Deportes

Un ex mafioso reveló corrupción en el tenis

El ex mafioso estadounidense Michael Franzese aseguró que existe corrupción en el tenis para arreglar los resultados y reveló otros casos similares en  el football americano y el béisbol.

"Los partidos arreglados son una realidad en el tenis, pues basta de una persona para influir en el desenlace de un partido", señaló a la AFP Franzese, un mafioso arrepentido de 57 años.

Franzese es un ex capo del clan Colombo, una poderosa familia neoyorquina, que hoy predica la buena palabra a estudiantes y deportistas a través de su fundación Breaking Out.

Las apuestas deportivas durante mucho tiempo fueron su sustento favorito, desde que comenzó en los años 70 con el boxeo, el football americano universitario y el béisbol.

"Se podía entrar como se quería en los vestidores", señaló Franzese y puso de ejemplo que se infiltró en los Yankees de Nueva York en 1979 y pactó con la mafia rusa cuando los deportistas de la antigua Unión Soviética iban a Norteamérica.

Franzese fue capturado por el FBI en los años 80 y fue condenado a 10 años de prisión, y fue allí donde encontró la fe detrás de los Colegios de Abogados para finalmente convertirse a la religión cristiana.

Tras siete años en prisión le propusieron a cambio de su libertad que educara a los jóvenes y a los deportistas sobre las fechorías que hizo.

"En un principio no estaba interesado pero mi esposa me convenció y como quería empezar de cero acepté", aclaró Franzese.

Desde que las apuestas deportivas en Internet se convirtieron en una superficie de juego y valoración de la delincuencia organizada, él es solicitado por Ligas profesionales de la NBA y el béisbol de las Grandes Ligas.

En marzo de 2007, la organización rectora del tenis profesional (ATP) recurrió discretamente a Franzese.

Entre sus tareas se encontraba alertar a las estrellas como el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic.

"En línea general, les dije cuán peligroso era apostar y las consecuencias de asociarse con esa clase de gente (delincuencia organizada)", subrayó Franzese.

"Algunos (jugadores) vinieron a verme y me dijeron: Usted sabe, tenemos un verdadero problema en nuestro deporte", comentó.

Cinco meses más tarde, estalló en Sopot (Polonia) el escándalo del partido presuntamente arreglado entre el ruso Nikolay Davydenko y el argentino Martín Vassallo-Argüello. El ruso quedó limpio después por la ATP.

A su modo de ver, el método de corrupción utilizado es tan simple como implacable. Mediante intermediarios indeterminados, se ofrece una fuerte suma de dinero a un jugador para que pierda.

Los mafiosos apuestan entonces por el adversario con toda tranquilidad. La tentación es grande, sobre todo que los importes son cinco a diez veces superiores para que estos jugadores se motiven.

El dinero se paga en efectivo y los corruptos operan en pleno torneo. Contactan a los jugadores por teléfono o en persona en los salones reservados, a los cuales tienen acceso.

"Aquel que ponía el dedo una única vez en el engranaje se quedaba atrapado", confiesa Franzese, quien agregó: "Me acuerdo de jugadores que venían a mí para decir que paraban, que estaban nerviosos y no podían jugar correctamente, pues eso afectaba sus vida¨.

La respuesta era entonces el chantaje, pues el delincuente respondía: "Quieres que vaya a decirle todo a tu entrenador, a la prensa, a tu familia. ¿Quieres ir a hablar con la policía?", puntualizó.
En Imágenes