opinión

Un justo y merecido reconocimiento a 6.7.8

Ha cumplido 1.000 emisiones un raro espécimen de la tele que nadie ve pero del que todos hablan en algún momento.

Un justo y merecido reconocimiento a 6.7.8

Vamos a “deschavizarnos” un poco, al cabo de una semana informativamente recontrachavizada debido a las coberturas sobre el fallecimiento de Hugo Chávez, que enchavizaron todo lo chavizable que podía haber y más también, dejándonos las bolivarianas por el piso. Hoy pulsaremos aquí una cuerda bien diferente, aunque dentro de la inevitable “Agenda Nac&Pop” que soportamos estoicamente ya que nadie se muestra dispuesto a imponer otros temas, ideas o iniciativas. Todos corren de atrás. Parecerá algo muy menor, pero efectivamente lo es. Igual vamos a ocuparnos de eso, porque en esta columna no nos da más que para nimiedades, ya se habrán dado cuenta.

Ha cumplido 1.000 emisiones un raro espécimen de la tele que nadie ve pero del que todos hablan en algún momento. Se trata del tan mentado 6.7.8, engendro mediático que camina por la delgadísima línea que separa al periodismo de la propaganda. En realidad, esa línea casi siempre fue bastante gordita, ya que antes ambos campos estaban bien separados. A partir de la llegada del kirchnerismo empezó a adelgazar de una manera que envidiaría el más exitoso participante de Cuestión de peso, otro invento por el cual la televisión argenta y sus más altos directivos deberían rendir cuentas alguna vez. Con su escuálido rating (que no obstante es el más alto del canal oficial y oficialista, cosa que habla mucho y mal de su programación o al menos de la credibilidad que le merece a la gente) en algo se toca con el habitante de la otra punta de la planilla de mediciones: ShowMatch (o Soñando, o Cantando o lo que sea; lo de Tinelli, bah...) porque es otra cosa que nadie admite ver pero todos comentan. Igual, recordemos que la única entidad que mide las audiencias es la tal Ibope, que sólo opera en Capital Federal y Gran Buenos Aires y tiene fama de ser menos confiable que el Indec.

Por eso les digo: nos ocupamos de esto hoy, aunque sea una pequeñez, y ya que este humilde escriba es un esclavo de la pequeñez, porque de todas maneras habla de un estado de cosas mediáticas que, bien mirado, enseña mucho. Con sus obsecuentes terminales, sus filósofos a sueldo invitados, sus periodistas satélites, su desfile de funcionarios y su poder de convocatoria callejera indudable, ha sido muy “disruptivo” en el panorama periodístico nacional. Pocas veces (por no decir nunca) se ha visto semejante abuso de la “masturbación ideológica” que es intentar convencer a los que ya están convencidos regodeándose malsanamente en las propias creencias. De todas maneras, el programa también tiene otra clase de público, no precisamente K: yo detecté dos “biotipos” perfectamente diferenciados: 1) El contrera feroz, recalcitrante, que se siente moralmente obligado a usar términos como “La Yegua hija de mil p...” cuando se habla de ya saben quién, pero igual ve 6.7.8 para ejercer el santo oficio argentino de la indignación. Lo mira para encabronarse y hacer una especie de catarsis bastante trucha en la que despotrica contra el Gobierno y las supuestas mentiras que se vuelcan a través del programa. Los más extremos pueden recordarles al famoso Tano Pasman, aquel fanático enfermo de River que aullaba improperios frente al televisor cuando su equipo estaba a punto de irse a la B. 2) El que de K no tiene nada (más bien es casi todo lo contrario) pero lo mira con un dejo de esperanza y siempre en los momentos en que más dudas tiene sobre el futuro. Lo utiliza como una especie de placebo cuando necesita que le digan que no todo está tan mal como le parece, que nada importante se pudrirá ni volaremos todos por los aires otra vez, que el mañana nos sonríe luminosamente. Para él, ese programejo tiene una utilidad cierta y palpable, igual a la de un ansiolítico.

Algo es indudable, y en parte justifica su existencia: si un gobierno argentino se agarra de las mechas con el Grupo Clarín, más le vale que se busque un sistema alternativo para difundir lo suyo, porque bien poca bola le van a dar. Pero claro: una cosa es eso y muy otra es armar una estructura gigante repleta de “periodistas militantes” que a cada minuto  salen a romper lanzas por el Gobierno y a romperle el pescuezo a sus opositores por cientos de “bocas de expendio” informativas diferentes. Y el mascarón de proa de esa nave mediática K es 6.7.8 por merito propio y qué duda cabe. Se trata de un producto de la factoría PPT (“Pensado Para Televisión”) de Diego G..., como se escriba, que también entrega otros dos ciclos: Duro de Domar y TVr, igualmente engrampados con el oficialismo pero que hacen gala de un talante mucho más risueño y una historia muy distinta. El que nos ocupa hoy funciona además como pararrayos, ya que cuando se piensa en el aparato difusor del kircherismo de inmediato viene a la memoria este programa del canal oficial y sobre él se descargan los denuestos, generalmente dejando de lado que la telaraña es mucho más grande. Entre los medios cumple el papel de esos funcionarios o legisladores que todo gobierno tiene para decir las barbaridades que los más capos no pueden decir, que arrojan los más osados globos de ensayo para ver cómo son recibidos y parecen vivir sólo para que todos los insulten de pies a cabeza, omitiéndose que no hablan por sí mismos ni mucho menos y son apenas la puntita del  iceberg.

Ahora bien: Hay que reconocerle a 6.7.8 una alta misión que ha cumplido. Nunca programa alguno ni periodista de ningún pelaje ha destapado tantos entuertos del Grupo Clarín desde el inolvidable pelado Julio Ramos, fundador de Ámbito Financiero. Porque el holding de “El gran diario argentino” es un nido de truchos y truchadas que sólo es concebible aquí, en este país de opereta que se fundó y se fundió en base a entuertos de todos colores. Muchas veces todos dimos por sentadas cosas que no eran ciertas ni en un diez por ciento sólo porque estaban publicadas en Clarín (el periódico de mayor circulación) o en La Nación (el más que centenario y distinguido diario de la familia Mitre). O porque, a fuerza de escucharlo repetido hasta el desmayo y a todas horas por TN, las dimos por probadas sin más. A eso súmenle las cadenas de radios en todo el país, las revistas y suplementos, los canales de aire, los sitios de Internet, y tendrán una pálida idea del poder de fuego del grupo. No en vano circulaba la leyenda urbana de que “con veinte tapas de Clarín alcanza para voltear cualquier gobierno” (Otros decían que era con cinco, otros con venticinco, pero el número no cambia nada). En tal sentido, 6.7.8 ha sido realmente jodido, aun sabiendo todos perfectamente que lo hace en el marco de la guerra sucia y sin cuartel que el Gobierno lleva adelante contra el multimedio, y por lo tanto lo que denuncie no será por afán de justicia sino por venganza, revancha o como quieran llamarlo. Pero igual se agradece. Y también se le agradece el darle aire de tele a gente de cabeza muy importante y respetable, por mucho que no se coincida con ellos, como Ricardo Forster u Horacio González, que equivocados o no tienen un calado intelectual de esos que en la televisión argentina se aprecian cada muerte de arzobispo cuyo apellido empiece con doble Z.

El resto del trabajo que hacen es el de justificar lo injustificable; ridiculizar al enemigo (si Macri quisiera hacerles juicios, esos muchachos no saldrían de tribunales ni para ir a bañarse), hacer pasar por excelente lo que es discutible y por discutible lo que es evidente; editar unos informes que machacan y machacan con lo mismo tanto como lo hace la repetición de noticias dudosas que le enrostran al enemigo: soltar ríos de baba ante cada kilométrico discurso de ELLA; compararnos con Europa para hacer ver que estamos mejor que allá; exaltar hasta el límite del culto a la personalidad la memoria del finado Él y ahora la del compañero-comandante-conductor Chávez, ignorar denuncias por corrupción o darlas vuelta para denunciar al denunciante y no mucho más. Yo apenas les recordaría que está todo bien con escrachar a Clarín, Perfil y demás facinerosos, pero no olviden que combatir a los malos no te convierte automáticamente en un santo. Si perseguís a los caníbales, no te los comas cuando los alcances.

Como sea, yo quiero saludarlos afectuosamente por los mil programas, porque, lo que es a mí, como no me los tomo muy en serio, hasta me resultan divertidos a veces. Total, se han visto cosas mucho más absurdas en la tele, y bien que nos enganchábamos todos. En fin, será hasta la semana que viene, digamos.

Opiniones (18)
24 de noviembre de 2017 | 08:16
19
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24 de noviembre de 2017 | 08:16
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  1. BRILLANTE... COMO SIEMPRE..... CUANTA RAZON TIENE...¿6 7 8 ???? HASTA EL NOMBRE ES IMPRESENTABLE, ADEMAS CLARO, DE LOS "PERIODISTAS" , LOS INVITADOS ¿¿??, LAS OPINIONES, EN FIN................MIRA LO QUE TE DIGO: AUNQUE A TINELLI CASI NO LO VEO.... UFF .... LO PREFIERO!!!!
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  2. arielito, en qué país vivís, en uno de fantasías seguro, gobierno de amor, igualdad y tolerancia? dónde es? porque acá seguro que no.
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  3. "Uds. gorilas fascitoides, son los que no escuchan y miran con desprecio al que opina distinto" Palabras de una PERSONA que APOYA a un gobierno del amor, la igüaldad y la tolerancia!!!! TUS PALABRAS HABLAN POR VOS........
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  4. castillo2011 y lanzadolfo: Los pillé. Ahora se que son ustedes dos los que ven 6,7,8. ! Pícaros!!!
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  5. Perez, es una verguenzita decir como periodista que denostas un programa al que mucha gente mira y escucha, Uds. gorilas fascitoides, son los que no escuchan y miran con desprecio al que opina distinto, pero tengo algo para decirles, el MODELO NACIONAL Y POPULAR LLEGO PARA QUEDARSE, Y PASARAN MUCHOS, PERO MUCHOS AÑOS PARA QUE NI SIQUIERA INTENTEN VOLVER UDS, GRACIAS POR PUBLICAR!!!
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  6. Tanto problema por 1000 episodios de 6,7,8... Hace cuanto que esta MDZ??
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  7. ¿Qué opinamos de día que apareció Dussel? ¿Es un come KK también? P.d.: Pobrecito Macri.
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  8. Programa y propaganda oficialista lamentable para gente sin discernimiento.
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  9. Lanzadolfo: 1 - la provocación de "simio" hacia otra PERSONA que opina en igüaldad de términos habla de vos, pero como persona....... 2- Se escribe PARECE no parace..... 3- "También" justamente lleva tilde, aunque te comiste este último y usas tus dedos como te lo marca el oído, te explico: una cosa es acento ortográfico y otra acento prosódico. 4-Es SUBSIDIO no sibsidio.....(no te olvides de mirar el teclado cuando escribís) Igualmente seguís siendo una persona que opina distinto, nada más, sin agravios por favor. Besos igüalitarios
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  10. globocampeon navo se escribe con b no con v. Dedicate a opinar de fútbol nomás, simio porque parace que no solo no sabés escribir, también ignorás como se financia un medio y que vos no pagás nada porque tambien pago tu sibsidio para que uses energia eléctrica escribiendo al cuete
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