Lo condenaron por asesinar a su novia y a sus suegros

Se trata del joven José De Yebra Uñates, de 27 años, a quien la Cámara de la tercera nominación de Santiago del Estero lo encontró culpable por "doble homicidio calificado por alevosía" en el caso de su novia y el padre, y "homicidio simple" en el de su suegra. El hecho ocurrió en 2007.

Un joven fue condenado a la pena de cadena perpetua al ser encontrado culpable del asesinato de su novia, a quien mató por asfixia, y de acuchillar a los padres de ésta, pese a que tras el hecho dijo padecer una amnesia temporal que le impidió recordar lo que sucedió esa noche de marzo de 2007.
  
Se trata del joven José De Yebra Uñates, de 27 años, a quien la Cámara de la tercera nominación de la provincia de Santiago del Estero lo encontró culpable por "doble homicidio calificado por alevosía" en el caso de su novia y el padre, y "homicidio simple" en el de su suegra.
  
Previamente, la fiscal María Vittar había pedido la pena de reclusión perpetua para el joven, al dar por acreditado que fue el culpable del triple homicidio calificado.
  
Ayer, en el juicio, la querella atribuyó el crimen a que el acusado no soportó que su novia viajara a Buenos Aires para cursar un postrgado.
  
El hecho ocurrió en la madrugada del 17 de marzo de 2007, cuando el joven De Yebra Uñates habría ingresado a la vivienda de su novia Carolina Curi, la asfixió y luego apuñaló al padre de esta, Carlos, y a su madre, Marcelina Vizgarra, la cual falleció tras una larga agonía de un mes en el Hospital debido a las graves heridas que recibió.
  
Carolina habría muerto tras ser estrangulada, y sus gritos despertaron a sus padres, quienes al notar la presencia del ahora imputado recibieron de éste varios cuchillazos.
  
Al llegar la Policía a la vivienda, encontró a la joven Carolina y al padre de ésta sin vida, y a Vizgarra agonizando en el piso, y le escucharon decir: "fue Bichi... el novio de mi hija".
  
Los efectivos policiales siguieron rastreando la vivienda, y tras derribar una puerta de una habitación cerrada con llave, encontraron a De Yebra Uñates tirado en el piso con una herida de bala en la cabeza, y a su lado un arma con la cual habría intentado suicidarse, y un cuchillo manchado con sangre, con el que habría cometido los asesinatos.
  
En reiteradas oportunidades en que el joven De Yebra declaró ante la Justicia, siempre dijo que no recordaba lo que había hecho, puesto que sufrió como una especie de amnesia temporal.
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21 de agosto de 2017 | 18:06
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