Mantuvieron secuestrado tres horas a un ingeniero sólo para usar su auto

El inusual hecho sucedió en la ciudad de Rosario. La víctima finalmente logró escapar de sus captores.

Un ingeniero agrónomo rosarino fue secuestrado y permaneció cautivo durante tres horas dentro de su auto, en manos de una banda de delincuentes que utilizó su vehículo para amenazar a otra persona, en medio de un "enredo sentimental".

El ingeniero finalmente logró escapar, luego de haber sufrido algunos golpes, mientras que la Policía pudo detener a los cuatro integrantes de la banda, recuperó el auto de la víctima y secuestró un arma de fuego. "Estaba muy asustado. Tenía miedo de que nos cruzáramos con la
Policía y se armara un tiroteo", dijo la víctima a los investigadores cuando la odisea ya había terminado.

Según se informó, el ingeniero fue secuestrado cuando manejaba su auto en el barrio La Florida, y lo llevaron hacia un suburbio de Cañada de Gómez.  El profesional, llamado Jorge y de 57 años, siguió cautivo en un camino rural de Correa y finalmente logró escapar unas tres
horas más tarde, con algunos magullones.

"Quiero olvidar lo que pasó, dar vuelta la página y estar tranquilo. No voy hablar porque, entiéndame, creí que no zafaba y debo pensar en mi familia", dijo el ingeniero, en declaraciones al diario La Capital de esta ciudad, luego de la odisea que le tocó vivir.

Según lo señalado, todo se produjo el martes último a la tarde -aunque trascendió recién hoy- cuando el ingeniero iba a jugar unos partidos de tenis en el Club Remeros Alberdi, ubicado a pocos metros de la costanera y Bajada Puccio, en esta ciudad. Todo comenzó cerca de las 18:00, cuando el ingeniero salió de su casa en su Citroën C3 y buscó unas de las calles que conectan con el Paseo Ribereño Norte.

Fuentes de la Unidad Regional X, con sede en Cañada de Gómez, señalaron que Jorge circulaba por inmediaciones de la plaza Santos Dumont, por Alvarez Thomas y Freyre, cuando fue sorprendido por cuatro hombres que se interpusieron y lo obligaron a parar.  "Parece que andaban buscando un auto, de casualidad se cruzaron con el del ingeniero y lo eligieron. Uno de los hombres que tenía una pistola abrió la puerta de su lado y comenzó a pegarle culatazos en la cabeza, mientras que el resto de la banda aprovechaba para subirse al Citroën", comentó un vocero policial.

Según esa versión, los delincuentes le ordenaron a la víctima que se pusiera en marcha en dirección hacia la ruta nacional 9. Los hampones tomaron sus recaudos: le pidieron a Jorge que se limpiara las manchas de sangre que le habían quedado en la cara. "Como tenían que atravesar la ciudad y detenerse por los semáforos, no quisieron correr el riesgo de que alguien viera a un hombre adulto, en un auto caro, con la cara ensangrentada y rodeado de cuatro muchachos", describió una fuente policial.

Luego de recibir la contraorden de tomar la autopista Rosario-Córdoba, el ingeniero manejó todo el tiempo con un arma apuntándole en la cintura.  Según se indicó, antes de ingresar en la doble vía, los captores decidieron cambiar de conductor. Uno que tenía aspecto de
más joven tomó el volante "en forma bastante imprudente".  El viaje continuó hasta Carcarañá, donde se produjo otro cambio: "el hombre que parecía llevar la voz de mando, el mayor de todos, se ocupó del volante y encaró por una serie de caminos rurales", se señaló en el diario.

Durante el viaje, la víctima escuchó que sus captores tenían planeado pasar a buscar a una mujer y a una nena y que debatían constantemente si dejarlo libre o no.  La Policía indicó que lo bajaron del auto en un camino rural cercano al cementerio de Correa, donde quedó al cuidado de un chico de 17 años que tenía un arma, pero en un descuido de su captor, alcanzó a escapar y pidió ayuda.

 El resto de la banda siguió en el coche hacia Cañada y se presentó en la casa de un ex convicto: "Dejate de romper las pelotas, la próxima vez te mato", le gritó uno de los que llegó en el Citroën. Luego, según la denuncia que hizo la víctima de ese episodio, gatilló dos veces un arma, aunque la bala no salió.  Efectivos de la Regional X detuvieron a los cuatro presuntos integrantes de la banda: tres de ellos (incluido el menor) son de Rosario y uno de Cañada de Gómez.

Ese último, llamado David, "sería el líder del grupo y quien amenazó" con el arma a la persona que fueron a buscar, según se indicó. "Parece que la mujer del detenido, mientras éste estuvo preso, salía con el denunciante. Ahora parece que se habían reconciliado", se indicó.
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14 de diciembre de 2017 | 16:30
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