La inseguridad se ensañó con un ex ministro del gobernador Celso Jaque

Juan Marchena y su familia vivieron 30 minutos de angustia: los encerraron en el baño de su casa para robarles.  Los vecinos señalaron que nunca habían visto un despliegue policial similiar en el barrio Trapiche. Los delincuentes fueron apresados.

El estigma del Gobierno marcó a uno de sus ex funcionarios. Durante 30 minutos, Juan Marchena y su familia fueron retenidos en su propia casa por cuatro delicuentes que, según las autoridades policiales, habrían actuado al voleo. Dos de ellos ya han sido aprehendidos y se recuperó gran parte de lo robado, merced a la rápida actuación policial.

El asalto ocurrió pasadas las 16, cuando el presidente del PJ provincial se encontraba en su vivienda de Los Tamarindos, en el Bº Trapiche, junto a su familia. Las circunstancias por las que los malvivientes ingresaron a la vivienda ya son conocidas: una de las hijas del ex ministro de Gobierno salió momentáneamente a la calle y, en ese interín, los delincuentes la amenazaron para poder entrar a la casa.

De acuerdo con lo expresado por distintas autoridades policiales, el robo fue "al voleo", es decir, que los delincuentes habrían estado caminando el barrio, esperando la ocasión para lograr sus cometidos.

Fueron 30 o 40 minutos casi eternos, donde los siete integrantes -entre ellos, un niño y una de las hijas embarazada- de la familia fueron fácilmente reducidos por los malhechores, que portaban armas de fuego, y encerrados en el baño.

Así, se dedicaron a cargar en un Peugeot 307 de color negro algunos electrodomésticos. Nadie en esa cuadra se encontraba en esos momentos en la calle, como para dar cuenta de que algo extraño ocurría con esa "mudanza".

Al parecer, los delincuentes también habrían impelido a Marchena y a su esposa para que les indicaran donde se encontraban los objetos de más preciado valor. Fue una oportunidad que no desaprovecharon.

Un botón de pánico, ubicado en algunas de las habitaciones de la casa en la que viven desde hace más de 25 años, sirvió para dar la alarma a la empresa ADT, que de inmediato se comunicó con la policía.

Según las autoridades, tres integrantes de la gavilla escaparon por los techos, ni bien escucharon las sirenas ulular en las cercanías. Uno salió por la puerte del frente, para llevarse el 307, pero desistió en el intento y decidió hacerlo a pie.

En la huida, bajaron por un mercado chino que se encuentra sobre Joaquín V. González -a la vuelta de la casa-, donde rompieron un alerón para poder dar con el suelo.

Dos de ellos fueron atrapados en las inmediaciones. Se trataría de un mayor de 19 años y un adolescente de 15. Según trascendió, uno de ellos tenía en su poder el celular de uno de sus familiares, al billetera y hasta las llaves de la casa.

En los techos, la policía halló dos armas, una de ellas un revólver calibre 22 y una 765. Sobre Joaquín V. González, los uniformados también echaron las narices sobre un Torino blanco que ningún vecino de la zona confirmó de su propiedad.

Cuando los numerosos móviles de policías llegaron a la cuadra, se encontraron con la puerta del 307 abiertas y los vecinos saliendo de sus casas, asombrados por el repentino movimiento policial que se desplegó en esos minutos en la zona, incluido el helicóptero Halcón.

El ex ministro no quiso hablar con la prensa, como tampoco sus familiares, luego del angustiante momento vivido. De los funcionarios de gobierno, al principio sólo apareció el ministro de seguridad Carlos Ciurca, con los hombres de su gabinete, para interiorizarse sobre los hechos.

También se acercó su ex secretario, Alejo Calderón, pero no se pudo ver a más funcionarios o militantes justicialistas.  

Pero el caso de los Marchena no es el único en esa cuadra. El Barrio Trapiche es una de las zonas de Godoy Cruz más ajetreadas por la inseguridad y en Los Tamarindos los vecinos señalaban que la prisa que tenían los policías, así como el despliegue ordenado por el Ministerio de Seguridad, era incomparable con lo vivido en otras ocasiones.

"La inseguridad es espantosa y ya a las 19 no se puede salir a la calle", apuntó una vecina, mientras la División Científica tomaba huellas dactilares registradas en el Peugeot negro y en el interior de la casa.

"A una familia acá a la vuelta ya la han asaltado tres veces", señalaron otros vecinos, comentando también que en esta oportunidad los uniformados habían traído hasta los perros. 
Opiniones (2)
19 de septiembre de 2017 | 09:35
3
ERROR
19 de septiembre de 2017 | 09:35
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. SALVEMOS A MENDOZA NOS GOBIERNA EL MAL
    2
  2. si le roban a un político, ya sea marchena o al cuñado de tonto y racconto los delincuentes se "ensañan". en cambio si le roban a cualquier hijo de vecino, es sensación de inseguridad. el delito es el mismo. la diferencia está en la forma de actuar de los que tienen que brindar seguridad. si es político, salen a mil y en 20 minutos los atrapan y recuperar todo lo robado, son condenados en tiempo récord. en cambio si es un ciudadano cualquiera, tiene que llamar 300 veces al 911 para que a las 5 horas venga un policía en bicicleta a ver que pasó. Parece que en esta democracia, los que gobiernan tienen privilegios que no se merecen. Manga de corruptos, coimeros, incapaces, y caretas. Vayan a laburar !!
    1
En Imágenes