opinión

Todo a ella, el PJ local no tiene otra

El peronismo mendocino juega sus últimas fichas a la presidenta. Su gestión tiene mejor imagen que intención de voto sus candidatos.

Como en 2011, el PJ mendocino jugará sus últimas fichas en la semana que queda de campaña a la imagen de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que en esta provincia es mejor que en distritos populosos y definitorios como Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe, Rosario, o Córdoba. Según las últimas encuestas disponibles, el PJ mendocino –que carga con el peso y la responsabilidad dentro del Frente Para la Victoria- se ha acercado lo suficientemente a Julio Cobos como para disputar las primarias con alguna chance de ser los más votados, e intentar cumplir con aquello de que “el que gana en agosto, gana en octubre”, como dijo ayer el candidato paraopositor Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires.

“Estamos disputando el 30 % de los votos y necesitamos llegar como sea al 40 % en los días que quedan” dijo una fuente del peronismo anoche entre viajes departamentales y material de campaña. Según los números de los que disponía esta fuente, que no son uniformes entre todos los dirigentes, el PJ aún está entre cinco y ocho puntos por debajo de Cobos y recortando distancias aceleradamente, como casi todos los candidatos oficialistas en provincias complicadas. Ejemplo de eso son Buenos Aires, Tucumán, Córdoba o Río Negro. El mismo informante dijo que la imagen positiva de la gestión de CFK en Mendoza es de alrededor del 40 al 45 %, algo en lo que coinciden varios encuestadores. El problema es trasladar esa imagen de gestión a votos positivos por los candidatos que ha ofrecido el peronismo, y que en la comparación “mano a mano” con Cobos, en las encuestas siguen por debajo. Es muy cuesta arriba la trepada para Alejandro Abraham y Omar Félix. Los consultores que trabajan para la oposición los dan por muertos más de diez puntos por debajo de la UCR. Los propios hablan de distancias cortas. Y una medición que aún no ha visto la luz, ya los da en una suerte de empate con proyección ganadora. La hizo uno de los pocos que acertó a que Celso Jaque sería gobernador.

En las últimas horas, una versión insidiosa entró y salió del peronismo respecto del uso de la imagen presidencial en la campaña. Aquí, los candidatos no tienen al Papa o a Maradona para jugarlos en fotos aunque ello sea finalmente una muestra de debilidad, y si a Moreno se le ocurriese repartir llaveros contra la oposición, caería bastante mal. En Mendoza los odios políticos y los resentimientos son profundos, pero aún se guardan las formas. La especie recreaba una supuesta discusión entre referentes fuertes del peronismo. El dilema, parece, era traer o no a la presidenta antes del 11 de agosto. Algunos consideran que el discurso virulento de CFK es “pianta votos” y que conspiraría contra su propia buena imagen de gestión, y otros analizan que “la jefa” es imprescindible para achicar la ventaja que les lleva Cobos a una semana del cierre de las campañas para estas PASO.  Lo razonable debería ser que Cristina fidelizzará al peronismo y a los propios y espantará a indecisos e independientes. “No existió ninguna pelea. Nunca se analizó que la presidenta viniese antes de las elecciones. Está muy ocupada con Buenos Aires” se sinceró una fuente. Pero en los próximos días veremos una fuerte simbiosis pública entre el gobierno de Mendoza, los candidatos y la presidenta. Intentarán traerla a Mendoza antes de los comicios de octubre, además, si los vientos son favorables.


Es curioso pero a pesar del castigo permanente que viven las economías regionales, la muerte lenta del federalismo y la autonomía nula de los gobernadores, la presidenta mide bien en las provincias. Mendoza no es la excepción a pesar del “parate” de muchas actividades y del relato permanente que se hace de la inflación y los precios, de la inseguridad creciente, de las crisis de los sistemas de salud, educación y transporte, o de los resonantes casos de corrupción en el gobierno nacional que parecen importar más cerca del obelisco que del Aconcagua.

Los encuestadores mendocinos no registran los caasos escandalos que complican a funcionarios y al jefe del Ejército, y las presiones a la justicia o a los medios como un problema. Por el contrario, la presidenta es valorada por su lucha “contra las corporaciones”, o porque en contraposición no hay una figura opositora que capitalice el descontento de numerosas capas de la población. ¿Es mejor malo conocido? Y… si un votante indeciso registra las peleas salvajes entre radicales, el penoso espectáculo que UNEN está dando en Capital Federal con Elisa Carrió revoleando la media repleta de lo que ustedes imaginan, o los vaivenes de derecha a izquierda con una oposición atomizada; por lo menos es para pensarlo si uno no tiene pruritos con las contradicciones del relato. Por las dudas, el gobernador Pérez que se multiplica buscando inversiones y haciendo anuncios varios en los últimos meses, ya se ha acomodado en el lado correcto. Anoche fue uno de los 13 mandatarios en ir a ponerles “banca” a los candidatos bonaerenses y a acompañar este nuevo “bautismo” de Daniel Scioli como kirchnerista renovado.

Otro dirigente consultado lo definió con practicidad peronista: “Los muchachos han olido lo que pasa… el pueblo ha detectado que se puede ganar… el PJ es muy complicado siempre. Cuando estamos perdiendo, los compañeros no te dan pelota… Hace un par de semanas esto estaba ‘planchado’ pero ahora te vuelven loco demandando material de campaña, logística, la presencia de los candidatos… están todos muy enchufados y muy metidos…”. La comparación es con un equipo de fútbol que pierde tres a cero y mete dos goles faltando diez minutos. En los últimos cinco van a dejar la vida en la cancha y eso está haciendo el peronismo.

Ganar o ganar no es la única opción en las PASO, donde –recordemos- lo que se decide con el voto universal y obligatorio es la grilla de los candidatos de octubre. “Si perdemos por menos de cinco puntos tampoco está tan mal…” dicen los estrategas. Pero la indicación es jugar todo a ganador, y todo a Cristina. Como en 2011, pero sin el luto por la muerte de Néstor Kirchner, que benefició a la presidenta con el “efecto duelo”. Ello y una economía más caliente que en 2009 empujaron la victoria del 54 % ante una oposición helada.

Las invocaciones al “modelo”, las publicidades con la presidenta y la territorialidad casa por casa con militantes peinando cada barrio con la boleta y los volantes en la mano, serán las constantes del peronismo en los siete días que quedan antes de velar las urnas para el domingo 11.  Se les notan las ganas de derrotarlo a Cobos y llevarle a Cristina la cabeza del ex vicepresidente. Algunos encuestadores los alientan con la trepada en la “segunda ola” de mediciones, junto al discurso oficial de una economía que ha crecido el 3 % en el primer trimestre, aunque para mediciones privadas no ha pasado del 0,5 %, es decir, crecimiento estancado.

Con el acelerador apretado contra el piso, lo más contundente que tiene a mano el PJ mendocino para intentar vencer a Cobos es la imagen de gestión de la presidenta. Nadie sabe si les alcanzará para ser los más votados en esta primera rueda electoral. Pero tampoco hay mucho más a mano. No hay tiempo para otra cosa.

Opiniones (0)
23 de noviembre de 2017 | 01:52
1
ERROR
23 de noviembre de 2017 | 01:52
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Grammy Latinos 2017
    18 de Noviembre de 2017
    Grammy Latinos 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia
    16 de Noviembre de 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia