Nochebuena, de Nicolás Guillén

I

Esta noche es Nochebuena,
que gocen los corazones
y entre valses y danzones
esperen todos la cena.

Esconde el alma su pena,
olvide sus decepciones
y alabe, en dulces canciones,
la vida, que es grata y buena.

No importa que el viento grite,
ni que la rama tirite
allá en el parque sombrío:

tiene amores nuestro pecho
y está tan caliente el lecho...
¿Quién tiene frío? ¡No hay frío!
II

Música, entusiasmo, ruido...
Doquiera brota un cantar
que se complace en curar
nuestro corazón herido.

En dulces charlas perdido
goza el pueblo en sepultar
su tristeza secular
en la gruta del olvido.

Pero... mirad la Alameda:
veis a la Miseria! Rueda
en triste y callado enjambre...

Hay quien con el hambre luche,
mas ¡nadie un lamento escuche!
¿Quién tiene hambre? No¡No hay hambre!

III

Todo es loco movimiento;
nadie en divertirse ceja
y sobre la pena vieja
sus alas abre el contento.

Llovizna. Murmura el viento
y en el escándalo deja
su rumor que empieza en queja
y acaba, al fin, en lamento...

Cruzan las damas, inmóviles
en cerrados automóviles;
por eso no pueden ver

cuando se extiende una mano:
—¡Deme una limosna, hermano,
que no tengo qué comer...!

IV

El vasto templo está lleno,
en los altares se canta
la aparición de la santa
figura del Nazareno.

Truena el órgano sereno,
el incienso se levanta
y el alma pía se encanta
y goza el que es santo y bueno...

Vibra el bronce musical
del templo en el portal
desamparado y sombrío,

se apiñan, en negro enjambre,
niños que mueren de hambre,
viejos que mueren de frío...
Opiniones (0)
9 de Diciembre de 2016|20:46
1
ERROR
9 de Diciembre de 2016|20:46
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic