opinión

Halcones y palomas

La baja de imputabilidad y las olas “manoduristas”. Entender no es la idea. Noticieros y legisladores.

Halcones y palomas

Por Julio Villalonga (@villalongaj) *

La discusión sobre la baja en la edad de imputabilidad tiene otros fines, pero le doy la bienvenida. Como cada dos años, en cada campaña electoral, estos debates mediáticos aparecen, como hongos luego de la tormenta, y con la misma naturalidad desaparecen. Otros dejaron hijos no deseados, como los parches a las leyes que parió la, ahora lejana en el tiempo, campaña por el endurecimiento de las penas que convocó el no ingeniero Juan Carlos Blumberg. 

Una columna de la experta Claudia Cesaroni publicada esta semana da diez razones para rechazar una iniciativa semejante. Para la estudiosa, un sistema con imputabilidad desde los 14 años sería regresivo y su único objetivo sería el castigo, no la reinserción; además, para ella no se trata de sancionar más leyes sino de cumplir las existentes, algo que se aplica a este y a decenas de otros temas en la Argentina. Cesaroni advierte, como lo hacen varios observadores y el propio juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, que la cantidad de adolescentes de entre 14 y 15 años que cometen delitos graves es ínfima. Por otra parte, resalta que si el Estado no es capaz de administrar las instituciones de encierro bajo su órbita, “mucho menos podrá controlar las que piensa crear” si se aprueba una ley al respecto.

Hay que decir que este es un falso debate que está tratando de ser reconducido por los representantes del oficialismo. Martín Insaurralde, el candidato a primer diputado nacional bonaerense por el kirchnerismo, se mostró favorable a la baja en la imputabilidad y la discusión ganó lugar en los grandes medios. El gobernador Daniel Scioli, en otras ocasiones superficialmente a favor de iniciativas parecidas, puso el pie en el freno y advirtió que no se debe “tergiversar” el debate de fondo, que es “un régimen penal juvenil”. De este modo, en sintonía con Scioli lo planteó casi calcado la diputada Juliana Di Tulio, la “Chiva”, el kirchnerismo busca explicar que Insaurralde no equivocó el camino al proponer una nueva medida aislada y en medio de un proceso electoral sino que se trata de un plan integral para atacar las causas del aumento de la delincuencia juvenil.

En efecto, subieron los índices del delito cometido por jóvenes pero no los delitos violentos. Hay más robos pero, insólitamente, no con más violencia. Insólitamente, decimos, porque el caldo de cultivo que viene macerando desde hace décadas, pero con un enorme énfasis desde los noventa, podría haber causado todavía más daño en el tejido social, tanto como para que el resentimiento de la generaciones postergadas “fabricara” más asesinos entre las hordas de marginales sin trabajo que rodean los grandes centros urbanos.

En esta misma línea de pensamiento, las drogas son una “solución” a corto plazo para el capitalismo salvaje, que tiene a disposición batallones de jóvenes sin trabajo entre los cuales hacer “coaching” para encontrar desesperados dispuestos a todo. Con carreras cortas por delante, y una muerte casi asegurada, la primera fila cae y tiene detrás  otra nueva, tan marginal como la anterior. Y tan dispuesta a ascender rápido y desaparecer, como una cañita voladora, porque la vida real no les ofrece nada.

El debate está planteado, deliberadamente, de manera ambigüa. Detrás de un caso mediático, sea el de Ángeles Rawson o el del asesinato de un policía, surgen los abanderados de la mano dura y sus detractores. “Halcones vs. palomas”, sería la síntesis, esa tarea esencial de los medios de comunicación.

Proponen bajar la edad de la imputabilidad por un caso entre miles. Aspiran a una ley que abarque los casos especiales.

Los legisladores, aquí y en todo el mundo atentos al clima social, ese que presuntamente expresan los medios, en el mejor de los casos corren a sentarse en sus bancas para hacer lo que creen que sus votantes esperan de ellos. El problema es la mediatización, en el más amplio sentido, tanto la mediación de los diarios, los canales, las radios y los portales, como la de quienes son sus dueños o mandantes.

Lo explica: los profesionales que conducen los medios tienen un margen de autonomía, y operan en consecuencia según sus propios valores e ideología, los que pueden coincidir o no con los de los dueños o directivos de los medios, sean estatales o privados. Cuando hay colisión, generalmente el conflicto se resuelve con un despido o un desplazamiento. Esto si existe algún escrúpulo, palabra que en general no figura en el diccionario de quienes laboran en los medios masivos. Si no hay barreras, un caso escabroso puede servir durante semanas o meses para sostener el rating de un noticiero.

En este contexto, legislar sin ceder a las presiones parece difícil. Pero no es imposible. Un legislador, además de mantenerse atento a los deseos de sus votantes debe mantenerse atento a sus valores. No debe preocuparse si un conductor de noticiero lo califica de “garantista” o de “manodurista” porque el bien común llega con la eficiencia de los medios de que se dispone para conseguir unos fines determinados. Ya sabemos lo que pasa cuando entramos en la lógica de “halcones o palomas”. 

*Director de gacetamercantil.com

Opiniones (1)
14 de diciembre de 2017 | 16:54
2
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14 de diciembre de 2017 | 16:54
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  1. Tengo la percepcion que usted intento parecer distante de una u otra corriente como idea de arranque, ni mano dura ni garantismo ( mal llamado asi en nuestro pais donde solo consiste en ser blandito con la delincuencia, en efecto, USA es el pais mas garantista del mundo y es durisimo con la delincuencia ) pero lamento decirle que no le salio, se huele su postura claramente: Igualmente quiero hacer hincapie en una una frase......Y tan dispuesta a ascender rápido y desaparecer, como una cañita voladora, porque la vida real no les ofrece nada........ y que quiere maestro ?, para que la vida nos ofrezca algo hay que esforzarse para conseguirlo, no todo puede venir de arriba o del estado, en este pais tenemos educacion gratuita en todos los niveles, salud publica gratuita, acceso a la vivienda a traves de planes y creditos, asignaciones, subsidios, subvenciones, organizaciones de muchos tipos para apoyar socialmente a la gente, TDA gratuita, o no es este un gobierno que en ese sentido tiene una vibra socialista ?. lo basico esta, lo demas, lo hace uno con la espalda, ALGO DE UNO HAY QUE PONER ESTIMADO, NO ESPERAR QUE TODO.... NOS LO OFREZCAN , como dice usted.
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