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Nolo Tejón: la cueca anda en el aire

Esta es la segunda parte de una excelente entrevista que el periodista y poeta Goyo Torcetta le hizo al cantor de Las Heras. A disfrutarla.

Nolo Tejón: la cueca anda en el aire

Nota II

Manuel Romelio Tejón nació en Guaymallén, el 3 de junio de 1925. Hijo de Salvador Tejón Roldán y Eugenia Tovar de Tejón, ambos andaluces de Málaga, viene de una familia de guitarreros.

Con su esposa, la inolvidable Magda De Merolis, integró un ajustado dúo que buscó sobre la base de lo folclórico tradicional cuyano, construir canciones nuevas que testimoniaran otra realidad mendocina con gentes de una nueva generación que viven y sienten de otra manera.

¿Por qué la cueca?

"Porque la siento mucho. El compás de la cueca me cala muy hondo. Yo buscaba la guitarra y empezaba tocar un ritmo de cueca. Y estaba, no sé cuánto tiempo, simplemente haciendo el ritmo con pequeñas cosas, pero marcando, marcando el ritmo, la cadencia, acentuándola cada vez más. Casi todos los temas que hice, fueron creados así, poniéndome a tocar la guitarra y haciendo el ritmo de cueca y en algún momento surgía el canto, digamos, el tema musical".

"Cuando nos casamos con Magda, vivíamos en Rodeo de la Cruz, en una casita que nos llenaba de alegría. Estaba al lado de una viña. Nos llenaba de las cosas de esta tierra, y lo mejor era la gente que vivía en ese lugar".

Así nació "Jugueteando"

"Un día íbamos camino hacia nuestra casa y entonces le dije: 'Mirá, Magda, el problema es que hay que romper un poco la estructura de la cueca, esa repetición de la copla. Se repite el primer verso, después el segundo, viene otra estrofa con otra copla y repite exactamente en la música. Es algo muy repetitivo. En una época en que todo giraba, permanentemente, alrededor de la misma cosa, era más aceptable y es lo que explica esa forma repetitiva. Pero en una época de más variaciones, mayor riqueza y sensaciones, tal vez debe surgir algo adecuado a esas características. Y entonces, por ejemplo [tararea un ritmo de cueca], y ahí cambiar, no repetir otra vez lo del comienzo'.

"Y me dice Magda, '¡Que lindo que es eso!'.

"¡Cierto! ¡Es lindo! Le voy a poner letra, le dije a Magda.

"Así nació la cueca 'Jugueteando', caminando por una calle de tierra de Rodeo de la Cruz.

"La cueca anda en el aire/ jugueteando/ jugueteando./ Vuela/ baila/ enamorando./ Risas/ flores/ en el viento van brotando…

"Jugueteando' modifica la forma estricta de una copla, que obliga a la repetición de una frase musical siempre igual.

"En 'Remolinos' pasa lo mismo: Remolinos, remolinos/ del otoño y el viento/ como las palomas/ ansiosas de volar/ en bandadas/ por el aire/ las hojas se van… Va rompiendo esa forma de la copla que es un poco cuadrada”.

- Ya, en “Río que va lejos” se notaba ese cambio

- Sí, también. Ya no era la copla cancina tradicional, tenía una estructura mucho más dinámica. Le puso letra Mario Espósito. Un muy buen poeta mendocino que murió en Europa. Tengo una letra de él que se llama 'La gringa' para ponerle música.

“Mi vida con la tuya al bailar se va enredando...”

"Alrededor de esa época yo conocí a Magda. Nos entendimos inmediatamente, en lo personal y en lo artístico. En cuestiones generales, porque Magda era italiana y hablaba un cocoliche cuando yo la conocí. Yo estaba con la idea de formar un coro. Hice unos cuantos intentos. Armé varios coros, entre ocho, quince voces, cuartetos, sextetos, etc. Pero estos grupos son difíciles de mantener unidos.

"Nuestra relación con Magda avanzó; nos casamos y ella me ayudó en ese intento de formar un conjunto. Al final nos quedamos los dos solos. Así nació el dúo.

"Magda no quería por nada, porque siempre tuvo una tremenda responsabilidad artística. Decía: '¿Cómo yo voy a venir a integrar un dúo cuyano?'. Pero… ella había vivido, cuando niña, aquí. De todas maneras, estando conmigo y el permanente contacto con gente de este lugar, Magda se fue consustanciando con esto, cada vez más. Yo digo que aprendió a cantar como la acequia, y realmente fue así. Literalmente es así. Hay canciones donde ella hace el sonido de la acequia. El objetivo que yo tenía tuvo un baluarte que fue Magda. Fue sacrificado y duro alcanzarlo".

En lo del compadre Coletti

- Vos comentabas que ustedes se juntaban en la casa de Coletti.

- Seguimos yendo con Magda a lo del viejo Coletti y a mucha otra gente. Tenemos muchos compadres y comadres por ahí.

"Juan Coletti, mendocino, creo que de Maipú, por lo menos yo lo conocí en una finca en Maipú, a él y a toda la familia. Frecuentábamos mucho la casa de Coletti. Íbamos todos ahí: Tejada Gomez, el negro Ávalos, Mario Espósito, Oscar Mathus, entre otra gente que éramos los que en esa época estábamos.

"Y allá nos íbamos, siempre que podíamos, ese grupo de siete u ocho. Nos bajábamos del micro y caminábamos dos o tres kilómetros y nos metíamos por un carril... no recuerdo si era el carril Pescara o algo así. Íbamos hasta la finca donde trabajaba toda la familia Coletti. Eran como once o doce hijos, hombres, mujeres. El viejo Coletti era el contratista y con toda su familia trabajaba en una viña.

"Ahí nos juntábamos con el vino casero que hacía el viejo Coletti.

"Eran unas veladas descomunales, estábamos hasta la mañana. También iba otra gente. A veces eran diez, veinte, qué sé yo. Y ahí estábamos tocando y cantando hasta que se hacía de día y al otro día seguíamos".

- ¿Ahí nacieron muchos temas?

- Yo no diría nació tal o cual tema. Pero cada vez que uno tenía un tema o un poema nuevo, lo cantaba ahí. Por ejemplo, con Coletti hicimos la “Cueca de los regadores”, “Cueca de la cosecha”, y alguna otra cosa. “Río que va lejos” la empezamos allí con Espósito. También nos sabíamos juntar bastante en la casa de Tejada Gómez.

- ¿En la Media Luna vivía él?

- No, no. Vivía en Maipú. En Luzuriaga.

Chalchaleros y Fronterizos se disputaban temas de Nolo

- En los años sesenta, en el panorama nacional de la música folclórica regional argentina, Manuel Tejón era un compositor conocido, especialmente porque los conjuntos, los grandes conjuntos de entonces, Los Chalchaleros y Los Fonterizos, grababan cosas tuyas, aparte de otros de menor proyección. Pero los más importantes grababan y te buscaban para que les dieras temas tuyos.

- Así fue, Torcetta. Sucedió que yo tenía un conjunto, en los años 57, más o menos, que se llamaba Los Cóndores, y cantábamos tomando la forma de Los Chalchaleros, pero metíamos muchos temas cuyanos. Entonces, estábamos un día cantando en la LV10, y estaba mirándonos cantar Jorge Cabezas, familiar de Ernesto Cabezas, el director de Los Chalchaleros. Así hice contacto con él y en algún momento, nos relacionamos con el conjunto… Así conocí a Los Chalchaleros.

"Un día, en un asado en la casa de Cabezas, canté 'Jugueteando', y entonces en un grabador lo registraron y se lo llevaron. A los dos días llegaron a Buenos Aires y lo grabaron porque también se lo había dado a Los Fronterizos y había una competencia discográfica entre los sellos. Los Chalchaleros se adelantaron y grabaron 'Jugueteando' con mucho interés, realmente estaba justificado porque fue un éxito descomunal para ellos en esos años, porque Los Chalchareros tienen dos épocas, una muy importante, la primera, y después hay como un resurgimiento. Creo que el éxito más grande de ese segundo resurgimiento fue 'Jugueteando'. A tal punto que una vez Saravia me dijo: 'Tejón, ¿cuándo vas a hacer otro Jugueteando?

- Marcó una época. Me acuerdo, fue en el año 62 o 63. Apareció en un longplay que se llamaba “Alma Salteña”. Salían en la portada. Ernesto Cabeza, Ricardo Dávalos, Juan C. Saravia, con Víctor Zambrano, que se había reincorporado al conjunto debido al fallecimiento de Aldo Saravia en un accidente. Y ahí estaba “Jugueteando”. Y ese longplay, cuando llegó a Mendoza, se agotó en dos días. El disco traía dos cuecas que marcaron un hito en la historia de Los Chalchaleros: “Jugueteando” y “Cochero e'plaza”. Y una tonada, “Una rosa para mi rosa”. Fue una muy feliz conjunción de temas, porque también había una bellísima zamba de Palorma, “La bandeña”. Fue un longplay extraordinario. Y el lado A empieza con “Jugueteando”.

- Sí, sí. Creo que lo tengo a ese longplay. Y también salió como disco chico.

- ¿Cómo se hicieron Los Fronterizos de tus temas?

- Los Fronterizos tenían, te dije, “Río que va lejos” y “Jugueteando”. Bueno, llegaron a Buenos Aires y grabaron “Río…”, en forma inmediata. No me puedo acordar cómo hice el contacto, creo que hablé con ellos y les dije "soy compositor, tengo algunas cosas que a lo mejor les interesan". Como en esa época, tenían una tremenda difusión, ellos necesitaban temas, bueno… les di ”Jugueteando” y “Río que va lejos”, iban a grabar las dos. Al tiempo me los encontré y les pregunté qué había pasado con “Jugueteando”. Me explicaron que como la habían grabado Los Chalchaleros antes y ellos estaban en competencia, no la grabaron. Me pareció una tontería bastante grande, pero bueno... Se movía así todo este negocio discográfico.

Remolinos que levantaron mucho polvo

“Posteriormente ellos grabaron 'Remolinos' en el Primer Concurso Odol de la Canción, en el que la cueca salió seleccionada finalista con la zamba “Mi pueblo chico”. Fue muy discutido el fallo. Muy peleado el asunto.

"Me acuerdo de que hubo empate. En el jurado el presidente era Carlos Guastavino y tuvo que decidir. Se demoró… era una audición de televisión y en cadena para todo el país, ¿no? Y radio también. Un programa muy estelar. Cantó Suma Paz, "Remolinos". Se demoró mucho. No sabía qué hacer Guastavino.

"Los Fronterizos grabaron los dos temas. Desgraciadamente, en esa época las cosas se manejaban… bueno, supongo que en todas las épocas, se manejaban con un criterio un poco publicitario, porque el disco simple se vendía en grandes cantidades. Y entonces en el cuadro estadístico de ventas iba primero 'Mi pueblo chico', pero no sabemos si era por 'Remolinos' o por 'Mi pueblo chico'. 'Remolinos' sirvió, de alguna manera, para apoyar un poco la difusión de 'Mi pueblo chico'.

"Así, Los Fronterizos grabaron 'Remolinos', y como tenían apuro, porque el sello les exigía, con premura, que la grabación tenía que estar para tal día, no sabían bien la vuelta de la cueca y la modificaron. Entonces, un día, después de haber escuchado el disco, me los encontré en Buenos Aires y me dicen: 'Y… ¿cuándo nos vas a dar otras cosas?'. '¡Nunca más, porque ustedes me cambiaron algo que me había costado mucho resolver a mí, que es la vuelta del remolino' [risas]. Así que ahí quedamos y no les di más cosas debido a eso. Si no, podrían haber grabado otros temas. Yo no era muy comercial, digamos. Otro hubiera dicho: 'Pero sí, hagan tal cosa…'. Pero yo actuaba así. ¿Qué va a hacer? Era intransigente con ese tipo de cosas.

"Otra vez, también en Buenos Aires, estaba en una esquina y me lo encontré a Molina Cabral, que me dice: '¡Dentro de un rato voy a grabar Remolinos! ¿Cómo es la letra?', y me la canta, una cosa… Y le digo: 'Sí, la letra es así, pero lo que no es así es la música'. Menos mal que lo pesqué a tiempo y pude explicarle cómo era la música. Y la grabó, por lo menos, con la entonación que corresponde.

"La mejor grabación de 'Remolinos' es la de Suma Paz, fuera de la nuestra, que, creo, es la que más se atiene al espíritu del tema, porque lógicamente, somos nosotros los autores, ¿no?”.

Ha de ser que somos parra

- Para esa época, con Magda, ¿ustedes van a Buenos Aires y graban el longplay?

- No. Para esa época grabamos un simple donde estaba 'Cueca de la Cosecha', que hicimos con Coletti, y el gato 'El burro', del otro lado. Grabamos en un sello muy chico que se llamaba Stentor, un sello muy limitado. Después nos vinimos a Mendoza y nos desengañamos de las posibilidades de Buenos Aires. No triunfamos, digamos.

"Volvimos a Mendoza y después nos buscaron para grabar el longplay. Se agotó enseguida y no sabemos por qué no siguió editándolo el sello Music Hall.

"Varios años después grabamos por nuestra cuenta un cassette, largando poemas para ambientar más la cosa. Fue en el 89, con el título 'Ha de ser que somos parra', que es parte de una copla mía que dice: 'Los naranjos dan naranjas/ los algarrobos dan vainas/ nosotros somos racimos/ ha de ser que somos parra'.

"Hay otra que se llama 'Eso quisiera'.

“Una florcita de corrihuela / una mañana de primavera/por un camino que vos vinieras / yo te encontrara, eso quisiera/ Y la flor en el pelo yo te prendiera/ y vos, traviesa, que me sonrieras.

"De Magda hay esa de la zarzaparrilla o la de don Germán:

“La savia está descansando/ y ya es tiempo de podar/con la tijera en la mano allá viene Don Germán./ Hijitas, dice la parra/alla viene don Germán/ las ramitas que no sirvan/que traten de aparentar./Con la tijera en la mano/ahí va don Germán Rosales/viejo olivo, vieja parra/enredadera en el aire.

"Escribí otra que se llama 'La receta', es la fórmula para hacer una cueca:

“Juntá un manojo de luces en la mañana/ cuando el sol meta chacota va por el agua/ en un jolgorio de grillos que bailan. /De los secretos rumores de las acequias/ elegí los que se enredan entre la menta/ para que llenen de aroma la cueca./ Ay, que no va, no vas a poner el bombo/ ay que no va, en la cueca cuyana/ más bien de luz y jilgueros/ ponele un arpa./La risa más mentirosa/de las muchachas/y de mozos pedigüeños/poné las ganas /librá pañuelos de estrellas/y albahaca”.

La semana que viene, la tercera parte de esta entrevista.

Opiniones (1)
23 de noviembre de 2017 | 10:25
2
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23 de noviembre de 2017 | 10:25
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  1. ¡Excelente nota! Felicitaciones Sr. Torcetta. Hay que ser muy mendocino para entender el mensaje simple y sutil del lenguaje de "El Nolo" Tejón. Un prócer. Saludos
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