opinión

¿El 50% de los votos de Cristina se explican sólo por los horrores de la oposición?

Nuestro columnista desde Buenos Aires, Julio Villalonga, se pregunta esto y lo analiza en su columna.Su punto de vista y la lectura de los resultados, en esta nota.

Las encuestas son ya una anécdota. Hasta los más responsables le daban un piso de 20 puntos de diferencia a la presidente Cristina Kirchner sobre cualquier segundo, Ricardo Alfonsín o Eduardo Duhalde. Pero el resultado de las primeras elecciones primarias en la historia del país da mucho paño como para quedarse en el comentario recurrente sobre los errores o excesos de los encuestadores. El resultado, entre otras muchas cosas, vuelve a advertir sobre la verdadera influencia de los medios masivos en las decisiones del electorado nacional.

Esta columna se escribe al calor de una medianoche cargada de datos estadísticos, mesas escrutadas, porcentajes legales o votos nulos. Con el 60% de las mesas computadas, Cristina Kirchner supera el 50% de los votos. Y Duhalde se acerca a Alfonsín a menos de un punto. Cuando durante el día de mañana (lunes), se lea este comentario ya se conocerán los porcentajes definitivos.

Me preguntaban esta noche en MDZ Radio qué votó la gente. Contesté que votó dos cosas: votó a favor del continuismo. De manera conservadora votó el “no cambio”. El suelo se mueve lo suficiente debajo de todos nosotros como para que sean pocos los que quieran probar algo distinto. Sistemáticamente los argentinos han venido inclinándose este año por los oficialismos, en cada una de las provincias.

Desde las columnas semanales en MDZ veníamos advirtiendo, hace varios meses, que las opciones locales eran eso, solo locales. Y que las consultoras que no estaban compradas, del mismo modo que anticipaban las derrotas del kirchnerismo en la Capital, Santa Fe y Córdoba, marcaban de manera consistente que incluso en esos distritos la Presidente mantenía alta la intención de voto a su favor. Y así fue.

Lo segundo que votó la gente, volviendo a la pregunta anterior, fue un castigo, un castigo a la oposición que se dividió cuanto pudo, que vaciló, se lanzó, renunció a lanzarse, inició internas y las suspendió, etc. Todo esto hizo la oposición, sea peronista o radical, en los últimos meses.

Sólo un milagro como el de Altamira podía torcer el destino de los candidatos antiK después de tanto desatino. No vale la pena ya recordar cada nombre y cada traspié, pero salvo Duhalde, que más allá de sus reales posibilidades actuó siempre con el impulso del que cree que va a volver a gobernar, los demás precandidatos parecieron convencerse muy rápido de que no era momento de enfrentar al oficialismo. El único que lo hizo explícito fue Hermes Binner, a quien nadie podrá acusar de no haber avisado: su Frente Amplio y Progresista no estaba destinado a terciar en estos comicios porque se trata de una herramienta política en construcción de cara al 2015.

Así las cosas, cuatro candidatos (Alfonsín, Duhalde, Binner y Rodríguez Saá) se repartieron el 42% de los votos. Si el 100% cosechado por Duhalde y el gobernador puntano fueran el 23 de octubre, sin ninguna pérdida, a la “bolsa” del ex presidente; y si lo mismo ocurriera con los sufragios que recaudó Binner, pero dirigidos a Alfonsín, ese día nos encontraríamos con que el radical y Duhalde acumularían, cada uno, entre 20 y 25 puntos. Se trata del mejor escenario imaginado jamás por el kirchnerismo. Ninguno se acercaría siquiera al mítico 30 % que, si Cristina no supera el 40, los instalaría en el ballotage.

La avalancha de votos recibida por la Presidente se explica por diversos y complejos factores. Pero anticipa que es muy probable que se consume el triunfo del oficialismo en primera vuelta, con independencia del resultado que obtengan las oposiciones. Y a pesar de la inusitada ofensiva desatada por la oposición mediática, mucho más potente y articulada que la política.
Y aquí volvemos a un planteo del comienzo. ¿Cuánto y de qué modo influyen hoy en los votantes los multimedios tradicionales, aquellos que se han venido desprestigiando durante décadas y que, desde 2008 a esta parte, dejaron girones de la credibilidad que les quedaba en una guerra contra el Gobierno que, hoy todos embarrados, parecen haber perdido. Al menos en el terreno de la disputa de las audiencias y de los relatos, como les gusta decir a los intelectuales filokirchneristas.

Ningún otro gobierno desde la restauración democrática soportó una ofensiva semejante. Y, naturalmente, ninguno echó mano a un arsenal de medidas y herramientas de tan diverso tipo como para enfrentarla.   

Ahora bien, ¿el 50% de los votos de Cristina se explican sólo por los horrores de la oposición? No, de ningún modo, pero es un adagio archiconocido el que dice que, en política, el lugar que uno no ocupa es ocupado por el adversario. Y, desde el día siguiente a la muerte de Néstor Kirchner, una aceitada maquinaria política y de comunicación se lanzó a aprovechar esa coyuntura y convertirla en una oportunidad que, al final de la vida del fundador del kirchnerismo, parecía escurrírseles de las manos.

El luto, tanto el sincero de Cristina como su utilización mediática, sumado a las pocas medidas económicas destinadas a garantizar que hubiera plata en el bolsillo de los sectores medios aunque se “recaliente” la economía, le dieron forma a un cóctel elemental pero convincente.

La Presidente se encamina a un triunfo seguro el 23 de octubre. Sabiéndolo tan de antemano, no sería ocioso pedirle que en el momento de su mayor auge se detenga a pensar en cómo desactivar las cargas de profundidad que acechan a la economía nacional. Las de afuera y las de adentro. Bien podría ser el paso de la gobernante que ha sido hasta hoy, con sus buenas y con sus malas, a la estadista que podría ser mañana.
*Director de gacetamercantil.com

Opiniones (7)
21 de enero de 2018 | 21:56
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21 de enero de 2018 | 21:56
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  1. Es increible que todavía en estos tiempos alguien sea tan xenófobo. Que necesidad tenés Sguazini de decir que preferirías haber nacido en Chile tan despectivamente. Si no te gusta el resultado de las elecciones que culpa tienen los hermanos chilenos. De mi parte quiero pedirles disculpas a todo el pueblo chileno por las tonterías que deben leer de gente que no entiende de respeto. Por otro lado amigo Raul no creo que la señora Lilita Carrió quiera irse a vivir con vos a España que está tan bien, por que por estos lados a pesar de su insignificante resultado electoral va poder seguir viviendo de la pólitica que paga muy bien.
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  2. raúl sguazini: quien te detiene hermano?? ahí tenes el túnel para ir a vivir a shile, o también el aeropuerto para irte a España andate por favor!!! mucho blabla pero no tenes lo que se necesita osea quédate en silencio
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  3. Por lo único que no la voté y no la perdono, fue por haber discriminado y perjudicado tan alevosamente a la provincia de Mendoza y a los mendocinos. Todo por culpa del traidor BOBOS. Sin embargo, queda perfectamente demostrado, y no por los resultados obtenidos, que NINGUNO DE LOS CANDIDATOS OPOSITORES LE PISA LOS TALONES A CRISTINA. Más allá de sus errores y arrogancia, hay que reconocer en la presidenta que tiene más capacidad, inteligencia y habilidad que cualquiera de los interesados en ocupar su sitial. Es más, lo hecho hasta ahora, y la forma en que ha venido desempeñándose, con seguridad la llevará a destacarse entre la totalidad de presidentes que ha tenido este país. PENSAMIENTO: Si Cristina cambia su actitud para con Mendoza, anula la Resolución 699, o incluye a toda nuestra provincia en la Promoción Industrial, con la totalidad de los beneficios que tiene San Juan, San Luis y La Rioja, demás está decir que en octubre ganará a chicote alzado también en esta provincia. Espero que alguno de sus allegados partidarios le haga conocer esta GRAN POSIBILIDAD DE LUCIRSE Y TRIUNFAR el 23 de octubre.
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  4. Qué paso con la denuncia de Carlos Broen?
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  5. no
    se explica sólo por la eterna estupidez de los argentinos, por eso voy a seguir en españa. lilita venite a vivir conmigo y que se queden pudriénsose los brutos. votando a menen, duhalde, cristina, ¡rodriquez saa! y a peron si quieren y diciendo que nada más hablas, manga de bestias. si hay días que uno preferiría haber nacido hasta en chile.
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  6. O ESE 50% POR CIENTO SON VIRTUDES..
    Me animo a creer que son méritos de nuestra presidenta y su modelo que impuso a partir de 2003, lo más cómico que muchos periodistas (no todos) hicieron un esfuerzo sobrehumano para defenestrarla inventando calumnias de todos los colores y además el pueblo no "come vidrio", por eso es cómico como hoy, después de la elección los medios hegemónicos miran con cara de sorprendidos, amén de destruidos, buscando algún tipo de explicación. Un párrafo especial para los mendocinos que votaron al puntano, olvidándose cuánto daño nos ha hecho su promoción industrial fantasma y otro punto a remarcar es como los candidatos todos estaban felices por la excelente elección lograda (¿?) faltó Lilita, estaría buscando que decir de como en el 2009 tenía el 24% del país y ahora alcanzó un poco más del 3%, ojo Lilita que en la próxima Altamira te alcanza !!
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  7. Esta es una nota enviada a un periodista local. Estimado Amigo: En una oportunidad le envié un mail acerca de una de sus notas que habitualmente sigo desde las páginas de Los Andes. En esa ocasión le expresaba lo que a mi entender era una falencia en sus análisis; esto es, centrarse en el gobierno sin poner la debida atención en la oposición. Hoy, con agrado, veo que comienza a poner en foco a este sector. Anoche escuché los tres discursos de los tres candidatos opositores más votados (Alfonsín, Duhalde y Binner). No me va a creer, pero pensaba que deliraban. Se descentraron tanto de la situación en que estaban sumergidos que me hizo sentir terror de sólo pensar que alguno ellos podría regir mis destinos. Evidentemente que esos dichos habrán de ser pasto tierno de cuanto programa televisivo utiliza como insumo las aberraciones cometidas por personajes de notoriedad pública. Creo que lo más doloroso fue lo de Binner. Yo lo tenía visto como un político rescatable en cuanto a una alternativa de relevo institucional, pero me equivoqué. Creo que la gran habilidad del gobierno nacional en estos últimos días ha sido ponerle cámaras de TV a todo el arco opositor: terminó fulminándolos. Por otro lado, a nivel provincial, mi gran preocupación ha sido el significativo resultado de Rodriguez Saá que intenta ser capitalizado por el PD "peinándose para la foto". Como ciudadano mendocino me hace sentir un minusválido político al pensar el que no hayamos sido capaces de generar líderes propios (no importa de qué signo partidario) que evite la mimetización con este mamotreto. En síntesis, un país sin una oposición racional jamás va a alcanzar un nivel de institucionalización valedero. Hoy estamos al arbitrio de que el oficialismo sea quien actúe como gestor de esa institucionalidad. Hasta ahora no ha sido muy proclive a esa disciplina, esperemos que (por el principio de acción y reacción) al verse tan plebiscitado asuma una responsabilidad mayor. La tarea será demasiado titánica en vista a los antecedentes.
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