opinión

Salud a Hunuc Huar

Un recordatorio a los huarpes en el Día del Medio Ambiente.

Salud a Hunuc Huar

Quiero aprovechar este día para saludarlos y dejarles esta reflexión  

Hace más de 40 años del inicio de la Conferencia de Estocolmo, cuyo tema central fue el Medio Ambiente y mucho se ha hablado, todos han opinado y lo han defendido en sus discursos con gran énfasis. Pero lo triste es que este aspecto tan importante para el mundo aparece en las palabras, no en los hechos.

Cuando hablamos de Medio Ambiente, nos referimos a la tierra y sus recursos, los mismos que utilizamos para vestirnos, movernos, alimentarnos y, básicamente, vivir. Debemos empezar a pensar y militar la idea de los Derechos de la Tierra, o como nuestros antepasados, los Huarpes, decían, el "Hunuc Huar" (Dios de las Montañas). Si algo nos quitaron los conquistadores cuando llegaron a América fue esa idea de vivir en armonía con nuestro ambiente.

Nuestros pueblos originarios vivían con un concepto de sustentabilidad asombroso, sus deidades eran las montañas, el sol, la tierra y las estrellas que adoraban y respetaban, haciendo de su paso por la Tierra, una vida sustentable.

El concepto de sustentabilidad se basa en una premisa: debemos saber qué recursos consumimos, cómo y cuándo lo hacemos. Después de un análisis básico, deducimos que si los recursos naturales que consumimos no son renovables, cuanto mayor es el consumo, menor es la sustentabilidad. Es por eso que el desarrollo y el medio ambiente, son casi polos opuestos. Mientras más desarrollo, más daño le hacemos al medio ambiente. Afortunadamente, el mundo comienza entender que hemos llegado a un momento donde la Huella Ecológica es demasiado alta para seguir manteniendo nuestro ritmo de consumo.

Por ejemplo, si el mundo consumiera como lo hace un argentino promedio, necesitaríamos medio planeta más para poder satisfacer todas las necesidades. Necesitaríamos dos planetas si el mundo consumiera como lo hace una persona promedio en Estados Unidos. Pero lo más preocupante es que los países del Tercer Mundo, como Argentina, estamos perdiendo biodiversidad a un ritmo cada vez más acelerado, y los países desarrollados están recuperando su biodiversidad en un 7% anual. Claro que esto tiene que ver con la crisis a nivel mundial y la producción de alimentos de Latinoamérica, lo cual afirma lo antes dicho, que el desarrollo y el medio ambiente son casi polos opuestos.

Mendoza se encuentra lejos de la media en este sentido. Poco se ha hecho con el protocolo de Kioto, al cual Argentina adhirió. Nuestros gobernantes, fieles a los mandatos nacionales, donde el Medio Ambiente no es ajeno al INDEC, y el principal responsable, la Secretaría de Energía de la Nación, mienten en sus indicadores ambientales.

Jaque y su pésima gestión realizó algunas medidas de tipo aspirina que esconden los síntomas pero que no atacan el problema. Una clara muestra son los paneles solares en los puestos que generan energía para alimentar una heladera, un lavarropas o un televisor, es decir que si la gente quiere encender la luz, no puede utilizar la heladera. Por lo menos Jaque tuvo algunas ideas, mal implementadas, pero algo es algo si lo comparamos con la gestión actual.

Ahora bien. Para ponernos al día con nuestra tierra tendríamos que empezar realizando un diagnóstico. Comenzar a medir la contaminación de nuestros factores de producción, por más que al gobierno no le guste medir (parece que le incomoda). De esta manera podríamos saber la cantidad de Gases de Efecto Invernadero en equivalentes de CO2 que emiten nuestras empresas, y así internalizar los costos, pero claro, en un momento inflacionario esto sería empeorar los síntomas. Entonces lo que debemos hacer es minimizar las externalidades negativas, haciendo responsable a los emisores de la contaminación. Pero no, porque no podemos aumentar los costos. Lo que quedaría, es analizar la posibilidad de un subsidio, pero como el Gobierno Nacional y Provincial han aumentado el gasto público estructural, tampoco sería una alternativa.

Considero que una buena opción es descontar de los impuestos los gastos en implementación en la Certificación de Huella de Carbono, y realizar acciones que motiven la mitigación de CO2, como por ejemplo, darle un porcentaje de preferencia en los precios de licitaciones públicas, a aquellos proveedores que certifiquen Huella de Carbono, contratando así a proveedores comprometidos con el Medio Ambiente. Por supuesto, sería interesante comenzar con un proceso de autogeneración, donde los organismos públicos den el ejemplo.

Para ello, el EPRE tendría que cambiar los medidores unidireccionales, por medidores bidireccionales, entonces las personas podrían invertir en paneles solares, y recibir un precio por esa energía generada. El tema está en que ese precio debería ser mayor al valor pagado por la energía consumida. Pero como está subsidiado el sistema, en realidad el precio de venta del generador doméstico, debería ser sin subsidio, y el de compra con subsidio, generando así una motivación sobre la oferta de autogeneración.

De esta manera, estaríamos guiando nuestra Provincia a ser pionera en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Digo esto porque si de algo ha sobrevivido el hombre es de su ingenio, y el mundo ha avanzado mucho en la tecnología para producir energía a través de recursos renovables.

Espero que se generen lugares para discutir todos estos temas y nos involucremos aportando ideas en forma conjunta para que Mendoza se destaque a nivel nacional en materia Medio Ambiental.

¡Feliz día del Medio Ambiente!

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