opinión

Vino y clásica: un cacho de cultura

La semana que viene arranca la edición 13 de un festival que aún no sabemos disfrutar.

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Desde hace 13 años se está llevando a cabo en Mendoza el festival “Música clásica por los caminos del vino”, un evento único en el mundo por sus características.

Surgió en el año 2000 con la idea de ofrecer espectáculos a mendocinos y turistas que visitaban nuestra provincia en Semana Santa. En esa ocasión se brindaron siete conciertos en siete iglesias tradicionales de la Ciudad de Mendoza. El programa se circunscribía a la música sacra y sólo músicos mendocinos.

Pero fue creciendo en el tiempo y el festival empezó a tomar otra dimensión, otras características y se fue conociendo en el mundo. Así, hoy es un encuentro muy atractivo para muchísima gente (mendocinos y turistas) y particularmente es seguido por los amantes de la música clásica, que cuentan con pocas oportunidades como estas en el país.

El ambiente de la clásica es bastante desconocido para la mayoría de nosotros pero es necesario saber que esta es una oportunidad magnífica para descubrir otros sonidos, nuevos instrumentos, geniales instrumentistas y autores que logran conmovernos de una manera muy especial.

También es cierto que el mundo de la música clásica es muy exclusivo y basta un ejemplo como para entenderlo: los grandes teatros del mundo que montan óperas con reconocidos cantantes tienen agendas que pueden llegar a tener tres o cuatro años de anticipación. Los seguidores de estas propuestas se organizan y viajan por todo el mundo para disfrutar de esas puestas. Sin ir más lejos, en América hay una especie de organización de agenda entre las óperas de Nueva York, San Francisco, San Pablo, Santiago, Lima y el teatro Colón para no pisarse en fechas y títulos.

Y acá lo bueno: muchos melómanos enrolados en los “seguidores exclusivos de la música clásica” ya tienen agendada a Mendoza para la época de Semana Santa. Esto se logró en base a un trabajo serio que se ha mantenido en el tiempo y cada gobierno que pasó entendió que esta propuesta es beneficiosa. Por eso, hoy podemos decir que este festival ya es parte fundamental de la cultura mendocina.

Los mendocinos debemos darnos cuenta de esto y aprovecharlo de la mejor manera. Más allá de la ventaja turística, es una excelente oportunidad de descubrir algo que no es habitual para muchos de nosotros.

A esto, se le debe sumar que los escenarios elegidos son maravillosos. Altamente recomendable es el concierto en la Reserva Villavicencio o en las Ruinas de San Francisco o en la Casa Burgos de San Rafael o cuanta bodega abra sus puertas para recibir a los visitantes, en donde además de vivir un momento hermoso podrán tomarse un buen vino.

“Música clásica por los caminos del vino” es algo bien mendocino que va creciendo año a año y que nos permite mostrarnos y descubrir un mundo sonoro al que no estamos habituados.

Miren la programación, elijan un concierto y después me cuentan…

Opiniones (1)
16 de diciembre de 2017 | 05:01
2
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16 de diciembre de 2017 | 05:01
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  1. ¿Por que la gente no va? Fácil, no hay en donde informarse de las fechas y lugares de cada presentación, en el link del ministerio de cultura que figura en esta nota no hay información completa de la agenda de este evento.
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