opinión

Cristina en versión moderada

El cambio de la Presidenta, ¿es real o actuado?

Confucio solía decir que “el hombre superior es modesto en el hablar, pero abundante en el obrar”. A fuerza de repetición, esa frase —como otras— pierde sentido, pero encierra una sabiduría que perdura hasta el día de hoy.

Cristina pareciera haber tomado ese dogma como cabecera en los últimos días, especialmente luego de haberse encontrado con el papa Francisco en una de las experiencias que, según ella admite, fue de las más fuertes que vivió en su vida.

A partir de ese lejano viaje al Vaticano, el discurso de la jefa de Estado se volvió más moderado y cobró una dimensión casi religiosa. Lo mismo ocurrió con sus gestos diarios. ¿Quién se hubiera imaginado en el pasado a Cristina caminando en medio de la peor tormenta de la historia de Buenos Aires?

¿Cómo suponerla conteniendo su enojo ante el ataque de puntuales vecinos legitimados por la bronca que dejó el agua?

La postura de la Presidenta sorprendió a propios y ajenos, especialmente a aquellos que jamás lograron olvidar su cruda ausencia ante tragedias de la magnitud de República Cromañón y el descarrilamiento del tren de Once el pasado 22F. Ese contraste provocó la inevitable pregunta: ¿Se trata de un cambio genuino o apenas de una actuación?

La respuesta no es nada sencilla, ya que se encuentra en la cabeza de la mismísima Cristina. Sin embargo, es útil a ese respecto la valoración de sus funcionarios más cercanos.

La mayoría jura que el cambio de la mandataria es real y concreto, sobre todos los funcionarios de primera línea. Por el contrario, unos pocos arriesgan que se trata de una suerte de “mise en scene” por parte de Cristina.

En buen romance: una actuación “para la tribuna”.

Hay, como en todos los casos, posiciones intermedias. Es la de quienes señalan que la moderación de Cristina es real… pero relativa. Según estos, la Presidenta a veces está generalmente reflexiva y calma, pero en otras ocasiones le gana el malhumor.

Como sea, el cambio de actitud presidencial es una excelente señal que llega luego de años de soberbia discursiva y aparente desinterés ante la tragedia ciudadana. Hay que decirlo: la moderación jamás es inoportuna.

Quizás una frase del saber popular pueda sintetizar mejor que ninguna lo antedicho: “Más vale tarde que nunca”.

Opiniones (4)
13 de diciembre de 2017 | 23:45
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13 de diciembre de 2017 | 23:45
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  1. Se le acabó el guión. Le quedan las muecas, los aplaudidores y los medios oficiales pagos.
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  2. digo...me pregunto, supongo en realidad...a quien le importa?
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  3. Christian, me extraña... Hace dos dìas leì una nota de Fernàndez Rojas sobre la visita de Cristina a los inundados y èl estaba convencido de que Cristina habìa cambiado... parece que los hombres son màs propensos a pensar bien o màs crèdulos, no sè....Noooo, mis amigas, mis conocidas y yo estimamos que solamente està actuando, como lo ha hecho siempre... NO VOY A DECIR TODAS, DIRÈ LA MAYORÌA DE LAS MUJERES CUANDO LAS PAPAS QUEMAN SOMOS BUENAS ATRICES... BASTA VER LAS TELENOVELAS...
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  4. Cristian le voy a contar algo que lei hace un tiempo, lamento no recordar el autor del libro pero el tìtulo del mismo era ESPOSAS DE PRESIDENTES ARGENTINOS, cdo. todavìa era primera dama, cuenta sobre Cristina, segùn relato de dos senadores provinciales santacruceños, peronistas ellos, que en plena campaña para la gobernaciòn de esa prov. de Nestor, fue ella encargada de ir pueblo por pueblo convenciendo a los ciudadanos. Lo que asombro a estos senadores fuè que, en el primer evento, Cristina, tomò la palabra y en un discurso desgarrador le contò a la audiencia lo que habìan sufrido, ella y èl, durante la dictadura, relato tristìsimo, que llevò al llanto a ella y a la audiencia. Ese mismo dìa, cuentan los senadores, HIZO EL MISMO RELATO, EL MISMO TONO, LAS MISMAS PALABRAS, EL MISMO LLANTO, 5 VECES, en diferentes lugares, ante diferente espectadores, ES UNA GRAN ACTRIZ, cuentan estos senadores peronistas, todo es ACTING, es una persona oportunista, que esta en pose permanente, por eso sus discursos son màs efectistas que de contenido, busca afectar al oyente, pero en el fondo no dice nada estructural, la observo y pienso que debe haber leìdo mucho teatro, permanentemente sostiene la calavera para que creamos en su dolor, que le desvelan nuestros problemas, que busca ayudarnos, se asume salvadora de su pueblo, y hasta madre figurada, pero como dice usted, para la tribuna. Mirta Legrand, un dìa dijo una gran verdad, la Señora presidente es una gran actriz, y no mentìa, lo es, y ahora està representando el papel de "humana" como dicen en el interior, se la ve màs humana, pero no engaña a quièn la ha visto usar su poder para humillar, insultar, trasgiversar luchas, incitar al odio, NO, puede que haya muchos que lloren con su relato, pero somos muchos los que sabemos que ella y èl la pasaron muy muy bien en la dictadura. Nos ha desestabilizado como sociedad como nunca lo hizo ningùn polìtico argentino, ella pretende estar màs cerca de la gesta heròica de San Martìn, y yo la veo como Rosas, impiadoza con sus enemigos, y eso lo ha trasmitido a sus seguidores. Nunca podrà regresar de su mejor actuaciòn, porque realmente movilizò al pùblico de tal manera que es la instauradora del odio entre los argentinos. Su mejor papel, nuestra destrucciòn.
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