opinión

Arquitectura humana: movimientos orzanizadores

La columnista nos propone investigar sobre la importancia que tiene el movimiento en la vida del hombre.

Arquitectura humana: movimientos orzanizadores

Por Susana Mur*

Tras más de veinticinco años de investigación, observación y experimentación, 
he logrado una síntesis de importantes métodos  que han dado como resultado un modo especial de trabajar con el cuerpo. Este método de trabajo alivia y estimula a quienes lo practican aprendiendo a “crear sus propios remedios”.

Acerca de la experimentación que esta práctica investigo hasta en sueños, muchas veces me despierto y desarrollo una nueva secuencia de movimientos organizadores, la experimento en mi propio cuerpo, después al trasmitirla veo que funciona, es decir, que mejora alguna o varias de las capacidades motoras”.

Los animales tienen mucho que enseñarnos. Todas las maravillas, la construcción de nidos por las aves, la confección de tela por la araña, obedecen a la necesidad de calmar el hambre, la sed, la protección y el abrigo. Esto sucede con todas las especies, también con la humana, y es esto lo que intento desarrollar a través de los movimientos organizadores. Una posibilidad para aumentar el instinto básico de supervivencia.

Otras actividades que desde diversas perspectivas complementan su método: “¡Caminata! caminata tal como lo sugiero a todos. Los fines de semana practico equitación, me gusta acompañar mi ritmo  al ritmo del caballo, a sus pausas, a sus acentos; es un buen ejercicio para mis neuronas. También tomo clases de
yoga, dos o tres semanales. Soy amante del arte en general: especialmente pintura, literatura y arquitectura. Me hubiera gustado tener tiempo para estudiar arquitectura, me apasiona la idea de crear en el espacio y concebir un edificio. Convertir ese espacio y darle formas, colores y diseños diferentes…Todo ese proceso creativo, cada paso, los dibujos, las maquetas y luego ¡la consumación! Y así aparecen para sorprender al mundo grandes de la talla de Le Corbusier u Oscar Niemeyer, el hombre que invento Brasilia. A esta altura te preguntarás qué tiene que ver esto con mi trabajo. Y bien, está en perfecta relación, en otra escala crear espacios en el cuerpo humano, darles volumen, sentir las formas y los colores, para luego vincular ese cuerpo con el otro espacio que lo rodea, el mundo. Cambia la escala y la materia es  viva, por lo demás se parece bastante
¡es pura arquitectura!

No es el ángulo oblicuo que me atrae ni la línea recta dura, inflexible creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas es hecho todo el universo curvo de Einsten.

                                                                                                      Oscar Niemeyer

Moverse libremente en el espacio

Algunos conceptos fundamentales que están en relación con esta práctica: “El cuerpo es nuestra casa, el domus, el domi nostrae, es decir, nuestro dominio. Es el ambiente interior que se autosustenta, es ese espacio o lugar que desde la piel y hacia adentro nos acompaña durante toda la vida. Eso es real, allí, en ese lugar debemos investigar para lograr vivir con libertad y sanamente. El cuerpo humano es asombroso, su arquitectura  y su diseño son perfectos, sólo hay que aprender a sentirlo, a percibirlo.

Hay un lugar del que el hombre es y será el único dueño, es el propio cuerpo.

Esta casa está formada por huesos, músculos y tendones, junto a los órganos y demás sistemas. Sólo uno puede hacerse cargo de ese espacio, tomando posesión de él en forma armónica y con respeto.

Nuestro cuerpo es nosotros mismos, él es nuestra única realidad aprehensible.

No se opone a la inteligencia, a los sentimientos, al alma, sino que los incluye, los alberga. Cuando logro integrar cuerpo y espíritu, lo físico y emocional cambia mi manera de mirar, de pensar y de hacer.”

Los movimientos organizadores son suaves, muy lentos, permiten explorar con conciencia sensorial (estimulando la percepción); son similares a los movimientos que el niño realiza desde la gestación hasta los tres o cuatro años de vida.

Consisten en aprender lo ya aprendido redescubriendo el verdadero cuerpo que
se fue plegando a raíz de las influencias externas, como educación, familia o etnia. No se trata de un simple ejercitar de músculos, sino de cambios en el cerebro mismo ya que despierta habilidades ocultas y refina las ya existentes.

Estos movimientos mejoran la postura, a través de ellos recuperamos las sensaciones, el cuerpo se afloja, se ablanda tornándose liviano grácil y joven.


Uso de la mirada interna y desarrollo de capacidades motoras

El uso de la mirada interna es esencial en esta práctica, ya que permite un mayor
contacto con el “verdadero conocimiento”, con esa parte nuestra “que sabe”. Se ha comprobado  que cuando se está  en contacto con uno mismo surge creativamente lo que se debe hacer, se ve lo que está sucediendo, priorizando lo importante.

El desarrollo de las capacidades o cualidades motoras (la fuerza, la resistencia,
la velocidad, el equilibrio, la potencia, la flexibilidad, la elasticidad y la elongación), se ven favorecidas por este método. Estas habilidades involucran también  las funciones respiratorias, digestivas y circulatorias. Todas intervienen en nuestra postura y en nuestra forma de movernos y están íntimamente ligadas a nuestra autoimagen.

Con respecto a la velocidad, los trabajos propuestos hasta el momento, en general proponen un aumento de la misma; en el caso de la lentitud ocurre lo contrario.

El aporte novedoso de este método es justamente una valoración de la lentitud como forma de vida, de conocimiento. 

¿Cómo hacer para identificar la vida si todo nos lleva al apresuramiento? ¿Qué hacer para recuperar nuestro tiempo libre, el ocio creador de otrora?

Los movimientos organizadores plantean -desde un abordaje  sencillo  y afable- una manera para tomarle el gusto a la lentitud, incorporándola a nuestra vida y recuperando el respeto por ella. Cómo hacer cada cosa sin apuro, sin ansiedad…una manera más humana de vivir.

¿A quiénes están destinados los movimientos?

Los movimientos están destinados a todas las personas, sirven para mejorar la
performance de artistas, músicos, bailarines, atletas. Son apropiados en especial para personas con problemas ortopédicos  y neurológicos, fibromialgias, problemas de columna, lordosis, sifosis, estenosis, hernias de disco y tratamientos del dolor.

Lejos del murmullo y el permanente dialogo interno de nuestro pensamiento,
que llama nuestra atención y comanda casi todas nuestras acciones, los MOL nos ayudan a tener otras opciones para decidir el curso de nuestro hacer desde las
sensaciones.

Soluciones naturales al alcance de todos

• Eligiendo colchón: “El cuerpo reposa mejor, cuanto más rígida es la superficie
en la que  se acuesta. Elija un colchón de alta densidad y máxima firmeza.

También la almohada debe ser baja y dura. No olvide que pasamos un tercio de
nuestra vida en la cama lo que suma muchos años”.

• A favor de su pie: “Use zapatillas o zapatos anchos y de punta cuadrada que
beneficien el movimiento de los dedos. El taco debe ser bajo con una superficie
de apoyo amplia a fin de sentir el talón en cada paso”.

• Respire profundo: “Una célula que no respira disminuye su energía y deja de
cumplir su trabajo especifico afectando nuestros órganos y sistemas”.

• Caminata contemplativa: “Por lo menos  tres o  cuatro veces a la semana camine una a dos horas sin apuro. Comience gradualmente. Observe a su alrededor.”

Reflexiones

- A menudo el pensamiento estorba a la acción.

- Las palabras a veces sirven más para ocultar nuestras intenciones que para
expresarlas.

- Si bien todavía persiste el enfoque clásico que  establece que nos preparamos
para ser “especialistas” en alguna disciplina , surge cada vez con mas fuerza un
nuevo paradigma en este mundo post moderno y globalizado, la realidad es tan
dinámica que te permite, como profesional o como creativo, pasar de un área a
otra con gran solvencia creando un campo nuevo, desconocido y fascinante.                                     

La posibilidad de incursionar en otros terrenos depende en gran medida de la
libertad espiritual con que se mueve esa persona sumada  a la curiosidad y al
talento  ingredientes indispensables que te hacen funcionar en plenitud bien 
despierto feliz.

- Existe un lenguaje libre de palabras, rico en sensaciones, pequeños movimientos que actúan en los niveles más sutiles y profundos del ser.        

*Pionera en el aprendizaje orgánico en Mendoza y creadora de los movimientos organizadores.  

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16 de diciembre de 2017 | 14:30
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