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La identidad alemana en el rock

Leandro Mattanó hoy nos cuenta lo que sucedió del Krautrock hasta la música electrónica

La identidad alemana en el rock

Los alemanes siempre hacen todo con un toque distintivo. Su cultura tiene identidad propia, y en lo que al rock respecta, fue muy original, a punto de desarrollar un género propio, independiente del rock occidental.

A fines de los 60, cuando la cultura rock terminaba de tomar forma, los episodios del Mayo Francés fueron determinantes de varios cambios generacionales. Pero un año antes Berlín había tenido también su revuelta juvenil universitaria en la cual se trató de desestructurar la sociedad post Segunda Guerra, que en muchos tópicos seguía, ocultamente, alimentándose del las ideas encriptadas del nazismo. Y la música que se escuchaba en Alemania era el “Schlager”, una música pop muy mala e infantil. No se escuchaba rock. Dentro de ese contexto, unos jóvenes  comenzaron a desarrollar su música experimental, que por su propia identidad, comenzó a deambular por un camino que nada tenía que ver con el rock tradicional, ni con el blues-rock, ni con el rhythm and blues, ni con la invasión británica, ni los Beatles, Stones, y todo lo ya conocido. 

 

La música que desarrollaron fue nueva, con sonidos nunca escuchados, bien “ácida”, experimental,  y trataron de basarse en la música clásica, en sus raíces folk, en su tecnología, y la premisa era nada de Inglaterra ni de Estados Unidos. Y así mientras el mundo del rock se fascinaba con los grandes guitarristas y grupos, en Berlín, esa ciudad separada de todo, con un muro en el medio que la convertía en una especie del fin del mundo, y en lugares lúgubres y under como el Zodiac Free Arts Lab (el “Zodiac Club”), se desarrolló un genero propio, que no tenía herencia alguna, ni provenía de nada.  Se identificó como una corriente musical ligada al arte y a la ciencia, llevando a la improvisación como rasgo distintivo. Y nacen como una formulación contestataria al rock mismo, ya que reniegan de las raíces americanas del mismo.

El primer grupo fue “Cluster”, formado por Dieter Moebius y Hans Roedelius, y fueron los pioneros en música ambiental. Otro primer exponente fue “Amon Düüll”, que provenía de Baviera.  Formados en 1967, hicieron más de diez discos, dos de los cuales fueron esenciales en el movimiento: Phallus Dei y Yeti. Instrumentaciones extremas y voces a su vez cantando como instrumentos.

Luego vinieron las asombrosas sinfonías electrónicas de “Tangerine Dream” que fueron los primeros en utilizar el reciente invento, el sintetizador. Jugaban como niños moviendo las perillas y obteniendo sonidos nunca escuchados y por supuesto, dijeron: hagamos algo con esto.

En Colonia, otra ciudad pionera en la música electrónica, nació en 1968 otro gran grupo del género: “Can”, formado por músicos que venían del jazz, del avant garde europeo, imbuidos de conceptos minimalistas. Holger Czukay era el bajista y se encargaba de los ruidos, y Jaki Liebezeit era un músico de free-jazz y tocaba batería, era el mejor baterista de Jazz de Alemania, y se juntaron con Michael Karoli, que de violinista paso a guitarrista. El sonido de Can se debe mucho a su baterista que comenzó a desarrollar esos ritmos monótonos, monocordes, típicos del grupo. En un concierto en Munich conocieron a Damo Suzuki, un japonés que estaba cantando en la calle y  suplantó al original cantante. Fue a partir de aquí que lograron lo mejor. Con una amalgama de ritmos triviales, futuristas, preindustriales, fueron precursores de la música tecno.  Habían hecho varios discos, pero con “Future Days”, en 1974 que invaden Inglaterra y se hicieron muy conocidos.

Cerca de Colonia está Dusseldorf, la ciudad que le dio a Alemania el mejor  exponente del género, y la mejor banda alemana: “Kraftwerk”, formado por Florian Schneider y Ralf Hutter, dos estudiantes de música clásica, a los cuales acompañaron otros músicos. Su principal desafío fue como hacer música en la Alemania luego de la guerra, donde todo había sido borrado, no había nada para basarse.

Dos músicos iniciales de Kraftwerk dejaron el grupo para luego formar Neu! Otro grupo destacado fue Faust, que hacían experimentaciones sonoras con maquinas, deformando sonidos, y grabando sonidos provocados por fierros y metales, que fueron el puntapié de lo que luego se denominó rock industrial.

Los ingleses, a pesar de la guerra había terminado hacía años, rivalizaban con los alemanes en un montón de cosas. Y despectivamente, comenzaron a llamar a todo esto “Krautrock”, un término poco amigable para los alemanes, ya que kraut para ellos era una forma muy despectiva de denominarse. Pero las discográficas empezaron a prestar atención al género, y Virgin, que prestaba interés en el rock progresivo, firmó con todas las bandas. De las que nombramos, algunas tuvieron grandes proyecciones.  “Tangerine Dream”, los reyes del rock Cósmico, cuyos músicos fueron como alquimistas de las experimentaciones musicales nebulosas y de base abstracta, triunfaron en el resto de Europa. En 1974 sonaban mucho en Inglaterra, y se hizo famosa cuando fue invitada a tocar en la catedral de Reims, en Francia, ante 6.000 personas y sus conciertos en Iglesias por todo el mundo comenzaron a ser una experiencia única. Pusieron música en muchas películas.

Pero la banda que verdaderamente trascendió fue “Kraftwerk”, cuya traducción sería “Central Eléctrica”. Se consideraban obreros de la música, cumpliendo hasta horarios en el estudio de grabación.  Sus primeros discos, homónimos a la banda, I y II, de 1970 y 1971, fueron muy ásperos y pasaron inadvertidos. El tercer disco denominado “Ralf + Florian” de 1973 tuvo más nitidez sonora, pero la consagración del grupo llegó desde los  estudios propios,  llamados Kling Klang,  cuando Kratfwerk desarrolló, en 1974, lo mejor del Krautrock.

¿Qué se construyó un montón en la Alemania Post-Guerra, para poder volver a ponerla de pie? Miles y miles de kilómetros de autopistas y autos que estaban al alcance de la gente joven, y un pasatiempo era salir a andar a las autopistas. Esto experimentaron los miembros de Kraftwerk cuando, basados en los sonidos que escuchaban en las autopistas, hicieron su primera obra maestra, “Autobahn”, cuyo tema homónimo es una descripción, en 22 minutos, de un recorrido en autopista, con una música repetitiva realizada con sintonizadores, que de tanta calidad, logró penetrar en radios y comerciales. Siguieron con “Radiactivity” en 1975, “Trans Europe Express” en 1977, “The Man Machine” en el 78 y Computerworld en 1981. Toda su música se caracterizo por melodías ambientales, con mucha técnica, sintetizadores y exploraciones musicales no tradicionales. Se convirtieron en la primera banda de alcance internacional, y traspasaron las fronteras de Europa misma.

 

De los primeros músicos del krautrock que dejaron Cluster, se formó “Harmonia”, una banda que tuvo el halago de introducir en estos géneros a una persona que provenía del rock, del glam rock, pero que no paraba de experimentar y progresar: su nombre era Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno, más conocido como Brian Eno. Estaba en “Roxy Music” con su tocayo Ferry, pero al irse comenzó a interiorizarse de estos sonidos, visitó a los Harmonia, convivió con ellos, grabó cintas caseras, y se fue empapando de todo esto. Grabó en 1977 y 1978 dos discos en colaboración con “Can”, y llevó el Krautrock a manos de la estrella más importante que tenía la escena musical de occidente: David Bowie. Como es sabido, se fueron  a Berlin para comenzar lo que se denominó la Trilogía Berlinesa, con su primer disco “Low” y luego “Heroes”, y “Lodger”, en los estudios Hansa, al lado del muro de Berlin, donde Bowie asimiló todo el ambiente de la música Krautrock y su estética, en los tres discos. Incluso llamó a los músicos de Neu¡ para grabar con ellos y no funcionó. Este grupo tenía un tema llamado Heroe, que motivó suspicacias respecto al título del disco y del tema de Bowie.

Y Brian Eno, ya instalado como genio de estas tecnologías, deslumbro con su música “Ambient”, una serie de varios discos, siendo “Music for airports” aparecida en 1978, la más destacada. De más está decir que lo que ahora se conoce como “Chillout”, no es ni más ni menos que música para ambientar, cuyo origen está en toda la música que estamos analizando.

A partir de acá, el Krautrock como movimiento pionero, y la música electrónica comenzaron a cruzar fronteras impensadas. Se volvió más económico acceder a un sintetizador,  y muchos músicos comenzaron a experimentar con ellos, en lugar de tocar guitarras, apareciendo, a finales de los 70, la música “Tecno”.

Sus exponentes fueron Yellow Magic Orchestra, Brian Eno, Jean Michel Jarre, Ultravox, Human League, y con características distintivas “Devo”, americanos, que tomaron de todos e hicieron algo a su vez novedoso, como su primer álbum “¿Somos nosotros hombres?” que tiene una originalidad pocas veces vista, incluso estética, ya que como la premisa de Kraftwerk, se presentaban directamente vestidos como obreros, porque provenían de una ciudad indkraftustrial de EEUU.

Masivamente, el “Tecno” alcanza popularidad en los 80 con “Depeche Mode”, con  “Eurythmics”, formada por una pareja talentosísima, Annie Lennox y Dave Stewart, y tantas bandas más que a base de sintetizadores bien utilizados, nos hicieron pasar una gran década de los 80.

Los “Krautrockers” hoy siguen tocando, pero su perfil, como siempre, es bajo y ninguno se ha transformado en un héroe de la música.

Opiniones (4)
22 de enero de 2018 | 14:34
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22 de enero de 2018 | 14:34
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  1. Estimados Guillermo y "luciferina" gracias por los comentarios sobre la nota. Soy Leandro. Queria particularmente agradecer el aporte de Guillermo, acabo de escuchar y ver unos videos en youtube de Einstürzende Neubaute y me encantó la banda y lo que hacen. Sobre todo uno filmado en 2011 en una especie de iglesia en Berlin. Gracias por el dato!!!!
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  2. Otro grupo alemán que merece ser destacado es Einstürzende Neubauten con su post industrial basado en la teoría del caos
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  3. Muy buena nota. ! Gracias. Recomiendo escuchar BEAK>, la banda alternativa de Geoff Barrow, el líder de Portishead. Tienen dos discos editados. "Beak" (2009) y ">>" (2012). Un perfecta mezcla del post-rock de Tortoise , el krautrock de Can, Neu! y el post punk de Joy Division.
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  4. Excelente nota. Ojalá proliferen en este medio.
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