opinión

Al maestro con cariño: Alfredo Guevara Blanco

Al  maestro con cariño: Alfredo Guevara Blanco

El 11 de septiembre es un día de festejos y tristezas, por un lado se recuerda a los maestros en memoria a Domingo Sarmiento y las tragedias como la caída de Salvador Allende en manos del golpista y traidor Augusto Pinochet o el terrible atentado a las Torres Gemelas que  a su vez dispararon las invasiones  a Afganistán e Irak por Estados Unidos, la carrera armamentista y un notable retroceso de los derechos humanos, del cual recién nos estamos recuperando.

Cada uno de nosotros tiene alguien para recordar cuando se habla de un maestro, y siempre será aquel que dejó más en nuestras vidas, aquella persona que fue capaz de hacernos sentir emociones, lamentos, iras, aquel para el cual nunca fuimos nadie, sino que significábamos algo, porque un Maestro es eso, un ida y vuelta, quien nos quiere y a quien queremos.

En mi caso, mi profesión, la vocación, la debo mucho al abogado Alfredo Guevara Blanco, un enfermo de la política, de las alianzas imposibles, de las lecturas siempre a su favor del marxismo (¡uhhh!),  militante de un peronismo circular,  de maravillosas anécdotas y de escritos inolvidables ante tanta causa perdida.

Alfredo fue la enseñanza menos pedagógica que recuerdo, era la discusión permanente, el desafío a pensar y  controvertir, y al final la risa del acuerdo.

Nunca hubo un grito o un enojo, si la picardía del abogado que con su experiencia  va abriendo camino a medias para el que viene de atrás siga el suyo.

Junto con otros colegas, Alfredo Guevara (hijo), Diego Lavado y Pablo Salinas, desde hace años y en todos los gobiernos hemos podido hacer sentir en la agenda  la importancia de los derechos humanos.

Se nos ha criticado muchas veces, y alguna por cierto con razón, pero es el precio a pagar por posiciones públicas en lo que uno cree.

Frente al no te metás a nuestra manera hemos sentado nuestras posiciones, no siempre de acuerdo entre nosotros con ellas, pero Mendoza es un lugar  conocido por los Tribunales Internacionales y en esta ciudad cada vez más los fallos judiciales contienen esa normativa. Reconozco en los expedientes cada vez más la huella de la jurisprudencia internacional. En definitiva creo nos dieron el carnet del club, nos aceptaron, como también de nuestro lado aprendimos el valor de la democracia y sus instituciones.

Esa tarea o lo poco o mucho que podamos haber hecho ha sido a lo que aprendimos de Alfredo, un ser humano cabal, generoso, tierno, irónico a  más no poder y solidario frente a la mayor de las soledades.

No creo ni felicidades o castigos sin término como recuerda Bertrand Russell, sí en las amistades de hombres finitos que duran  para eternidad.

En el día de su cumpleaños y en Día del Maestro, un abrazo para Alfredo que seguro estará afiliando ángeles y demonios.

Opiniones (1)
23 de enero de 2018 | 19:38
2
ERROR
23 de enero de 2018 | 19:38
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. quienes militamos en política extrañamos al gordo, los militantes de todos los colores, el tipo era una especie de Robin Hood en el derecho, recuerdo una anécdota que decía el "que mala suerte que tengo para el mundial de argentina estuve exiliado en mexico, y para el mundial de mexico estoy laburando como loco en argentina" un saludo para su compañera Angélica, quien aun sigue siendo una tenaz luchadora
    1
En Imágenes