opinión

Mal de muchos...

La columna Cosa Seria dice que "las desgracias unen, y más cuando se trata de pares, de gente de una misma actividad que ha sido azotada por idéntica calamidad, porque cada cual sabe por lo que ha pasado el otro ya que le sucedió lo mismo y entonces la empatía se genera más rápida y sólidamente. Una perfecta prueba fue la reunión de ex candidatos a todo tipo de cargos, que luego del 23 de Octubre quedaron como el coyote cuando se cruza con el correcaminos".

¿Vieron que, en la desgracia, los argentos nos unimos más que nunca, nos ponemos comunicativos y damos muestras de ser uno de los pueblos más solidarios del mundo, no?...¿Cómo que no? ¡Eso es lo que siempre se dijo y ser dirá, de modo que no vas a ser justamente vos el que venga a desmentirlo! ¿Entendiste?...bueno...No vuelvas a interrumpirme...

Decíamos que las desgracias unen, y más cuando se trata de pares, de gente de una misma actividad que ha sido azotada por idéntica calamidad, porque cada cual sabe por lo que ha pasado el otro ya que le sucedió lo mismo y entonces la empatía se genera más rápida y sólidamente. Una perfecta prueba de ello se vio hace poco en una recoleta casa de las afueras de una ciudad de cuyo nombre no quiero acordarme pero ya adivinarán ustedes. Allí ser reunieron varios ex candidatos a todo tipo de cargos, que luego del 23 de Octubre quedaron como el coyote cuando se cruza con el correcaminos. Tan variado como el espectro de aspiraciones frustradas era el pelaje ideológico de los asistentes, reafirmando lo dicho recién: somos muy unidos en las malas (a menos que exista un entuerto de plata de por medio que haya generado esas “malas”, obvio) y podemos pasar por encima de diferencias que en tiempos apacibles nos separan. Veamos algo de lo que se dijo al promediar un asado cuyo fuego se encendió con varias decenas de boletas electorales, en un no del todo inocente ni inconsciente acto de expiación.

-Desde el 23 a la noche no paro de sobarme el tujes por la pateadura que nos dieron...- afirmó un ex candidato bien derechoso que oportunamente se camuflara en una de las ramas del justicialismo no oficialista que se presentaron a la lid electoral- Por suerte pudimos juntarnos para darnos algún consuelo...- continuó.

-Cierto; pero vos no deberías quejarte así; en la bolsa de gatos en la que estás siempre podés manotear algo, porque tienen la vaca atada. Solo tenés que hacerte oficialista, cosa que les suele salir con bastante facilidad a los tuyos. Nosotros, en este minipartido, de ultra ya no sabemos qué, no la ponemos ni con los “milagros” del Twitter...- farfullo, abatido, el referente de uno de esos partidos capaces de juntar cinco mil personas en una marcha de protesta, que luego son las mismas que lo votan, ni una más ni una menos.

-¡No importa! ¡Debemos volver a ser la alternativa al poder de turno, el país nos necesita...ba!- proclamó el ex pretendiente radical al más alto sillón de una desértica provincia, ensayando la oratoria clásica de su agrupación.

-¡Dejate de sanatas! Si quieren hacer oposición de verdad, vénganse con nosotros, la  autentica alternativa progresista al progresismo trucho del gobierno. Y dejen de hacerle el caldo gordo a la Presi, no sean tibios ni componedores...como nosotros. ¡Ah, si presidenciable que teníamos no hubiera expelido a tantos que se arrimaron al ver las encuestas, hoy estaríamos hablando de otra cosa!- interrumpió el ex votable del Frente Popular de no me acuerdo qué.

-Si, hablaríamos de que perdieron por más diferencia, porque si se aquerenciaban con la testaferro del Apocalipsis, como nosotros, se los llevaba puestos el tsunami K, tal como nos pasó (por encima)- afirmó el ex aspirante a diputado de una coalición hoy en avanzado estado de descomposición.

-Miren, muchachos: esto ha sido algo excepcional, una coyuntura en la que muchos no comprendimos que el oficialismo hizo algunas cosas bien, y la gente lo notó. Todos los aquí presentes nos emperramos en decir que absolutamente todo estaba pésimo, y eso nos costó caro. Debemos aprender la lección para la próxima...- intervino otro justicialista no K que le armó una colectora departamental al anterior, y obtuvo el menos que nada por ciento a la hora de los bifes.

-Je...acá tenemos a uno que está lustrando la garrocha para pegar el gran salto. Ya te veo volviendo al ruedo con el pingo cansado...- Ironizó el izquierdista recalcitrante.

-Si, ustedes son como los gatos, ya lo dijo su fundador: uno los escucha gritar y cree que se pelean, pero en realidad se están reproduciendo, y ahora la gran gata en jefe está llamando a toda la manada, o eso quieren creer, para blanquearse y volver al redil sin culpas- lanzó el radicha, con cara de estar revelando una gran verdad que ya conocen hasta los perros.

-Vos callate, que bien que cuando desde el poder les tiraron un huesito con bastante carne (una vicepresidencia, por ejemplo) fueron al pie sin decir ni pío. Nosotros, en cambio, vamos a morir con las botas puestas...- se encocoró el de la coalición casi finada.

-Si, claro que se van a morir, con o sin botas. Pero que la palman, seguro. Y eso no le sirve a nadie, es nefasto que gente valiosa se retire de la política por haber perdido una elección; si quisieran acercarse al...- trató de contemporizar el del “Frente Popular Podría Haber Sido Peor”. Pero no lo dejaron seguir.

-Mirá, no vengas acá queriendo armar ambulancias para recoger heridos, que con ese santafesino onda De la Rua bajas calorías que tienen ustedes no pueden entusiasmar a nadie. La verdadera opción al poder vendrá de las entrañas misma del movimiento nacional, o no vendrá...aunque en realidad, si agregamos una pata radical, algo de progresismo poco bardero y una pizca de liberalismo no reaccionario, en una de esas...- se puso a pensar en voz alta el de la colectora filo-justicialista frustrada.

-¡Basta de alquimias electoraleras que solo sirven para que se proyecten los que buscan vivir a costillas de los trabajadores! Ya verán que solo nosotros, los verdaderos representantes del pueblo, seremos quienes encabecen la resistencia al poder omnímodo de este revoltijo de garcas con ropaje populista! ¡Y al que no le guste, ni justicia! - bramó el del partiducho de la zurda anhelante de cibermilagros.

-Ojo, eso de “ni justicia” lo tenemos patentado los herederos del General, te advierto. Lo cierto, amigos en la desgracia, es que tendremos que contemporizar un tanto con los que tienen la manija, o nos come el tiburón; o la “tiburona” como diría “ella”- afirmó con toda frescura el justicialista que no transó a tiempo.

-¡Me cansaron! Todos ustedes son apenas un montón de resentidos que no saben ni pueden estar en una estructura política nacional inclusiva, abarcadora, integradora y...- lanzó el radical, siendo interrumpido de inmediato.

-Y perdedora, digo. ¿Vamos a poder hablar seriamente de hacer una oposición potable o no?- Preguntó, osado, aquel de la coalición que iba a comerse a los chicos crudos pero implotó en el ínterin.

-¡¡¡No, no podemos, y así nos fue!!!- Bramaron todos los demás, al unísono.

Poco después terminó la juntada, con esa confesión de parte que implica el relevo de pruebas, como diría cualquier abogado de morondanga. Pero claro, esto no es más que el principio. Puede suceder que sí surja alguna movida que se constituya en alternativa plausible a lo que hay. O no. O todo lo contrario, qué sé yo. Como sea, creo interpretar el sentimiento popular si le digo a los comensales de ese asado: ¡¡¡”Seguí participando!!!”, y que todo sea para bien.

Hasta el sábado.
Opiniones (1)
22 de enero de 2018 | 17:29
2
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22 de enero de 2018 | 17:29
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  1. Gran veradad, recueroi el "Piquete cacerola, la lucha es una sola"
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