opinión

Formación docente y paritarias

El autor analiza un tema que parece ausente en las discusiones salariales: la profesión docente.

Formación docente y paritarias

Empezamos las clases y con ellas un lugar común: los acuerdos salariales con los docentes. Esta situación tiene como telón de fondo una educación nacional segmentada que empezó cuando las dictaduras militares generaron  las primeras normas de transferencia de las escuelas nacionales a las provincias. El menemismo profundizó esta política transfiriendo hasta la educación superior; de manera tal que, nos encontramos con la paradoja de un Ministerio de Educación Nacional con varios miles de empleados y ninguna escuela.

En el marco de esas discusiones salariales mencionadas, en ocasiones más aparentes que reales,  hay un tema que parece estar ausente del debate educativo: el de la profesión docente. Sin embargo, se encuentra presente cuando se comprueba que cada vez resulta más difícil completar las vacantes, que el ausentismo es alarmante o que muchos esperan la misión especial, la adscripción o el cambio de funciones como un bálsamo. (¿Cuántos millones de pesos se irán del Estado Provincial en este concepto durante este año?).

Tengamos en cuenta que es del  nivel superior de la Dirección General de Escuelas de la Provincia de donde egresan más del 80% de los docentes que están en actividad. Por tanto, puede resultar útil conocer el panorama actual en este nivel, para ver si allí podemos encontrar algunas explicaciones a algunos de los problemas enunciados.

En primer lugar vemos que ha habido una reforma curricular que se ha hecho sin consultas al Consejo Provincial de Educación, tal como lo plantea el artículo 142 de la ley 6970. Al mismo tiempo, algunos profesorados de enseñanza secundaria empezaron a dictarse a medias. En algunos institutos no han decidido, siquiera, el nombre de  todos los espacios. Por ende, muchos estudiantes que creen haber transitado un año completo, han cursado solamente una parte. Si esto no se revierte, el tema promete agravarse durante este año, con lo cual estamos alargando de hecho  una carrera sin decirlo a los alumnos.

En otro orden de cosas, tampoco se cumple la ley provincial (artículo 120)  en las formas de ingreso docente, que en muchos casos se hace sin concurso previo. De ese modo, algunas instituciones se han convertido en bolsones de trabajo para algunos grupos políticos ligados a los intendentes. Fue público lo ocurrido en Luján, pero existen otros lugares donde la problemática se repite y es más grave.

En esas condiciones de precariedad muchos docentes afrontan en soledad la responsabilidad de cursos de más de 70 alumnos, que en cualquier institución universitaria significaría al menos la presencia de 4 profesores. De esa manera, los estudiantes, pierden oportunidades de aprendizaje que, en circunstancias adecuadas, resultarían significativas.

Un cuarto aspecto, no menor, agrava esta problemática. Los trabajadores  en educación superior son los que más han perdido ingresos salariales en los últimos años.  O, dicho de otra manera, son las” que se viene registrando al interior del sindicato de trabajadores de la educación. Tanto que, por ejemplo, para recomponer la relación que existía hace 3 años, los docentes deberían tener un aumento cercano al 30%, sin tener en cuenta la negociación a la que se llegue durante este año.

Lo más complejo de todo, es que estas condiciones cuentan con el aval del oficialismo del Sute, que no solamente convalida esas situaciones sino que las promueve. De ese modo, encontramos dirigentes encumbrados del sindicato que son beneficiarios directos, de esos “bypass”, tanto a la ley de educación provincial como a la de educación superior.

Esta es una provincia donde existen escuelas que han llegado a estar más de 6 meses sin cubrir todas sus cargos al frente de alumnos, donde la carrera docente es una de las más aborrecidas por el imaginario de los jóvenes al momento de elegir su proyecto de vida; donde se otorgan miles de bonos de puntaje pero que, al momento de llegar a cubrir vacantes, éstas no son cubiertas; que tiene 20 provincias del país que pagan mejores salarios…

Por tanto nos preguntamos si la precariedad legal y el desastre salarial de quienes están trabajando o siendo estudiantes en formación docente, resulta una obra de la  casualidad o una construcción meditada, que puede tener como co - responsables a los sucesivos gobiernos escolares y la conducción actual del Sute.

Carlos Quiroga

Docente de Educación Especial y Educación Superior

AGRUPACIÓN LILA del SUTE

carlosanibalquiroga@yahoo.com.ar

Opiniones (1)
11 de diciembre de 2017 | 20:59
2
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11 de diciembre de 2017 | 20:59
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Concuerdo con lo expuesto por Carlos Quiroga. Y me anima como docente saber que existen educadores de su talla, tras haber sido su alumno me doy cuenta que cierta perspectiva y talante humano no se improvisa.
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