opinión

Los Salieris de Francisco

Nuestros políticos no han querido ni podido quedarse al margen de la visita del papa a Brasil.

Los  Salieris  de  Francisco

Cuando los piadosos agnósticos (¿?), como el que suscribe creímos que el “Huracán Francisco” había amainado su furia, recrudeció casi al punto de igualar la que exhibió en los días de la consagración como papa de Jorge Mario ¡Uy que humilde soy! Bergoglio. Esto se debió a varios factores: entre ellos (y no por orden de importancia) mencionaremos algunas tapas de revistas internacionales que lo colocan como “Hombre del año”, “Papa de la gente” o pamplinas vendedoras por el estilo. A su seguidilla de gestos “austeros” para hacer creer que cambiará un poco de ese todo incólume que jamás será verdaderamente modificado, y por supuesto a su visita  sudamericana que ya  está ocurriendo, primera salida del Vaticano luego de que se especulara durante meses con una gira por estos países que finalmente no se llevará a cabo por ahora (¡Amén!).

O sea que el Gran Francisco se carcajeará de sus ex enemigos locales (hoy reducidos a una expresión caricaturesca, comparada con la augusta majestad Papal) desde Río de Janeiro, ciudad blindada gracias a él, y servirá como téster para la FIFA con vistas al mundial de fútbol 2014, a ver si allá se bancan más de un milloncito de personas en movimiento sin estropear nada, cosa bien difícil considerando las masivas movilizaciones de protestones bastante violentos que hubo en los últimos tiempos. Digamos que se apuesta a que Francisco calme las aguas, les de un baño de paz celestial (si tal cosa existe) y así se dejen de romper los balones, que el año que viene hay que facturar tupido con Messi, Neymar y la que no se mancha.

Pero tratándose de un pontífice argentino y que por estos pagos ha cosechado tantos amores-odios (aunque ahora nadie se haga cargo de lo segundo) nuestros políticos no han querido ni podido quedarse al margen de la visita, y menos en plena campaña electoral con vistas a las fantasmales “PASO” y a los comicios posta de octubre. De modo que se prendieron, pese a que supuestamente se trata de un encuentro para jóvenes de esos que no podían conseguir reales para ir a Brasil ni aunque un arzobispo le escribiera una carta de puño y letra a Guillermo Moreno. Pero a ellos no les importa: si hay que colgarse de la sotana del papa, nos colgamos y listo, porque estamos en campaña y es la época de celo de los políticos, cuando todo vale. El papa, entonces, puede fungir como un objeto arrojadizo entre enemigos, y la natural ambivalencia de las catilinarias eclesiásticas les es muy útil a todos. Eso de hablar urbi et orbi resulta altamente funcional a tirios y troyanos, ya que lo que diga el Santo Padre puede usarse tanto para un fregado como para un barrido, por contreras y por oficialistas, por los K y los anti-K desde los dos lados del mostrador. También ocurre con la “doctrina peronista”, pero eso es otro asunto. No mezclemos tanto, porque además de la humedad lo que mata es la mezcla.

Así que nuestros dirigentes están ensayando artimañas para prenderse en la movida, capitalizando lo mejor que pueden la cercanía del ex Bergoglio, que pasa a ser como el  ninguneado vecino de al lado que de pronto recibe una herencia multimillonaria y entonces todos somos sus mejores amigos desde siempre. No solo irá a su encuentro en Río ELLA, la Suprema, sino que otros pescados no piensan quedarse quietos. Ya vimos en Mendoza un gracioso cascoteo entre Julio Cleto “¡Qué pedazo de jubilación pegué!” Cobos y su Némesis, Víctor Fayad (ambos radicales y, por lo tanto, los peores enemigos), donde se acusaban de utilizar no recuerdo qué cosa que el papa le abría dicho al ExViceNoPositivo sobre un descomunal retroactivo que ¿debería? cobrar. Pero eso es apenas una aceituna en la picada de 25 platitos que nos comemos gracias al protagonismo de Jorge Mario Francisco ¡Aguante mi austeridad tan franciscana como las sandalias! Bergoglio. Hay mucho más. Porque nadie perderá la oportunidad de “emPAPArse” del áurea que desparrama a manos llenas esta especie de rock star Capo-Católico que supimos conseguir. Veamos como piensan actuar los susodichos, cada uno con diferentes mensajes confidenciales para quien hoy equivale al Perón del exilio madrileño, información que conseguimos gracias a la franquicia que nos otorgó la flamante corporación ASS (Assange-Snowden Service) exclusiva para Latinoamérica... ¡SIDE, comete esa!

ELISA CARRIÓ: “Quiero dejar constancia que soy lo más Papista que hay, porque desde que me convertí al catolicismo militonto no se me cae del cogote un crucifijo de 20 centímetros, salvo cuando voy a la tele, para no asustar a los herejes apóstatas de las clases medias urbanas argentas que se supone que son los que deberían votarme. Aunque generalmente me 'botan', lo cual me pone iracunda...aunque ahora que me acuerdo la ira es uno de los pecados capitales, o sea que mejor pongo mi cara Nº452 (la de pobrecita mártir) y le doy para adelante. ¡Aguante Francisco, y acordate de que una vez me saludaste con la cabeza a 30 metros de distancia!”

FRANCISCO DE NARVÁEZ: “¡Oh santísimo tocayo! No en vano nos llamamos igual, aunque yo desde mi sacro bautismo y vos desde que te hicieron Papa para mayor gloria de Dios y por lo tanto lo tuyo es medio trucho... ¡Upppsss! Perdón, Santo Padre...Solo le pido a Dios (o a vos, su testaferro en la tierra) que el Kristinismo no nos sea indiferente; es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente que debería votarme pero lo hará por ELLA o por su caballo de Troya llamado Massita. A vos te pido, ahora que tenés línea directa con El Barba Supremo, que se haga justicia. O sea que me voten a mí. Si querés lo hablamos personalmente en Río. Me hago una escapada en mi avión privado y allá pego una limusina blindada con 25 custodios armados que nos lleve al hotel de 10 estrellas más exclusivo de la ciudad, donde podremos hablar tranquilos. Yo pago, no te preocupes. Así te voy a demostrar que soy el verdadero representante de los pobres. ¿Sí? Dale, no seas canuto...”

SERGIO MASSA: “¡Oh Santo Padre! Si Vuestra Majestad quisiera, recibiríame en Río, porque anhelo su bendición que no será solo para mí sino también para todo el pueblo bonaerense que me ama y por lo tanto ama a Su Santidad de Usted, que por esas circunstancias de la política viene a ser casi lo mismo. Dele, no sea así, que me falta apenas un empujoncito para voltear a sus archienemigos, esos a los que Usted mismo corrió de la Catedral porteña cual un Jesucristo contemporáneo, y desde entonces el Te Deum del 25 de Mayo lo hacen lo más lejos posible para no escuchar sus justas invectivas. Pero no nos zarpemos, que sigo necesitando guita de la Nación. ¿Lo veo allá o me llama a Tigre?”

HERMES BINNER: “Como dije en Twitter: '#Obvnzfhnhxd'. Ya sabe a lo que me refiero... Porque aunque yo sea titular del Partido (por un rayo) que se llama 'Socialista' no por eso soy un ateo hereje ni mucho menos. Le digo más: cada vez que agarro un narco en mi jurisdicción, lo hago confesarse y comulgar para que entienda la pureza de nuestras intenciones (un 98% de pureza). Dígame que nos podemos encontrar aunque sea para una sola foto, porque vengo flojito de encuestas y de papeles...Ponga usted la hora y rajo a Río antes que me rajen de acá. ¿Quedamos así...?”

Aquí están, estos son (entre muchos otros) los que quieren sacar provecho de la argentinidad papal. ¿Les darán pelota? No sé, pero ellos perseveran y alguno triunfará... tal vez. Lo sabremos la semana que viene. Hasta entonces, y benditos sean ustedes que me leen.

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