opinión

Efímeros compromisos políticos

Me molesta de una manera que no puedo describir sin caer en palabras burdas que los funcionarios muestren sin ninguna clase de tapujo lo poco que les importa su trabajo frente a lo mucho que les importa el poder.

Diputados que saltan de una banca a otra, que se abren del partido y forman “bloques unipersonales” para poder contratar más amigos, ministros que cambian de cartera como quien cambia los zapatos.

Pérez y Ciurca anunciaron hoy que abandonan sus respectivos cargos para dedicarse de lleno a la campaña en pos de lograr cargos con más poder.

Según Francisco Pérez esta dimisión “Es una decisión que ayuda a la calidad institucional, tiene que ver con concentrarnos en un cien por ciento en este proceso de escuchar a la gente para la campaña, lo cual impide de manera material e intelectual llevar adelante las tareas como ministros”. Qué bueno, nos hacen un favor a nosotros, los mendocinos, abandonando lo que empezaron para salir a recorrer la provincia sonriendo e inaugurando.

¿No sería la mejor campaña política quedarse en sus puestos a trabajar extraordinariamente bien?

¿No sería, acaso, diez veces más productivo intentar cumplir con lo que prometieron como ministros en lugar de irse a formular más y más promesas?

¿No les parece a los jefes de campaña que es mejor que los candidatos empiecen a buscar en Google todas las propuestas que ya hicieron y vean la forma de hacerlas realidad?

Pérez dijo al iniciar su gestión : “ vamos a crear un plan que sea accesible para la clase media; especialmente entre quienes tienen salarios que van de los dos mil a los cinco mil pesos y no tienen la oportunidad de sacar un préstamos hipotecario”.

¿Se imaginan el tsunami de votos que recibiría si antes de dejar el ministerio, finalmente lanzara el esperadísimo plan?

Ciurca, siendo ministro de Seguridad, prometió a los vecinos del Parque Central instalar un destacamento policial que aún no existe.

Tal vez sea utópico de mi parte creer que puedan hacer algo siendo ministros, y entonces quiero suponer que por eso aspiran a ser el dúo que próximamente gobierne la provincia, porque tal vez necesiten más poder para cumplir con las promesas.

Sin embargo, creo que develar la intención de “concentrarse en un cien por ciento en este proceso de escuchar a la gente para la campaña”, como expresó Francisco Pérez, deja claro que se trata de poner la oreja sólo con el fin de llegar a donde ellos quieren.

Si me permiten los señores candidatos, yo les aconsejaría pensar mejor lo que dicen,no pedirle a las personas que les repitan lo que ya les han dicho, dejar de creer que otra vez nos vamos a comer un cuento como el de bajar 30% el delito en 6 meses y ponerse a trabajar a ver si antes de octubre logran cumplir aunque sea una sola de las promesas que ya hicieron.

Eso sería realmente revolucionario y hasta peronista.

Recuerden a Evita cuando dijo “yo no renuncio a mi puesto de lucha, yo renuncio a los honores”, o cuando hizo llorar a miles de argentinos diciéndoles “Yo aspiro nada más que al honor del cariño de los humildes de mi patria”.

Si fuera imposible hacer campaña y trabajar al mismo tiempo Cristina estaría en un grave problema y Cobos ya se estaría relamiendo.

Opiniones (1)
18 de enero de 2018 | 01:23
2
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18 de enero de 2018 | 01:23
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  1. No puedo estar más de acuerdo con vos, Ana.
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