opinión

NatGeo, o el mercado del miedo

Invasiones, uso de armas, paranoias y hasta zombies. Una galería de la catástrofe.

NatGeo, o el mercado del miedo

Hablemos de educación, o mejor aún, de armas; observemos detenidamente el programa de National Geographic Chanel sobre supervivencia, sí, ese que se llama “Preppers”, yo recomiendo no dejar de verlo, al menos una vez. Es increíble. Una perfecta academia de paranoia en Tv. En dicho programa, unos hombres coordinan una “Tienda de supervivencia” a la que acuden diversos personajes que padecen algún temor disparatado, tales como invasiones apocalípticas, emergencias alarmantes, terribles calamidades del clima; o bien algún personaje desvaría sobre la posibilidad de un ataque de seres extraños; otro teme que ocurran disturbios civiles de los que habrá que defenderse con armamento pesado. Al parecer, este equipo de asesores llamado Forge, enseña técnicas básicas de supervivencia a cada uno de estos retorcidos, aunque no escatiman en instruirlos en el uso de armas de fuego, o en gastar miles de dólares en construir fortalezas antimisiles, o en concretar cualquier nuevo artefacto que les brinde seguridad, no importa cuán absurdo y malévolo sea. Y ya que aparece en NatGeo, instruye también a toda la bufonada en casa. Esto es literal:

“El AK-47 es fantástico, la verdad es que disparándolo me sentí mucho más cómodo de lo que pensé”, confiesa un cliente de unos 40 años, que “teme por la seguridad de su familia”. Este paranoico (porque el programa pareciera favorecer acciones fundadas en un gran temor y en una confusión demente) necesita disparar un cargador entero de este arma rusa de guerra para hallarse en paz consigo mismo. Y los conductores ponen de manifiesto las prebendas de poseer ese tipo de fusil en casa (*1). Lo interesante es que son los mismos conductores del programa –que es estadounidense- quienes le enseñan a descargarlo contra una figura humana hecha de cera y de la que brota sangre artificial cuando recibe los impactos. Esto le roba una sonrisa de esperanza al cliente, y puede verse en el episodio del día 03-07-2013. Aclaremos que el paranoico que acudió a pedir esos servicios no se ocupa ya de tratar su desequilibrio, porque estos Reyes Magos están decididos a volver realidad su pesadilla. Y no exagero. Yo cuento, nomás, para que se sepa que el tan denunciado mercado de armas tiene su propaganda en el educativo NatGeo.

Otro programa del mismo canal muestra como la policía estadounidense se está armando con poderosas tecnologías con el objetivo de contrarrestar el mal; ahí se hacen exhibiciones de toda índole en donde se presentan supuestas situaciones de resistencia de maleantes de silicona, que los cops destrozan con una descarga de artillería que supera a las películas de acción que se exhiben en otros canales. Porque esto es real, los cops insinúan: “Miren como disparan nuestras armas, éstas balas podrían penetrar la carne humana, rompiendo brazos y torso”. Toda la serie no es otra cosa que un "show in progress" del poder destructivo de novedosas armas, que los fabricantes ponen en manos de esos tipos rechonchos que usan gorritas tipo beisbol. Ahora, la efusión de sangre sintética de los maniquíes es más que una buena razón para temer. Es la invocación subliminal de una cruda carnicería. Pero volvamos a los genios de la "supervivencia".

Industria de miedos

Uno de los tunantes clientes en el programa Preppers es un tal Bryan Smith, vive en una zona rural de Florida y teme un colapso económico que lleve a disturbios sociales. Cultiva tabaco y caña de azúcar para hacer trueques y también fabrica sus propias municiones; en otro episodio aparece un tal Brian, quien para proteger a su familia decidió instalar un búnker subterráneo. Contactó a un amigo de la infancia, Ron Hubbard, que fabrica aceros en Los Ángeles y construye búnkers, y accedió a concretar uno a medida para Brian; y luego está Christine, que se prepara ansiosamente para un megatsunami que teme deje la costa oriental devastada. Convirtió su cochera en un refugio totalmente aprovisionado y neurótico. Aunque hay uno que descolla con irracionalidad brutal, un tipo al que le fabrican un vehículo monstruoso, horrible, como un camión blindado convertido en Motorhome, dotado de vidrios antibala y de nichos de acero desde los que asoman modernas ametralladoras que disparan de las buenas. Nada más las ruedas de ese aparato infernal son descabelladas, como enormes protuberancias de caucho con las que “se pueden atropellar zombies”. Esto es preocupante.

Otros personajes no menos insólitos aprenden en vivo el ataque utilizando bayonetas del m4/m16, con las que está dotado el ejército norteamericano; o cómo emplear de manera diligente el Jin (Sable recto chino) porque es “liviano y flexible, y fue diseñado para atravesar órganos vitales”. Pese a que este programa denomina “defensa” a cada una de sus lecciones, lo que realmente enseñan es cómo matar certeramente.

Aunque no debería extrañar que NatGeo Tv divulgue estos contenidos, si consideramos que un buen número de sus programas constituyen un collage de situaciones espantosas, de peligros latentes, que subyugan a los televidentes con más temor del que ya poseen, y quienes, además, dan por legítimas estas cuestiones. Sobre todos los más expuestos al show luminoso. Porque NatGeo también se luce como vidriera tecnológica y promotor de las vanguardias científicas. Pero de ahí, a la amenaza de una invasión Zombie, ha pasado algo que merece una explicación. Documentales que incitan a temer proponen contenidos apabullantes, de terror, si se piensa que detrás de ellos operan no pocas personas harto inteligentes y un soporte visual envidiable, aplicados en reforzar la paranoia colectiva. Repasemos un poco la grilla: “Megaterremotos”, “Mayday: Catástrofes aéreas”, “Vacaciones accidentadas”, “Muérdeme”, “Cómo frenar un huracán”, “Conspiración para el terror”, “Tsunamis”, “Invasión Extraterrestre”…Huf, yo ya temo que un portaviones chino me parta los pies! – y la lista no quiere cesar: “Ataques de tiburón”, “Grandes desastres”, “Asesinos seriales”, “La tormenta perfecta”, “Segundos catastróficos”, “La furia de la naturaleza”…Hee! Qué coño les pasa! Apocalipsis Now!

Cualquier persona que descrea de semejante inoculación de temor, puede chequear por sí misma su existencia, de tres maneras: o prende su tv y lo sintoniza en NatGeo. O conoce esto porque ve algunos de esos programas, y puede dar cuenta de que efectivamente pervive una incitación al miedo y una excitación de la violencia en la vocación catastrófica de buena parte de esos contenidos. O simplemente puede hurgar la programación publicada en la página de NatGeo: http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.natgeo.tv%2Far%2Fprogramacion%2Fnatgeo%2F&h=eAQFRiSoA&s=1.

Pero hay algo mejor, la balanza se llega a equilibrar -al parecer, por la existencia de otros contenidos que si bien acusan problemas atendibles, no estimulan la pérdida de temor- a través de las apariciones de Greenpeace, o con la preservación del ambiente, o con la conservación de especies, o concursos para la promoción de valores humanos y todo eso que convierte a NatGeo en una televisión “que durante 125 años ha estado en la primera línea de la exploración, la conservación y la investigación”.

El canal educativo se ha puesto a educar, pero, ¿Qué enseña realmente? Y no hay intención aquí de subvalorar la labor que lleva a cabo esta organización a fin de promover “el conocimiento científico y el respeto por la naturaleza”, como sugiere una de las tantas salutaciones de los medios a esa organización, ya que durante 2013 NatGeo está celebrando su 125° aniversario.

Entonces, avisados de la contradicción extrema entre tópicos que impulsan ideas como “conservación de las especies” y otros que siembran temor o reproducen la estupidez absoluta, pregunto: Si ésta no una programación esquizoide, qué es?

En cada uno de estos programas donde el peligro parece no perdernos un solo paso, se explota con frenesí y con altos niveles de malicia todo el potencial periodístico de “lo que sucedería si…”, noción que hace madurar miedo en los preocupados, saña en los violentos y pánico en los paranoicos, por eso no es ilegal suponer que toda esta programación (cuyas recreaciones ficticias de que se vale como recurso van hilvanándose en historias reales, a las que le confieren un dramatismo no menos que amarillo) es una escuela de paranoia. Qué es increíble? Que tanto desastre y tanta muerte cernidos sobre nuestras cabezas provocan que muchas personas afectadas de esas crisis le otorguen a la vida un valor falso, porque la necesidad de preservarla de todo cuanto podría acabar con ella genera obsesión, y esa obsesión se sublima con la jeta abierta, babeando sobre efectos luminosos, estrépitos y chispas. El concepto o noción de “sobrevivir” se vuelve imperativo y sustituye al de “vivir”.

Yo cuento, nomás, para que cada cual evalúe el tipo de educación a que somete NatGeo Tv: un poquito de valores para la preservación y un poquito de carne desgarrada por una Colt 45; una campaña de Greenpeace y una lección completa sobre uso de armas de guerra (posiblemente financiada por los mismos fabricantes); una acción de rescate en Botsuana y un megashow sobre terremotos de los que nadie saldrá vivo; los encantos de la Gran Muralla y un simulador de catástrofes atómicas; el interesante Desafío Alaska y el relato abrumador de cómo 210 personas suben a un avión que explotará en medio del océano; la leona que salva a la cría de antílope de ser almuerzo de las hienas y la amenaza de los alacranes blancos, que ya pusieron azul a mucha gente y que pueden vivir debajo de tu silla; la conservación de los glaciares y cómo debería un niño-adolescente manejar un vehículo de combate en caso de que acontezca una invasión de zombies…Porque, aclaro, estos son programas aptos para todo público. He visto más terror, violencia con armas de fuego y depravación en las aulas de NatGeo que en los noticieros berretas. Y no puedo recordar cómo se llama aquel programa en el que un padre de familia le enseña a sus hijos, que no superan los 14 años, a disparar una AR-15 (*2). Hay que ver la excitación en los ojos inyectados de esos chicos, descargando decenas de balazos en una recreativa “mañana de campo”. Obvio, por NatGeo.

Aquí hay contenidos altamente favorables para la educación e información de diversos tipos de conocimientos, aunque sí: también armas de fuego, cuchillos, explosivos, disparos de toda clase de pólvoras y hasta sofisticadas maquinarias de guerra se venden por NatGeo, el canal de la preservación. Y si las amrmas no te van, será la naturaleza y la catástrofe eso que te hará sentir vulnerable. Poque la intención no es prevenir, la intención es que nunca dejes de sentirte vulnerable. Si debiéramos juzgar la programación de NatGeo a partir de los contenidos mencionados, podemos estar seguros de una cosa: detrás del mundo natural que sus anunciantes nos venden para despertar nuestro asombro, otros aprovechan esa "boca abierta" y nos regalan miedo. O acaso ya pocos dan cuenta de esto, tal vez porque las balaceras pop korn tan rápidas y tan furiosas anesteciaron la capacidad de discernimiento, y entonces ya no se sabe ni siquiera dónde está el culo y dónde la cabeza.

--------------------------------------------------

1- El AK- 47, acrónimo de Avtomat Kaláshnikova, es un fusil de asalto soviético, de calibre 7,62 mm, diseñado durante la Segunda Guerra Mundial. Actualmente es el arma de fuego más utilizada del mundo. Es un arma muy potente y permite alcanzar un blanco a 285 metros; es decir, a casi tres cuadras de distancia, podés convertir la cabeza de alguien en un guiso.

2- El AR-15 es un fusil diseñado por la compañía ArmaLite en la década de 1950 y fabricado actualmente por la compañía Colt. Estudios realizados comprobaron que el mejor cartucho militar sería similar a un .223 de alta velocidad. En base a este análisis el ejército estadounidense solicitó crear un fusil de calibre .223 con un alcance efectivo de 500 metros.

Opiniones (5)
17 de diciembre de 2017 | 05:39
6
ERROR
17 de diciembre de 2017 | 05:39
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Yo le temo menos a los zombies que a los fantasmas. La continuación de la especie humana...eso era.
    5
  2. Si no te gusta cambia el canal. Pero no por eso lo vas a prohibir. Una invasión de zombies es un poco loco, pero una guerra nuclear o una lluvia de meteoritos no seria la primera vez que sucede en la historia de la tierra. Hay gente que quiere estar preparada por si pasa algo de este tipo, y estos programas les enseñan a sobrevivir. Nos estamos quejando de los que, en caso de que pasara algo, serían los que continuen con la especie humana. Es mi opinion.
    4
  3. muy buen articulo!!!! coincido en su contenido y pone palabras eso que vengo observando hace rato y no solo en Nat geo, sino en Discovery y otros.
    3
  4. El miedo ha sido y es la mejor forma de control. Y ahora con los multimedios multiplicándolo, la mejor forma de de controlar y vender paranorias más peligrosas que cualquier otra cosa.
    2
  5. Sólo puedo ofrecer una cosa para esta nota: aplausos...
    1
En Imágenes
Leopardo al acecho
7 de Diciembre de 2017
Leopardo al acecho