opinión

CFK y sus barriletes de cemento

Los creadores de “Ganamos en la Antártida” y “Estamos mejor que en Canadá y Australia” presentan su nuevo éxito: “El sicario mediatico”

CFK y sus barriletes de cemento

Uno ya no debería sorprenderse porque esto lo ha visto muchas veces: El gobierno K tiende a la desmesura verbal, suele abusar de los jueguitos para la tribuna y maneja el idioma y los tiempos de manera que cualquier cosa pueda ser presentada como una gesta tan épica como patriótica. Pero no deja de ser asombroso que insistan tan tozudamente con procederes que son en buena parte causantes de las acusaciones de terquedad, alergia al dialogo, propensión a dividir más que a sumar o lisa y llana sordera con las que nuestra patética oposición tanto se divierte.

Pero bueno, sabemos perfectamente que los Kirchner-Cristinistas gozan como chanchos al redoblar la apuesta, aún cuando acaban de comerse un “urnazo” de aquellos (2009, 2013) que dejarían a cualquier otro pidiendo agua por señas. Son así: ni buenos ni malos; incorregibles. Distan mucho de conformar el peor gobierno que hemos tenido, pero con ciertas frases y actitudes solo consiguen echarle carnaza a las fieras que se los quieren merendar. Ya me parece escuchar a los acólitos de ELLA que con cajas destempladas me increpan: “¡Lo que pasa, chabón, es que tenemos que pelear en todos los frentes contra los suplentes de las Corpos, del neoliberalismo imperialista y de los sectores privilegiados de la sociedad que no aceptan que le metamos la mano en el bolsillo en pos del bienestar de los desposeídos, así que no vengas pidiéndonos buenos modales, che, pedazo de cipayo clarinista!”.

Resulta que no soy ningún cipayo clarinista (nadie me ofreció nada para serlo) y reconozco varios logros importantes de esta administración K. ¿Cuales, preguntará usted? Repase cualquier declaración de algún funcionario de fuste y lo tendrá mucho más claro que si yo mismo se lo explicara (Asignación Universal, desendeudamiento externo, las notebooks, integración latinoamericana, revalorización de ciertas figuras históricas... etc.) Pero a la vez todo eso lo han presentado como algo que forma un menú ligeramente indigesto si pensamos que, a nivel de un gobierno nacional, las formas y el fondo deben ser igualmente importantes. Lo que se dice, lo que se hace y las maneras con que se revisten tanto la palabra como la acción deben tener un equilibrio, un estilo amable, un cimiento firme para cada opinión. No se trata de agradar por el agrado mismo o querer quedar bien con todos. Nada que ver. No hay necesidad de decir todo lo que se piensa, pero sí de pensar todo lo que se dice. O al menos de hacerlo en un modo tranquilo, comprensible por todos (y todas) para que el mensaje llegue bien, sin irritar mucho al que debería ser su destinatario natural: el grueso de la población. No el ya convencido (porque no hace falta) ni al recalcitrante contrera (no le entran balas hagas lo que hagas), sino al del montón, que hoy te vota y mañana te bota porque su sufragio no se lo regala a nadie y lo pone acá o allá según como le esté funcionando la vida. A ese hay que cuidarlo  porque te define cualquier elección y nunca es menos que un tercio del electorado, ya se sabe.

Ok, ellos tocaron intereses grosos y no es cuestión de meterle el dedito por el trasero al león y quedarse tan tranquilo esperando que no ocurra nada. Pero tal vez, como dicen muchos,  se hayan pasado una década cambiando figuritas para mantener el capitalismo prebendario que nos caracteriza, alternando diferentes collares para el mismo perro. Hoy te basureo a una Sociedad Rural (símbolo de la “Antipatria” si los hay para el peronismo) pero me caso con un Grobocopatel cualquiera y sus pooles sojeros. Después cascoteo a Shell o a Repsol por ser unas horribles vampiras transnacionales pero le doy lo que me pida a Chevrón y además te la presento como salvadora de todo. Demonizo al FMI pero le vendo bonos públicos a Venezuela comprometiéndome a pagarle más del doble de los intereses que exigía el Fondo. O bien voy a los grandes foros internacionales para repudiar la sangrienta usura financiera internacional, envuelta en un tufillo de estudiantina setentista, pero dejo que fronteras adentro los bancos argentos cobren las tasas de interés más altas de esta galaxia.

Pareciera que algunos no se enteran pese a ser perros viejos de la política, pero somos millones los que nos damos cuenta de todo eso, especialmente cuando el crédito que la sociedad le da a cualquier gobierno que le caiga encima empieza a agotarse, y no está nada mal que así suceda, porque es la semilla de la alternancia en el poder que a su vez es el centro del núcleo del carozo de la democracia. Tal vez seremos un país democráticamente correcto el día que un gobierno, a la hora inexorable de dar las hurras, diga: “¡Oh compatriotas...! muy rico todo, fue lindo mientras duró, muchas gracias y será hasta otro momento. Nos vamos a descansar, y aprovechen ustedes para descansar de nosotros al menos por un tiempo, porque volveremos si es que así lo desean, que de eso se trata. Otro sacó la sortija en la calesita política y es su turno. ¡Suerte a todos!”

Los manotazos de ahogado no son más que eso, y se nota mucho cuando los largan. Ni a los bebés les gusta dejar la teta, y lo entendemos, pero no la careteen ni se victimicen con tan poco estilo. No ganó Clarín ni Lanata encabezó campaña destituyente alguna (aunque  lo del obeso y barbado fumador viene cada vez más flojito de papeles, tal vez por la presión de encontrar un “Watergate” por semana sí o sí) y tampoco existió ninguna conspiración de las clases medio-altas urbanas copetudas y caceroludas contra un sacrosanto gobierno redistributivo y justiciero que se desvive por los más humildes. Es simplemente el desgaste de una década agitada como coctelera de epiléptico en un país más raro que una cebra a lunares en la siempre castigada periferia de un mundo que vive una actualidad retorcida como ensalada de lombrices. Así las cosas, resulta tan dañino como inútil disfrazar la realidad con frases que no solo pueden ser mal interpretadas (como las encomilladas en la bajada de nuestro título) si no que LO SERÁN, indefectiblemente, con un destino de sacada de contexto que transformará a sus emisores en objeto de burlas multitudinarias. ¿Para qué?

Nada mejor entonces que recordar aquella remanida frase de póster: “Uno es amo de lo que calla y esclavo de lo que dice”. Si además habla hasta por los codos y sus palabras son repetidas-glosadas-interpretadas por legiones enteras de coreutas mediáticos y políticos, las posibilidades de errarle olímpicamente se incrementan hasta el infinito y las de caer en el ridículo ni te cuento. Sería bueno que los mandamases kirchneristas se bajen un rato del pony y oteen el horizonte en busca no ya de un futuro glorioso pero sí de una salida digna y sin grandes costos sociales. O al menos que consideren esa posibilidad como un “Plan B” de los que nunca tuvieron pero va siendo hora que imaginen.

De lo contrario, cada palabra que nos digan (y especialmente sus frases-caballitos de batalla predilectas) serán como barriletes de cemento, imposibles de remontar por mucha onda que le pongan. No son esos los únicos pétreos volantines que cargan: Hay personajes de los que ELLA podría desprenderse sin mayores consecuencias, lo cual sería interpretado por la sociedad como un reconocimiento de errores y debilidades que paradójicamente le haría dar al gobierno un paso atrás, si, pero luego dos hacia adelante. Quisiera hacer aquí la lista de esos tipos y tipas, pero no da el espacio y se me acalambrarían los dedos. Además, cada uno de mis incontables lectores ya debe tener la suya y seguro que mayormente coinciden, centenar más o menos. ¿Es pedirle naranjas al olivo? Quizás. Pero no me digan que no estaría bueno. En fin; confiemos, porque la esperanza es lo último que se perdió... Sí, pero fue lo último, conste.

Hasta siempre, amigos.

Opiniones (3)
17 de diciembre de 2017 | 19:25
4
ERROR
17 de diciembre de 2017 | 19:25
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Excelente nota!!!!,ya tengo Mi lista,pero supera largamente los cien que tiene que rajar.
    3
  2. Muy buena nota!!!! Pero se olvido de las innumerables pruebas de robos de millones al pueblo argentino, de la tragedia de once, o de LAN, o de las futuras represas en el sur con material importado de China, y del cepo al dólar, y de la Justicia, y del pacto con Irán, sigo?
    2
  3. no està mal la nota... coincido con todo, especialmente con la ùltima parte... pero lo que no te perdono es *el obeso y barbado fumador* para referirte a un genio como Lanata...
    1
En Imágenes
Leopardo al acecho
7 de Diciembre de 2017
Leopardo al acecho