opinión

The Police: seis años, cinco discos, la gloria eterna

Leandro Mattanó analiza la historia de una de las bandas de rock más influyentes de la historia.

The Police: seis años, cinco discos, la gloria eterna

Uno se niega a hablar de The Police como algo histórico. En las mentes de quienes fuimos adolescentes en los 80, todavía están muy presentes, como para dedicarle una columna de historia. Pero es así.

The Police, a pesar de su reciente reunión y de que su música nos resuena como algo fresco todavía, son parte de la historia del rock, de la mejor, esa que vamos a seguir escuchando siempre. 

The Police no fue una banda de amigos adolescentes que se juntaron a tocar. Los tres ya tenían experiencias personales propias.  Steward Copeland tenía un grupo llamado Curved Air, Sting provenía de otra formación de jazz en la cual tocaba el bajo, y se cruzaron en un show. Copeland le propuso a Sting formar un trío tipo “Jimi Hendrix Experience” o “Cream”, pero con la energía nueva del movimiento punk.  Steward Copeland fue el que armó la banda, se empezaron a juntar en un edificio en el cual eran “okupas”, y apareció el guitarrista. Un tal Henry Padovani. Si, el primer guitarrista de The Police fue Henry Padovani, un francés muy punk, que usaba gafas oscuras permanentemente, y no tocaba muy bien la guitarra. Tocaban muy aceleradamente, y lograron grabar, gracias a las gestiones del hermano de Copeland, dos temas en un single,  “Fall Out”  y “Nothing Achieving”, los primeros temas de The Police, compuestos por Steward Copeland, que salieron en mayo de 1977. Era música punk, principalmente la segunda. Ni mas ni menos. Y la foto de promoción del single nos muestra a un grupo de morochos, con gafas oscuras. Eran los comienzos.

Cuando Jimi Hendrix llegó a Inglaterra en 1966, se alojó en un edificio en cuyo sótano vivía un músico que al escuchar los sonidos de la guitarra de Hendrix, no pudo contenerse y subío a ver quien era el que tocaba con esa técnica extraordinaria. Era Andy Summers y tuvo la suerte de ser uno de los primeros guitarristas en Inglaterra que vió a Hendrix tocar tranquilamente. En un concierto homenaje a un grupo, Summers conoció a The Police. Sting quedó fascinado con como tocaba, lo invitó a formar parte del grupo, y por un lapso escaso de tiempo The Police fue un cuarteto, con dos guitarristas. Henry Padovani consiguió que The Police tocara en un Festival Punk, de Mont de Marsan, en Francia. Y en este festival se produjo el quiebre.

Sting, ya de 25 años, se dio cuenta que no tenía nada que hacer ahí, y Andy Summers que tenía 34, menos.  No les iba un movimiento rebelde de chicos de 17 años. Inmediatamente Padovani quedó fuera del grupo y se constituyó el glorioso trío. Su primer tema nació de una noche de caminata de Sting por el barrio latino de París, mientras sus compañeros estaban en un cine. Le llamó poderosamente la atención las chicas exhibiéndose paradas debajo de la luz roja, y “Roxanne” comenzó a tomar forma esa noche.

El primer disco de estudio fue “Outlando´s d´ámour”, el cual tenia temas eternos como  el mencionado “Roxanne”, que fue prohibida por la BBC por instigación a la prostitución, y “Can’t stand losing you”, prohibida también por instigación al suicidio. Tambien estaba la gran “So lonely”. Y con la foto del primer disco, cambió la estética del grupo. Aparecieron rubios y con peinados nuevos y distintivos, totalmente diferente la foto de promoción del primer single mencionado, gracias a una exigencia de una publicidad que los contrató. Ya la virtuosidad de Sting estaba destacándose para componer en un nuevo rumbo, con ritmos jamaiquinos, pero también tuvieron casi todo que ver en el futuro sonido de The Police, las siguientes cuestiones: el ingeniero de Sonido Kim Turner, que los acompañó por siempre; un aparato llamado Echoplex, con el cual Andy Summers pudo manipular los sonidos de guitarra como quería, duplicando el aporte sonoro al grupo. Por este aparato es que cuando escuchamos un tema de The Police, no podemos creer que sea una sola guitarra la que suena, y por supuesto, la forma de tocar la batería del genio de Copeland, con ritmos reggae, tocados inexplicablemente “al revés”, cosa que él solo pudo hacer y nadie puede explicar, ni siquiera un baterista profesional. Estas características se constituyeron en la marca registrada del grupo. Su primera gira en EEUU comenzó y terminó en el mítico CBGB, en la calle Bowery al 315 de Nueva York.

“Regatta de Blanc”, el segundo disco, salió en octubre del 1979. Los puristas del grupo afirman que estos dos primeros, fueron lo mejor que entregaron.  Esta es la obra maestra del grupo en mi opinión. Su pico expresivo mas alto. El reggae blanco adquiere su personalidad, el grupo se afirma, con este álbum destilaron su sonido y concretaron ese estilo personal y único que tuvieron. La conjunción perfecta entre reggae y rock. “Message in a bottle” todavía nos sigue despertando emociones, y uno de los temas mas lindos de la banda, que luego fue usado  mucho por Sting en su carrera solista, está en este álbum: “Bring on the night”. Y por supuesto, el tema “Regatta de Blanc”, donde las musicalizaciones del grupo alcanzan un clima único. El grupo estaba maduro y presto a cumplir el sueño de todas las bandas de rock, la conquista de América.

Y eso sólo llegó con el tercer disco, “Zennyatta Mondatta”, que fue el que los hizo conocer en todo el mundo.  De hecho, el disco salió en octubre de 1980, y “The Police” en diciembre de 1980 hizo su “ahora” famosa visita a Argentina, tocando en el estadio de Obras vacío, para unas 200 o 300 personas, hoy afortunados que tuvieron ese privilegio. Nadie los conocía en ese momento, ni se sabía de los dos discos anteriores.  Este disco con temas como “Don’t stand so close to me”, “Driven to tears” y “When the world is running down….”, “De dododo…”, definió el comienzo de los 80 y la new wave. Pero a su vez, “Zennyatta Mondatta” fue el comienzo del fin. El “vedetismo” de Sting en la banda comenzó a tomar carismas que sus compañeros no toleraron, cuando se negó a tocar el bajo en un tema instrumental compuesto por Andy Summers, que estaba empezando a jugar con los sintetizadores Roland, nuevos en la época.

Ya en junio de 1981 se van al estudio de George Martin en la Isla Monserrat del Caribe, donde empezó a gestarse “Ghost in the Machine”. El clima para trabajar era el ideal, pero no estaban así las cosas entre ellos. Sting se negaba a cantar los temas que no eran de él, y a Andy Summers le molestaba muchísimo que Sting quisiera agregar sesiones de viento, principalmente saxos, en los temas del grupo. Incluso Sting le puso el nombre al album basado en un libro que estaba leyendo (por primera vez con un título hablado en inglés) influyendo en la voluntad de todos y rompiendo la regla de nombres inventados como venían haciendo. Y para dejar en claro como estaban las cosas, la tapa del álbum es la primera que no tiene la foto de los tres juntos como los tres discos anteriores, sino que tiene tres simbolos digitales en rojo sobre un fondo negro, que representan la cabeza de cada uno de los miembros. A pesar de todo esto, es un disco impresionante, están ahí “Every Little thing she does is magic”, “To much Information”, “Spirits in  the Material World”.

Para esta época y eran la banda mas grande de todas las que estaban en actividad, ganaron un Grammy, hacían giras interminables con estadios repletos, pero el fin se acercaba.

En febrero de 1982 tocaron en el Festival de Viña del Mar en Chile, algo que les trajo cuestionamientos, pero ellos lo tomaron como una actitud valiente y no como algo complaciente, tocar en esa época de dictadura en Chile.

Luego de una gran gira, se toman unas vacaciones largas, rompiendo la seguidilla de sacar un disco por año, hasta que a fines de 1982 la banda vuelve a la Isla de Monserrat a grabar lo que hubiese sido impensado: su ultimo disco. Parece mentira que la “sincronicidad” fue lo que hizo que todo se fuera al diablo. Fue un caos la grabación de este último disco. A los problemas entre ellos, se sumaban los divorcios de Sting y de Andy Summers, su Ingeniero de sonido de toda la vida también se divorció, y su asesor financiero cayó preso por estafas.  “Sincrhonicity” salió en  junio de 1983. Y la tapa demuestra totalmente la disgregación del grupo. Tres franjas de tres colores diferentes, donde cada músico puso fotos suyas, las que quiso, para poder definirse. En la franja azul, esta Copeland, en la amarilla Sting, y en la roja, abajo, Andy Summers. Y lo que hubiera sido una tragedia musical en cualquier banda por las circunstancias de su grabación, con esta gente se transformó en algo grandioso. El disco es perfecto. La lista de temas es apabullante, “Synchronicity” I y II, “Every Breath you take”, “Wrapped around your finger”, “Te in the Sahara”,  y “King of Pain” estan acá. Parece un compilado de éxitos, pero no. Es un solo disco de estudio, y la mayoría, temas de Sting.  No se podía haber pedido una despedida mejor. Y es un disco conceptual, porque Sting puso la idea de Sincronicidad, extraída de Carl Gustav Jong, un discípulo de Freud.

Había algo más, una gran gira que quedó inmortalizada en el DVD “Synchronicity Concert”, grabado en Atlanta en 1983, donde se puede apreciar lo que significaba la banda para la generación de la época, además de haber llenado con 70.000 personas el “Shea Stadium”, donde se había hecho el famoso concierto de los Beatles. A partir de acá, todos los premios, toda la gloria, todo lo mejor. Pero se terminó. Como si estuvieran hastiados de todo, directamente sin ninguna declaración, sin decir nada, la banda se esfumó. Recién en 1985 y tras el fracaso de intentar un álbum más, se hizo pública la separación.

Seis años, cinco discos, y la gloria eterna. The Police.

Opiniones (0)
19 de noviembre de 2017 | 08:11
1
ERROR
19 de noviembre de 2017 | 08:11
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Grammy Latinos 2017
    18 de Noviembre de 2017
    Grammy Latinos 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia
    16 de Noviembre de 2017
    Lluvias torrenciales en Grecia