opinión
El Retortuño, nuestro Balderrama
Mendoza necesita más lugares que mantengan viva su tradición gastronómica y cultural como lo hace el local de Dorrego.

Hace unos días murió Juan Balderrama, dueño del mítico boliche que está ubicado en Esteco y San Martín, una reconocida esquina de la ciudad de Salta.

Por allí, desde hace decenas de años, pasan miles de turistas que además de comer platos típicos salteños disfrutan de una propuesta folclórica regional y de danzas norteñas, todo en un ambiente familiar y embanderado de celeste y blanco, como debe ser.

Durante las décadas del cincuenta y hasta más de los setenta, se forjó una cultura de guitarreros, poetas y referentes del folclore con el calor de sus empanadas, locro y vino. Y gracias a esa tarea de mantener viva la cultura salteña, el lugar fue declarado sitio de interés turístico por el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte de la Nación, y el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta lo declaró "de interés arquitectónico, histórico y cultural".

Hoy, a pesar de la desaparición física de su mentor, Balderrama seguirá funcionando, porque su hija Patricia se hará cargo del local, junto con el nieto del salteño, quien es integrante del ballet estable del negocio.

El año pasado tuve la posibilidad de estar en la capital salteña y visitar distintas peñas, como La Nochera o el mismo Balderrama, disfrutando en ambas de grandes momentos musicales y gastronómicos.

Y al llegar a Mendoza apareció la pregunta: ¿hay algún lugar que represente la mendocinidad?

En primera instancia, el único que aparece en mi memoria es El Retortuño, querido lugar que recientemente fue declarado de interés cultural y turístico por el Ministerio de Cultura de la provincia de Mendoza.

Pocha Toriano y Alberto Hertlein levantaron con sus propias manos un espacio original para ofrecer música, plástica, artesanías y exquisitas comidas típicas. Luego abrieron las puertas de este hogar a todos los artistas locales para difundir nuestro patrimonio cultural y artístico. La plástica también siempre estuvo presente en el lugar y cada tanto se puede disfrutar de alguna muy buena muestra.

Dentro de los 21 años de vida del emprendimiento (empezó el julio de 1993) también hubo un momento para instalarlo en pleno barrio de San Telmo y fue parte del circuito arrabalero hasta que bajó sus persianas.

Pero el espacio de calle Dorrego 173 de Guaymallén sigue a full, recibiendo artistas todos los fines de semana para que muestren su arte y que el público pueda disfrutar de comidas típicas mendocinas.

El Retortuño es el espacio mendocino que muestra y refleja nuestra cultura y nuestra comida, como Balderrama.

Ojalá aparezcan más.

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21 de Septiembre de 2014|05:03
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