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"Tigre también merecía ser campeón", aseguró Ischia

"Lo fui a felicitar a Diego (Cagna) porque ellos también merecían ser campeones, a pesar de haber ganado no les alcanzó", señaló el entrenador de Boca tras la obtención del Apertura.


  
   Buenos Aires, 23 de diciembre (Télam).-

El entrenador de Boca, Carlos Ischia, destacó que Tigre también hubiera sido un justo campeón y aseguró que para él sería un orgullo que vuelva al equipo de la ribera Carlos Bianchi.

"Lo fui a felicitar a Diego (Cagna) porque ellos también merecían ser campeones, a pesar de haber ganado no les alcanzó", comentó Ischia apenas finalizado el partido.

"Boca jugó un buen campeonato y hoy después del gol de ellos tuvimos chances como para empatar pero no supimos aprovechar esas oportunidades", agregó.

Todos, jugadores y cuerpo técnico, después de la obtención del torneo Apertura marcaron como clave la victoria conseguida en el superclásico ante River, que marcó el punto de despegue del equipo de la ribera.

"Creo que el punto más alto del equipo fue la recuperación que tuvimos, estábamos 11 puntos debajo de San Lorenzo, pero después de ganarle a River quedamos a ocho y de a poco fuimos recuperando terreno. Por suerte pudimos llegar al objetivo", puntualizó Ischia.

"Se hizo difícil llegar, pero este es un grupo bárbaro y a pesar de terminar con una derrota en el último partido creo que somos justos campeones", sentenció.

Pese a ser un momento de festejo, Ischia tuvo que responder sobre su continuidad al frente del equipo y sobre la inminente llegada de Carlos Bianchi, que todo indica que será el manager del club de la ribera.

"El 31 de diciembre se termina mi contrato y seguramente en estos días charlaremos. Para mí que Carlos (Bianchi) vuelva a Boca sería un orgullo. De mi parte no tengo ningún inconveniente, de más está decir esto", afirmó el entrenador del campeón del torneo Apertura.
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23 de Abril de 2017|22:51
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23 de Abril de 2017|22:51
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  1. Ayer, 23 de diciembre de 2008, se dio un hecho histórico en el fútbol que representa muchas veces lo que ocurre en nuestras vidas diarias y en el devenir histórico. Club Atlético Tigre. Un equipo con sobras de humildad y total carencia de pedantería. Tigre. Un modesto equipo que hace cuatro años atrás se veía la cara con rivales de la talla de Armenio, Flandria, Cambaceres, Colegiales y otros. Tigre. Un plantel laborioso que en tres años ascendió dos categorías, una superando en promoción al corruptísimo Nueva Chicago de Mataderos. Tigre. Que luego de un año y medio en Primera División, terminó 2° y 1° en tres de sus participaciones. Tigre. Que, vaya paradoja, siendo primero y justo ganador de una final no pudo dar el (merecido y justificado) grito de Campeón. Pero... Será cierto que no puede gritar Campeón? Acá, creo,se abre la eterna discusión que ser segundo (o tercero, cuarto, quinto) no sirve, que los flashes periodísticos no son dignos de merecimiento y, por ende, pocos "vendibles". Que el campeón es el mejor. Que el mejor es el campeón. Ninguna de estas dos "máximas" futboleras son verdades absolutas. Mucho menos este Boca Juniors "Campeón" (entre comillas, sí) que logra dar la vuelta olímpica perdiendo la final, gracias al gol en tiempo de descuento logrado por el chico Chávez frente a un rival que se mostraba fatigado, sin ideas y con nueve players. Ah, gran apoyo del DT Carlos Ischia al cambiar a su arquero titular luego de que Javier García (el gol de Palacio a San Lorenzo fue una avivada del arquerito, no se olviden) promoviera la esperanza genuina y emocionante de Tiger (no Woods, eh). Otra argentineada... Pero esto no debe sorprendernos. Es un ejemplo elocuente de la vida misma. En este bendito planeta, sólo es bueno-exitoso-brillante-campeón-relevante-trascendente aquel que logra triunfos económicos, reputación en el mundo del espectáculo, e importancia por sus negocios sin importar los medios para la obtención de esas conquistas y sin tener en cuenta a quien y cómo se vence para tal motivo. Los demás no servimos. Merecemos ir al tacho de basura. No somos dignos de figurar. No podemos alzar nuestra voz. Tenemos prohibida cierta notoriedad. Y solamente por el nefasto crimen de no ser los primeros... Hoy lo de Tigre fue una verdadera lección de trabajo, compromiso, humildad, constancia, prudencia, esperanza y valentía, que lamentablemente no pudo ser recompensada como se merecía. Si todos, o la mayoría, esperábamos el grito de "Tigre Campeón", era porque sabemos perfectamente y porque hemos sido cruelmente educados así por nuestra sociedad consumista y exitista, que el trabajo, el compromiso, la humildad, la constancia, la prudencia, la esperanza y la valentía, sólo son utilizables al observar siempre los fines (ser el primero y el mejor sí o sí) y nunca los medios (esa lista de repetidos sustantivos considerada anterior y denotativamente). Aprendamos de una buena vez que es meritorio terminar primero, segundo, decimocuarto y hasta último, porqué no! Los que obtengan los premios que se sientan eufóricos. Los que hacen un buen papel que festejen. Los que obtuvieron una desastrosa presentación que tomen la lección para ser capaces de corregir errores y mejorar su situación actual. En el fútbol. En la vida. Y Siempre. Que así sea.
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