El sabor amargo de la recesión llegó al mercado del arte

La crisis económica quedó bien reflejada no sólo por artistas de todo el mundo que la representaron en cuadros o instalaciones de la Art Basel, sino también por el drástico descenso en las ventas de la mayor muestra de arte contemporáneo en Estados Unidos.

Pese a que la organización no difunde cifras finales del volumen de negocios, la mayor parte de los galeristas reportaron que sus ventas habían caído en relación a los años anteriores. "Tuvimos años dorados, con muchas ventas, pero ahora hay otra realidad y lo hemos sentido", dijo Cristóbal Riestra de la galería OMR, de México.

La mejor venta que realizó OMR fue una instalación del artista mexicano Pablo Vargas Lugo, llamada Fortuna 5 que mostraba desparramadas sobre una mesa de madera y en el piso cientos de monedas con un reloj impreso como valor. La representación, vendida en 35.000 dólares, era una de las que se adentraba en los condicionantes del arte por el dinero y las diferencias de valor que puede adjudicársele en distintos momentos.

La galería mexicana, que estuvo presente en las siete ediciones de Art Basel en Miami Beach, logró un total aproximado de ventas de 100.000 dólares cuando en años anteriores triplicaba ese valor, dijo Riestra. "Sin duda no es esta la mejor hora para vender arte, pero no es culpa de los artistas sino de la situación económica", dejó en claro el galerista.

La muestra, con 250 galerías, llegadas de 33 países de América del Norte, Europa, América Latina y Asia, hizo su presentación con una sesión de apertura para la prensa y coleccionistas VIP el miércoles 3, apenas 48 horas después de que el gobierno estadounidense admitiese que la recesión estaba instalada en el país.

Analistas de arte y medios especializados como el Art Newspaper, que se edita diariamente durante la feria, señalaban que este año las ventas de las galerías se habrían reducido entre 30 y 50 por ciento. "El mercado del arte no podía mantenerse inmune a la crisis financiera", consideró Gerd Harry Lybke, de la alemana Eigen+Art, con galerías en Leipzig y Berlín.

Otros consideraban que la muestra simplemente volvió a ser lo mismo que antes de un período "irracional" de ventas en los últimos años, cuando inversionistas compraron obras como pan caliente. "No veníamos con muchas expectativas esta vez", dijo Greg Lulzy de la galería David Zwirner, de Nueva York. "Podría haber sido mucho peor, pero al final el golpe no fue tan duro, vamos a ver que pasa el año próximo", dijo.

En buena medida el cambio de situación, en Estados Unidos al menos, descansa en cuánto logre cambiar las cosas el primer año de gobierno de Barack Obama, quien estuvo también representado en varias obras en Art Basel.

Uno de los cuadros con el rostro de Obama, un óleo del pintor chino Yan Pei-Ming (Shangai, 1960), fue vendido por la galería Zwirner en 300.000 dólares. Art Basel, que se realiza desde 2002 en Miami Beach, es la versión estadounidense de la muestra suiza que se realiza desde hace 39 años en Basilea, fronteriza con Francia y Alemania.

Las dos muestras, en verano en Europa y en invierno en Estados Unidos, son consideradas por el amplio espectro de artistas que incluyen, desde grandes maestros a emergentes, como las mejores exponentes del arte contemporáneo. La próxima cita en Suiza será del 10 al 14 de junio de 2009, y en Miami del 3 al 6 de diciembre.

Fuente: AFP

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