opinión

Hay un plan para ganarle a Cobos

Mucho asfalto, casas, reforma constitucional, comunicación y MKT y cristinismo medido son las claves. Las preocupaciones y planes del oficialismo en un año que arranca el lunes.

Asfalto, todo el que se pueda. Viviendas al máximo. Plata de Nación, exprimir la billetera a como de lugar. Resolver la paritaria de forma urgente. Mucha comunicación y marketing político, cristinismo “medido” pero sin correrse un milímetro del plato de la presidenta, un seguro de salud, instalar una agenda alrededor de la reforma constitucional y la máxima utilización posible de la figura del gobernador. No son fórmulas revolucionarias. Por el contrario son bien clásicas, pero es lo que hay. A 146 días de las elecciones primarias de agosto, constituyen las ideas básicas del gobierno.

La estrategia fue planificada para torcer unas elecciones en las que –en la previa- la figura de Julio Cobos flotando entre 6 y 20 puntos por encima de cualquier postulante del peronismo -según quién sea el encuestador- pone de relieve desafíos, necesidades y una indisimulada ansiedad en el oficialismo. Como ingrediente del cóctel pero por debajo del rol electoral de “Paco” Pérez, a Cobos le van a crecer algunos enanos: habrá evocatorias permanentes al caso “Vale Más”, a su voto "No Positivo", a las crisis de seguridad en su gobierno, a sus cambios de opinión y mucho “cotillón electoral” mostrándolo con Néstor y Cristina. Todo será parte del menú con mucha más intensidad que en 2009, cuando ganó las elecciones encabezando el frente que le dio una paliza al peronismo con “La 503”, que con los años ha quedado hecha jirones. Los aliados quedaron en el camino.

La campaña empezará con las acciones informales ni bien se acabe la tregua vendimial, que transforma en más amable a la política mendocina. Igual, no hay que decir que Cobos es el enemigo mortal, el que tiene la kriptonita. Hoy mide más que nadie. Su cena con Scioli retempló los odios y un triunfo potenciará al máximo al peronismo mendocino y a su “conductor natural”, el gobernador Francisco Pérez. De igual forma, la derrota anticipa en el mejor de los casos un exilio gris en una embajada del Tercer Mundo, y eso siempre que el próximo gobernador sea peronista… Y el nuevo presidente también. De lo contrario sobrevendrá el abismo. En el medio, Pérez deberá lidiar con un PJ en revulsión permanente hasta resolver la interna, su gabinete desparejo que comete errores como el del agua turbia o la exposición inútil en el congelamiento de precios, y con candidatos que no despegan. El contexto económico general y las desmesuras del kirchnerismo nacional que le provocan debilidades frente al electorado mendocino forman parte del problema. Mendoza clama gestión tras gestión por el famoso despegue de esta provincia, que luce en un estado parecido al estancamiento. No es un juego sencillo el que le espera al peronismo.

Lo primero que hará el gobierno mientras cierra las paritarias con los gremios –de alguna manera deberán resolverse- es instalar la reforma constitucional. “La idea es estar discutiendo algo, lo que sea… los proyectos viejos de reforma constitucional o uno nuevo…” dice una fuente del gobierno. Curiosamente ambos proyectos son de origen radical. Uno fue la reforma trunca de Roberto Iglesias que proponía cambios estructurales fuertes en la Constitución de Mendoza. Otro, uno de Cobos votado por la Legislatura en 2007 y plebiscitado por el gobierno de Jaque en 2009, reformando el artículo 198 para poner límites a las reelecciones de los intendentes. Son casos distintos. Uno requiere llamar a elección de constituyentes y hacer la reforma y el otro simplemente debería ser promulgado por el gobernador.

Ambas reformas fueron plebiscitadas pero no por la “mayoría Kemelmajer”, aquella interpretación del artículo 221 que obliga a que los cambios de la Constitución sean aprobados por la mayoría absoluta de la totalidad del padrón. Es decir, la mitad más uno de todos los electores, o casi el 75 % de los que suelen ir a votar. ¿Cuál es la idea? Simple: que el gobernador promulgue la reforma aun con aquella mayoría “corta” y que ante cualquier oposición –que las habrá, o serán autogeneradas- la Suprema Corte la convalide con los votos de Omar Palermo, Mario Adaro, Pedro Llorente y Carlos Böhm o Jorge Nanclares. Es rebuscado, pero es la mejor idea que tiene el oficialismo para evitar un debate legislativo con el proyecto de reforma ya presentado, si no puede sentar a la UCR y a los demócratas a discutir el tema político excluyente para la supervivencia más allá de 2015. El peligro es torcer las mayorías especiales para una reforma de la Constitución. La carta magna no es un reglamento de convivencia escolar. Hay que entenderlo.

 

 

El entusiasmo del oficialismo con la reforma es tan evidente como difícil de comprender. Al mendocino no le gusta mucho meter los dedos en la Constitución en épocas electorales. Ni siquiera las reformas que se agitan ahora y que el iglesismo le acercó al gobierno en su afán de limar a Cobos, Alfredo Cornejo y Ernesto Sanz, consiguieron las mayorías requeridas a pesar de haber obtenido una buena porción de voto popular. “Tenemos encuestas muy buenas. Cuando les preguntamos a los mendocinos si quieren reformar la Constitución o si creen que debe ser modernizada, la mayoría es abrumadora” explican los ideólogos de la aventura. Dicen que la adhesión al upgrade constitucional es de cerca del 70 % de la población. También admiten que cuando se pregunta por la reelección del gobernador, el entusiasmo baja a los subsuelos. Pero no importa. “Lo vamos a discutir igual” dicen en el cuarto piso. El jefe operativo de todo esto es el ministro de Gobierno Félix González. Su única misión política será mantener viva la llama de la reforma. En el gobierno cuentan con el apoyo del conjunto del peronismo y los intendentes. Pero ello puede ser un pecado de inocencia. No habrá un “PJ en su conjunto” hasta que resuelvan la interna. Ni Omar ni Emir Félix tienen la más mínima gana de impulsar reformas que le abran la puerta de un mayor poder a Carlos Ciurca, por ejemplo. Y los azules apoyan en público pero retacean en privado. O no tanto. Ayer, el muro de Facebook de Patricia Fadel ardió contra el vicegobernador por una maniobra que le quitó al intendente de Alvear Juan Carlos de Paolo el control del Concejo Deliberante. Negociaciones apuradas pero discretas consiguieron que la fogosa ex diputada azul borrase un post inflamable. Ciurca no tenía nada que ver. “Hay que sacarle las redes sociales a Patricia…” se quejaban en el gobierno. Como sea, el apoyo a la reforma será directamente proporcional a las necesidades de los sectores internos del peronismo. El que no lo entienda, no ha cursado las materias para recibirse de justicialista. La pregunta es si el peronismo podrá imponer una agenda reformista cuando la civilidad clama debatir inflación, competitividad de los productos regionales, seguridad, y en menor medida educación y salud.

“La gestión es la campaña”. Esa es la fijación del gobernador. Gestión y más gestión. “Todo lo básico que tiene que venir de Nación llega de forma normal. Súper puntual. A Paco lo atienden y lo tratan muy bien… y la gestión es obras, mucho asfalto, cordón cuneta, servicios básicos, y recursos de Nación o por financiamiento…” dicen en el gobierno, donde cuentan los billetes con tranquilidad por lo menos hasta abril siempre que haya unas paritarias razonables, primer tema en la agenda oficial desde inicio de año y hasta que se resuelvan de una vez. En el aspecto más utilitario de la campaña será central el rol del titular del IPV Omar Parisi. El Instituto de Vivienda es uno de los pocos organismos públicos que mantienen activo, regular y razonable el ducto de dinero hacia la obra pública. “Pagan a 30 días y estamos cobrando…” recordó uno de los empresarios importantes del rubro.

EL CANDIDATO

La campaña no será sólo lo que haga Paco Pérez. Es obvio que el candidato que pongan frente a Cobos será importante. En el gobierno, donde han ordenado a los ministros no participar de las acciones internas y abstenerse de hacer política partidaria por ahora, admiten preocupación. Ninguno de los posibles postulantes despega en las encuestas, aunque ya hay consenso en que el candidato principal será el intendente de Guaymallén Alejandro Abraham. Y al intendente lo están esperando. “Alejandro tiene que presentarle al gobernador un plan de campaña con un jefe nombrado, la estrategia que quiera implementar, designar por lo menos a su politólogo de cabecera… decir qué quiere…” dicen en el gobierno. En las últimas semanas Abraham se ha expuesto poco y mostrado menos de lo habitual. Su silencio fue mayor a sus palabras. Y nadie ha llamado aun al consultor Mario Riorda para trabajar en las primarias.

Pachy Reynoso/MDZ
Alejandro Abraham. Todo indica que será el principal candidato.

En el círculo íntimo de Pérez están incómodos por la aparente quietud del principal candidato. Es tema de conversación. El intendente de Guaymallén es el que más chances tiene de encabezar la lista aunque es probable que en las PASO le aparezca algún peronista enojado si no les conforma el cierre distrital, local o nacional. Habrá que ver. Su imagen positiva está en el promedio habitual de un jefe comunal que va por su segunda gestión aunque está cerca del 45 % según las encuestas que maneja el oficialismo. En las de la UCR, obvio, está mucho peor. “Alejandro es el kirchnerismo sin concesiones… la Harley… el rock… las palabras fuertes… y tenemos que dotar a la lista que encabece de las virtudes que tendrá Cobos. El tipo común, casi antipolítico, el yerno preferido de cualquier mendocina…” dicen en el peronismo que gobierna. Olvidan recordar que en el imaginario no kirchnerista, o “anti”, Cobos es quien puso freno a CFK aunque ya han pasado casi cinco años y su figura hoy es un fenómeno exclusivamente mendocino, aunque nadie ignora que un triunfo provincial lo catapultaría a una nominación presidencial en 2015. Pregunta: ¿Un Cobos fuerte no dividiría el voto con Macri y ayudaría así al oficialismo cuando haya que suceder a Cristina? No faltarán los peronistas desconfiados que saquen esa cuenta en el corazón del poder mendocino. Pero la contrafigura de Cobos será Paco Pérez y no Alejandro Abraham. Un desequilibrio interesante de analizar: en la UCR piensan que Cobos será contrafigura pero de Cristina y Boudou.

 

Las candidaturas no despegan. El eje de la campaña será la gestión. Con Cristina, cercanía pero no tanto.


Por debajo de todas estas especulaciones está la dinámica del peronismo. Mientras Patricia Fadel dinamite las redes sociales contra Ciurca; Omar y Emir Félix amague con internas y los azules estén expectantes y amenazando en secreto con una candidatura de Alejandro Bermejo a diputado nacional si el “cierre” no les conviene, Paco no estará tranquilo. El propio Bermejo negó tal posibilidad ante una consulta puntual en la Expo Vendimia del Arena, en Maipú. Pero no fue tajante. Fue una negativa más propia de la diplomacia. Casi una advertencia en clave. La Corriente Peronista se reunió en una “mesa ampliada” el martes por la noche, bien tarde. Se habló de las fechas de la interna, de las distintas posibilidades y del próximo congreso del PJ. “Fue una reunión informativa” dicen unos. “Hubo trenza para tener al Emir a raya y cuidar el frente con los azules” dicen otros. La relación de la Corriente con el gobierno es más fluida que en el resto del peronismo. Pero Paco no es de la Corriente. A su alrededor hay “paquismo” y “paquitos”.

Otro frente a cuidar de cara a las elecciones es la cercanía con Nación. Ahora, certificado que Juan Carlos “Chueco” Mazzón habla mucho menos con la presidenta Cristina Fernández y que la relación pasa por Paco, el temor oficial es que el kirchnerismo duro pida sacrificios de esos inconfesables. La cercanía excesiva y el alineamiento automático le hacen daño al peronismo local de cara a la gente. El control de precios y la sobreactuación ante un congelamiento inútil expusieron al gobierno mendocino por demás y mandaron a Mendoza a los títulos nacionales negativos. En un nuevo sondeo de los precios, Defensa del Consumidor local –aquí una repartición del Gobierno- ha quedado casi en ridículo al decir que ahora no hay aumentos ni faltantes. Basta ir al supermercado para verificar lo contrario. El desafío de Paco será mantener la relación con Cristina lo suficientemente cercana como para no sacar los pies del plato y asegurar fondos suficientes de obras y campañas, ni acercarse tanto como para perder la independencia u obligarse a piruetas de esas que restan. Y en mantener a Boudou alejado de Mendoza. Aquí, donde la ex esposa de Alejandro Vanderbroele, Laura Muñoz, es local, el vicepresidente es un contrapeso. Las encuestas que manejan en el oficialismo y la oposición lo certifican. La aceptación -la que haya, mucha o poca- llega sólo a Cristina.

Es regla del peronismo y Paco lo sabe. Si ganan, el triunfo será del candidato Alejandro Abraham, del peronismo y un poco de la gestión. Si pierden, le van a colgar la derrota al gobernador. Por eso confía en sus planes propios y en su instinto. Llegó a gobernador desde la nada y hay que respetárselo. Por eso darán fuego al seguro provincial de salud con el que aspiran a dar una mejor cobertura médica con actores públicos y privados a 700.000 mendocinos sin obra social, a las viviendas y a un fuerte plan de comunicación. Aquellos serán sus argumentos, más la propia dinámica que imprime el gobernador con su ritmo. Su gabinete sabe que les esperan horas de trabajo muy intensas. “De algunos aún estamos esperando que arranquen…” se sinceran importantes dirigentes del peronismo.

Por ahora, todo el mundo está metido en la Vendimia. Pasar esta fiesta en paz es lo único que importa y por eso las sensibilidades están al máximo. Después, y ni bien la nueva reina tome el desayuno, se van a acabar las amabilidades. Hay mucha gente peleando la supervivencia. Demasiada.

Opiniones (5)
24 de noviembre de 2017 | 04:28
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24 de noviembre de 2017 | 04:28
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  1. El peronismo va a ganar justamente por que es COBOS. SI dejaran de levantar muñecos de trapo y generaran una oposición real e inteligente tendrían una posibilidad. Mientras tanto el gobierno debe dejarse de mandar c...gadas y gana con los ojos cerrados.
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  2. El eje de campaña sera la gestion ... con ver como manejan el agua ... pierden
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  3. !!!Si!!! !!Un plan maestro"". Han llamado a todos los asesores, incluyendo al agente 086. La gente está esperando para darles la patada en el culo.
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  4. Oscar Rojas: disculpe Ud. pero el gobierno fue elegido por mayoría. Espere las elecciones y verá otra vez que la mayoría no piensa como ud.
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  5. Estas lakras debieran irse a sus casas y alguna vez en sus miserables vidas vivir de su laburo, no de los impuestos de un pueble ahogado tributariamente y sometido a los caprichos y desinteligencias del poder peronista que nos gobierna desde y que cada vez es más inútil y corrupto.
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