll y plagio, van de la mano los dos

Parafraseando a Pappo, hoy nos meteremos en un tema espinoso, conflictivo y opinable: la famosa acusación de plagio. Hubo tanto ruido en el mundo del rock con este tema, que para entenderlo mejor,  trataremos de ir un poco más allá de la mera recopilación de ejemplos de plagios famosos.

Por supuesto que haremos mención a algunos, pero tratando de desentrañar el  porqué del plagio. No sólo en el rock, sino en la música popular en general, el plagio es algo tan propio, como la evolución  del género de que se trate. No se entendería la evolución del rock y del pop, sino es “copiando” en sentido amplio. Pero, ¿qué es lo que se copia? ¿un estilo? ¿un ritmo? , ¿una forma de cantar?, ¿una seguidilla de notas?

El rock and roll, como es sabido, nació de una apropiación de estilos y notas provenientes del country, del góspel, y  blues y del rhythm blues. Y cuando los músicos ingleses tomaron al blues con ritmo como base de sus canciones se comenzó a hablar de plagio.  Al principio, como los cantantes negros  ni siquiera tenían registrados sus temas, no podían hablar de que nadie les plagiara nada. Pero cuando los productores blancos comenzaron a comprar los derechos a precios irrisorios de las canciones de los  negros para quedarse con ellos, y a su vez, los cantantes blancos de blues ingleses tomaban estos viejos temas “como influencia”, las acusaciones de plagio aparecieron.  A su vez, otras veces se plagiaba la forma de cantar, como lo hizo Bob Dylan con su ídolo Woody Guthrie en los comienzos hasta que encontró su propia forma de cantar.

Lamentablemente el tema tocó muy de cerca a Led Zeppelin.  Cuando ellos transformaron el blues en rock, hubo varios temas que sufrieron la grave acusación. Para empezar, “Communication Breakdown”, tema del primer disco, sufrió acusación de plagio respecto del tema “Nervous Breakdown” de Eddie Cochran, que si bien era un músico blanco, fue uno de los pioneros del Rockabilly.  En el segundo disco, el turno fue de “Whole lotta love”, que fue acusada de plagio del tema de Willie Dixon, “You need  love”. En este caso, directamente los descendientes de Wille Dixon ganaron el pleito, y hoy Dixon figura en los créditos del tema. Y también, “The Lemong Song” de Zeppelin, fue realizada en base a “Killing Floor”, un tema de  Howlin`Wolf.  Hilando fino, en la discografía de Zeppelin hubo  más controversias, pero estos fueron los casos emblemáticos.  ¿Y qué pasó aca? Obviamente, cuesta creer en un plagio inconsciente. Hubo una tremenda simpatía entre los temas originales y las canciones de Zeppelin, que trascendieron al tema original, creando nuevas canciones, pero la fuente,  era la misma. Incluso, a veces el plagio se encuentra delimitado a un determinado segmento o parte de una canción.  Escuchen “Taurus”, un tema instrumental del grupo de los 60 “Spirit”, a quien Led Zeppelin había tenido como grupo soporte en sus comienzos, y a partir de ahí encontrarán similitudes con partes de la gran “Starway to heaven”. No es la misma canción, pero hay partes, en especial el comienzo, que dejan que desear. Nada de esto empañó por supuesto a la mejor banda de rock de todos los tiempos, ni a uno de sus mejores temas.

 Nadie puede llegar a pensar que luego de la separación de The Beatles, y cuando George Harrison pasaba el mejor momento de su vida, a éste, en ese gran álbum triple que fue “All Thing Must Pass”, se le hubiera ocurrido plagiar una canción descaradamente. Pero la acusación apareció, y encima, en el tema emblemático del disco: “My Sweet Lord”.  Resulta que en 1963, un grupo llamado “The Chiffons”, habían tenido un éxito con un tema que se llamaba “He´s son fine”, y seguramente la melodía de ese tema quedo “pegada” en el inconsciente de Harrison y afloró cuando estaba componiendo “My Sweet Lord”. Y ese afloramiento seguramente no fue intencional. No soy músico, y menos compositor, pero debe ser imposible que un músico en el momento de crear o componer tenga totalmente su  mente en blanco. Siempre lo que uno crea viene de algún lado, se inspira en algo, o está condicionado por algo.  Y a Harrison algo de eso le pasó porque la melodía es exactamente igual al tema de “The Chiffons”, y el reclamo judicial terminó con una condena a Harrison por plagio “inconsciente”. Por lo menos, el honor de Harrison quedó a salvo, como correspondía.

En 1973 hubo un tema brasilero tipo “samba”, cuyo autor era un tal Jorge Lima Menezes, y se hacía llamar “Jorge Ben”. Se escuchó mucho en Brasil, y el tema se llamaba “Taj Mahal”. Fue un gran un éxito en esa tierra. Quizás en alguna noche de diversión el tema quedó grabado en algún rinconcito del cerebro de Rod Stewart, que en ese momento descollaba con su grupo “The Faces”, junto con Ron Wood, Ronny Lane y compañía.  Pero ya lanzado totalmente en su carrera solista, y tratando de conquistar America, Rod Stewart lanza a fines de 1978 el gran álbum “Blondes Have More Fun”. En ese disco estaba uno de los temas emblemáticos de la carrera de Stewart,  una canción  “disco”, bien del momento,  "Da ya think I'm Sexy?" ¿Quien no se acuerda de este tema?  Bueno, Jorge Ben si se acordó porque el estribillo sonaba igual, pero exactamente igual, a su tema “Taj Mahal”, y el reclamo no se hizo esperar. El pleito terminó amistosa y hábilmente resuelto, con Rod Stewart cediendo todos los derechos pasados, presentes y futuros del tema “¿Crees que soy Sexy? “ a la UNICEF, a lo que Jorge Ben accedió, evitando lo que era seguro, una  condena de plagio por parte de Rod Stewart.

¿Y qué pasó con el más grande de todos?  John Lennon no estuvo ajeno al asunto. Tuvo que incluir, en su álbum “Rock and Roll” de 1975 una versión del tema de Chuck Berry, “You can´t cach me”, para no ser acusado de plagio por parte de un tal Morris Levy, que tenía los derechos de edición de varios temas de Chuck Berry. ¿Por qué? Porque es harto evidente que “You can´t cach me” es prácticamente igual a “Come Together”  del disco Abbey Road de los Beatles, incluso tienen versos parecidos. En este caso, directamente Lennon fue cuasi extorsionado a poner el tema en el álbum, para así Morrys Levy sin acusar de plagio, ganara dinero. Y así fue.  Y para mas, cuando Lennon hace la versión en su disco, para que quede bien claro, la canta exactamente igual a  como cantó “Come Together” en Abbey Road.

Considero a Radiohead como una de las mejores bandas de todas las décadas. Y por sobre todo, fue la banda que le mostró al mundo en los 90 que no todo estaba inventado todavía. Con los mismos instrumentos que todos y alguna técnica que ya se utilizaba,  lograron algo insólito: sonidos y texturas nuevas. “OK Computer” es uno de los mejores álbumes de la historia del rock. Pero a pesar de todo, y antes de “Ok…” el fantasma del plagio rondó a Tom Yorke y sus secuaces. Supongo que todos los saben, pero si algún nuevo fan de Radiohead todavía no se enteró, se puede sentir herido en su susceptibilidad. El primer single de Radiohead, que luego formó parte de su disco debut “Pablo Honey”, llamado “Creep”, es un plagio. Cuando me enteré sentí lo mismo que cuando me dijeron que Papa Noel no existe. Pero es así. Un gran grupo de los 60, “The Hollies”, llamados así por su admiración a Buddy Holly, y del cual formó parte en sus comienzos  Graham Nash, había hecho  en 1974 un tema llamado  “The Air that I Breath”. El tema ni siquiera era de ellos, sino de Albert Hammond (padre del homónimo Jr. miembro de la banda neoyorkina The Strokes), que era un compositor muy conocido y antes de de los Hollies también otros la habían grabado, pero fueron ellos los que la hicieron conocida. Fue todo tan así que el guitarrista de Radiohead, Jonny Greenwood afirmó que comenzó a tocar la guitarra jugando con el tema de los Hollies dando vuelta en su cabeza, y  Tom Yorke lo admitió y hoy Albert Hammond figura en los créditos de la canción. Y acá si que no se puede hablar de plagio inconsciente. Hubo un plagio, hecho y derecho que, por supuesto, no empañó la carrera de Radiohead.

Hemos puesto algunos pocos ejemplos emblemáticos. Se repite, la idea no es enumerar plagios, hay grandes artículos en la web que los enumeran y los compararan. Y van a encontrar cientos de casos. Pero, ¿qué determina que un plagio sea tal? En primer lugar, una seguidilla de notas iguales, que deben llegar  según las resoluciones judiciales de diversos países, hasta  ocho, por lo menos.  Hay ocho ó más notas repetidas, hay plagio. Pero aún así, me preocupa más determinar el hecho artístico de porque existe un plagio, que su determinación. Y creo que la explicación está en la propia retroalimentación que el rock y la música pop, hacen de sí mismo.

Sin ser un libro específico del tema en cuestión,  Simon Reynolds, en su gran obra “Retromanía (La adicción del pop a su propio pasado)” quizás sin quererlo, nos da la solución. Este ir y venir de los artistas del rock hacia atrás, y hacia adelante, siempre con la  mirada retrospectivamente puesta en artistas que los han precedido, influenciado y con los cuales “aprendieron a tocar”, genera que estos casos aparezcan. No es casualidad que le haya pasado a  Led Zeppelin, que precisamente se nutrieron de toda esa música de los grandes bluesman de los 50. Tampoco es casualidad lo de Lennon (él fue el autor de “Come Together”): él afirmó que si al rock and roll habría que ponerle otro nombre, debería llamarse Chuck Berry. Y quizás por eso pasó lo que pasó. Y tampoco es casualidad lo de Radiohead, porque así como ellos inventaron un nuevo sonido, lo mismo había pasado en los 60 con “The Hollies”, que se caracterizaron por nuevas texturas y matices que le daban a sus canciones. “Retromanía”, quizás ahí está la explicación de todo. Un libro para recomendar. No encuentro otra explicación que no sea esa.

Artistas de alto nivel, ya consagrados, como por ejemplo “The Rolling Stones”, tuvieron que pasar por la misma situación, a favor y en contra. Las similitudes de “Bitter Sweet Symphony” de The Verve con una versión sinfónica de “The Last Time”, un viejo tema de los Stones, son evidentes y causaron revuelo entre los antiguos manager de los Stones y The Verve. Pero también les tocó a los Stones, ya viejos, estar del otro lado. Su tema “Anybody seen my Baby”, ese del video con Angelina Jolie caminando por las calles de Nueva York,  hecho en 1997, sufrió una acusación de plagio por parte de K. D. Lang, por su tema “Constant Craving”, y hasta hubo un acuerdo económico entre los artistas. Si seguimos buscando ejemplos, no terminamos más.

El plagio, como manifestación de la propia retroalimentación del rock y del pop.

Algo para opinar.

Opiniones (1)
18 de noviembre de 2017 | 08:50
2
ERROR
18 de noviembre de 2017 | 08:50
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Hola Leandro, en casi todos los casos mencionados los "plagiadores" lo hicieron en uno o dos temas que en nada opacaron su cretividad y prolifica carrera musical. En Argentina tenemos un caso emblemático y poco difundido: "Toda la noche hasta que salga el sol" o también conocida como "Hasta que se salga el sol" es la quinta canción perteneciente al álbum Volando alto del grupo de rock sinfónico y progresivo argentino Orions lanzado en el año 1982. Este tema sería su primer y único éxito. Pues bien dicho tema es una copia del tema "Drift Away", cuyo autor es Mentor Williams hermano de Paul Williams. Dicho tema podés escucharlo en el disco "Thunderbox" de la banda inglesa "Humble Pie" post Peter Frampton del año 1974, la versión es antológica. Saludos
    1
En Imágenes
Grammy Latinos 2017
18 de Noviembre de 2017
Grammy Latinos 2017
Lluvias torrenciales en Grecia
16 de Noviembre de 2017
Lluvias torrenciales en Grecia