Malas noticias para industria mediática tras bancarrota del Tribune

La crisis de los diarios de papel se agudizó.

"Lunes negro": así es como la revista comercial "Editor & Publisher" tituló su historia sobre la posible desaparición de Tribune Company, uno de los grupos mediáticos más fuerte y rentable de Estados Unidos.

El dueño de "Los Angeles Times", el "Chicago Tribune" y una serie de otras propiedades de diarios y televisión, presentó el lunes una solicitud de bancarrota por deudas acumuladas que ascienden a 12.100 millones de dólares y activos por 7.600 millones de dólares.

La situación de la compañía era inusual: la Tribune Company fue cargada con grandes deudas al ser adquirida por el millonario inversor Sam Zell el año pasado en un acuerdo que requirió financiación ajena.

Su precaria situación financiera se vio además exacerbada por los mismos factores catastróficos que están amenazando al conjunto de la industria mediática estadounidense.

Los retos son bien conocidos por los ejecutivos de los diarios, periodistas y por los propios lectores. Internet ha echado abajo millones de suscripciones a diarios, especialmente la crucial audiencia joven se nutre de noticias online, a lo que se une una menor extensión de la televisión.

Los publicistas han seguido la tendencia, pero debido a que Internet es aún un medio por probar, pagan mucho menos por los anuncios en diarios on line de lo que solían hacer por los impresos. Al mismo tiempo, los clasificados, que una vez fueron los protagonistas de la publicidad de los diarios, han emigrado casi en su totalidad a los medios online.

Ahora, el pilar de los anuncios en los diarios locales -de bancos y comerciantes de automóviles, entre otros- se ha visto duramente golpeado por la recesión actual, pues la empresas han recortado gran parte de sus gastos.

Sólo desde 2005, los ingresos publicitarios cayeron en picado más de un 21 por ciento, desde los 35.100 millones de dólares en los primeros tres triemstres de 2005 a 27.800 millones de dólares en el mismo periodo de 2008.

En octubre, las cifras de audiencia mostraron que la circulación de los diarios continuaba su desplome, con un 4,6 por ciento menos respecto al año pasado.

Y nadie es inmune a esta tendencia. El lunes también se dijo que el "The New York Times", que vio caer su tirada un 3,5 por ciento, hipotecará su nueva sede para poder cumplir sus requisitos de liquidez, mientras diarios pilares del stablishment periodístico como el "Rocky Mountain News of Denver", de Colorado, y "The Miami Herald" están tratándose de vender con pocos compradores mostrando interés.

"Ha sido, a lo menos, la tormenta perfecta", dijo Zell, que prometió mantener las publicaciones del Tribune Co en marcha.

"Un precipitado decline en los ingresos y una dura economía se unieron a la crisis crediticia, haciendo extremamente difícil sacar adelante nuestras deudas. Todas nuestras mayores categorías publicitarias se han visto dramáticamente impactadas. Nuestros retos son consistentes con los que enfrentan todas las compañías mediáticas, y un creciente número de compañías de una gran variedad de industrias hoy en día".

Los periodistas del Tribune Co se esforzaron por presentar una imagen valiente ante la bancarrota, señalando que las mayores piezas del conglomerado se encuentran aún en un positivo cash-flow.

"Ver a tu jefe y la palabra 'bancarrota' en el mismo titular llama la atención", escribía en la web del Tribune el periodista Steve Chapman. "Pero no estoy hoy más preocupado de lo que lo estaba antes de este suceso. El capítulo 11 no es lo que entiendo por un buen momento, pero no es tan nefasto como suena y no nos impedirá sacar cada día el diario".

Pero hay pocas buenas noticias en lo que respecta a los errores estructurales en la industria mediática estadounidense.

Una estrategia utilizada por el Media News Group es comprar una serie de diarios locales en la misma región y fusionar departamentos como las mesas de deportes, de ventas, imprentas o publicidad para reducir la producción y los costes editoriales. El sistema ha funcionado hasta el momento en el área de San Francisco Bay y se dice que la compañía podría combrar "Los Angeles Times", el "Orange County Register" y el "San Diego Tribune" para intentar un cambio similar.

El consenso es que los diarios sobrevirán, aunque en una forma diferente, y que quizá sólo una publicación diaria quedará en cada ciudad, lo que significaría la desaparición de los últimos diarios pasados de moda.

Pese a que los diarios impresos afrontarán cambios "siempre estarán ahí", comentó el magnate mediático Rupert Murdoch en un discurso el mes pasado. "Demasiados periodistas parecen encontrar un placer perverso en rumiar su inminente desparición", alegó. Los diarios ya son "una fuente en la que la gente puede confiar", dijo Murdoch, otorgándoles ventaja sobre otras fuentes de noticias como los bloggers.

Los diarios deben entregarse en una variedad de formas "flexibles" para lectores, evolucionando de un "item físico" a una "marca de noticias", dijo Murdoch, un editor que en la industria mediática es tanto vilipendiado por su actitud implacable como admirado por su éxito.

Los periodistas necesitan ser "animados por la oportunidad" que les ofrecen los medios online, argumenta, porque los diarios continuarán manteniendo su poder y relevancia "en la sociedad y en el mundo".

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21 de agosto de 2017 | 21:17
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