opinión

Hoy una promesa, mañana una traición

Lilita grita que coimearon a Lorenzetti. El Hornos no está para bollos. Vieja terca y testaruda. El que se acuesta con Manzano...

Hoy una promesa, mañana una traición

Por Julio Villalonga *

El tratamiento legislativo del paquete de medidas enviadas por el Gobierno bajo el alegado objetivo de “democratizar la Justicia” es una caja de sorpresas. Lo fue para el oficialismo con los reclamos del presidente del CELS, Horacio Verbitsky, la semana pasada, y lo es ahora con las modificaciones que se aceptaron a propuesta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Lilita Carrió acusó al Ejecutivo de pactar con el máximo Tribunal otorgándole la administración del presupuesto del Poder Judicial. Con esos cambios saldría la controvertida reforma judicial. La “monolegisladora” aseguró este martes que el Gobierno le dará a la Corte el manejo de “dinero, presupuesto y personal, aun más allá de lo que dice la Constitución”. Para la fundadora del ARI, de la Coalición Cívica y de otras siglas, se trata de un acuerdo “espurio de punta a punta”, y se preguntó sobre qué le dará a cambio, según ese pacto, el titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, a la Presidente: “¿Le dará un fallo favorable en la Ley de Medios, le dará rechazar los juicios por el cepo cambiario?”, apuró.

En un caso y el otro, las concesiones del Ejecutivo permitieron que en comisión se aprobaran sus seis proyectos, tanto en el Senado como en Diputados. ¿Podrían haber forzado ese aval sin ninguna enmienda? Era riesgoso. La oposición se siente traicionada por la cúpula del Poder Judicial, dejada a su suerte para encarar el camino de la denuncia testimonial. Lo mismo ocurre en el Grupo Clarín.

El kirchnerismo volvió a mostrar que no tiene ningún empacho en borrar con el codo lo que escribe con la mano, aunque en este caso hay que decir además que fue bastante poco lo que tuvo que borrar. Y tuvo la cintura para hacerlo. La carta que el presidente de la Cámara Federal de Casación Penal y de la Junta de Presidentes de las Cámaras Nacionales y Federales del país, Gustavo Hornos, le envió a Lorenzetti –y que éste, a su vez, le mandó el lunes a Cristina– advertía que si la reforma salía tal como estaba corría peligro de paralización el sistema judicial. “Este cuerpo debe hacer referencia en estos días a la preocupación que nos provocan las reformas legislativas propuestas en cuanto disponen el traspaso de las facultades técnico-administrativas de la Corte Suprema de la Justicia de la Nación al ámbito del Consejo de la Magistratura, órgano que, de aprobarse el proyecto, será el encargado de fijar la política salarial, disponer la asignación de contratos a tribunales que lo requieren, designar magistrados subrogantes y ejecutar el presupuesto de este Poder del Estado”, apunta uno de los párrafos fundamentales de la misiva.

Pensando como un integrante de uno de los poderes del Estado, Hornos advirtió sobre los peligros que se ciernen ahora y está claro que busca salvar una cuestión clave, más allá del signo de los gobiernos de turno, la independencia económica de esa rama de la Administración. Los más críticos dentro del Poder Judicial adhieren a la postura de Carrió, que en tanto dirigente política y no como fiscal de la nación debiera enfrentar en ese terreno las iniciativas del Ejecutivo y las negociaciones y acuerdos a los que pudiera llegar con otro poder del Estado.

Cuando Cristina negocia, la negociación es espuria. Y cuando no lo hace, es una vieja terca, parafraseando a José “Pepe” Mujica. Así están las cosas.

El oficialismo demostró una vez más que le sobran recursos, de todo tipo, para llevar adelante sus políticas. En su peor momento mediático, luego de las denuncias que puso al aire el Grupo Clarín, el kirchnerismo se rehízo y encaró disciplinadamente el tratamiento de una serie de leyes que, algunas de ellas, muy probablemente enfrenten el destino de la Ley de Medios, cautelares mediante, porque deberán terminar en la Suprema Corte para establecer su constitucionalidad. Eso ocurrirá después de las próximas elecciones y con parte de los consejeros de la Magistratura electos en las PASO de agosto próximo. ¿Fallará la Corte, como advierte Carrió, a favor del Gobierno en ese momento, declarando la constitucionalidad de todo el paquete?

La alusión de Carrió a la Corte y a su futuro fallo sobre la Ley de Medios es el remanido recurso de Clarín de esterilizar cualquier intento de limitar su poder. En efecto, todo indica que la Corte avanzará en un dictamen que obligará al grupo de Héctor Magnetto a desinvertir. No hay mayoría aún sobre el plazo de desinversión.

El caso del grupo Vila-Manzano es distinto. En primer lugar se avino a presentar un plan de adecuación según los términos de la Ley de Medios. La AFSCA estuvo a punto de aprobarlo la semana pasada a pesar de que, claramente, contravenía la letra de la norma. No lo hizo por la disidencia de Marcelo Stubrin, el diputado nacional por la UCR (MC) que ejerce como director por la oposición. Si el Ejecutivo aprueba ese plan le quedará muy poca credibilidad para imponer la ley a los demás, incluido el Grupo Clarín. No puede haber atajos, menos para aquellos que buscan comprarlos dándole aire a operaciones para entorpecer una investigación contra el oficialismo. Así manejan sus medios, como instrumentos de presión para conseguir otros negocios. Es la escuela de Clarín, sólo que hoy en menor escala.

*Director de gacetamercantil.com

Opiniones (3)
12 de diciembre de 2017 | 13:54
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12 de diciembre de 2017 | 13:54
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  1. "ámbito", obviamente. Mis disculpas. Saludos
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  2. Tremenda contradición en la nota. La diputada Carrió hace lo que al autor reclama que haga, discute el tema políticamente y en el hámbito que corresponde (con gran conocimiento y argumentos sólidos, además). El autor de la nota critica un inexistente doble discurso de la diputada y al mismo tiempo cae en el doble discurso. El pacto, si existiere, es efectivamente espúreo pues no le corresponde al Presidente de la Corte entrar en una discusión política con el representante de otro poder del estado. Ése debate debe darse en su hámbito natural, el Congreso. Saludos
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  3. Pero discúlpeme, quizás pueda usted pueda aclararme. La desinversión del grupo UNO no se hizo partiendo las empresas entre los familiares? si me puede aclarar se lo agradezco. atte
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