En enero habrá nuevo IPC

La nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor, se implementará con nuevos directivos que serán elegidos por concurso.
Tomará en cuenta los precios minoristas más que los hipermercados y se agregarán los textiles, calzado y muebles.

En enero debutará el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), que entre otros cambios tomará más en cuenta los precios de los comercios minoristas que los de grandes hipermercados, en los rubros de alimentos y bebidas.

Sin embargo, ampliará la base de información de estas cadenas para relevar el comportamiento en los precios de los textiles, calzado y muebles, entre otros. Además, la nueva medición de la inflación valorará los datos del turismo de manera radicalmente opuesta a como se realiza actualmente.

El nuevo indicador vendrá con el nombramiento de otros funcionarios del Indec, que llegarán a su cargo vía concurso, y asumirían inmediatamente en sus funciones. Según dijeron al diario Ámbito Financiero fuentes del Gobierno, entre las personas que podrían presentarse para estos concursos figuran los empleados del organismo que hoy están desplazados y hasta los que fueron expulsados.

La eventual gestión de Cristina Fernández de Kirchner, si triunfa en las elecciones del 28 de octubre, presentaría los cambios en el Indec como una nueva etapa para el organismo. Se piensa incluso en un acto en la Casa de Gobierno que incluiría a gremialistas de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado).

Sin embargo, aún no está decidida -según las mismas fuentes- una salida súbita de Beatriz Paglieri como responsable del IPC ni de Ana María Edwin como delegada formal de Moreno.

La nueva estructura de precios para medir el IPC desde 2008 se basará en la Encuesta de Gasto de los Hogares realizada y procesada entre el último trimestre de 2004 y el primero de 2005; y donde, para el Gobierno, se plantean pautas de consumo diferentes a las de los 90.

La primera gran "limpieza" del índice será la de dejar de medir la mayoría de los productos importados que figuran en el listado. Entre otros, dejarán de tomarse en cuenta los alimentos provenientes del exterior (van desde vinos y otras bebidas alcohólicas hasta productos de snack y panificados). En todos estos casos se tomarán productos de fabricación local.

También cambiará la medición del turismo, eliminando hasta la mínima expresión la influencia de los viajes al exterior. Pero también dejarán de ponderarse -como se hizo hasta enero- los centros vacacionales como Mar del Plata, Pinamar o Carlos Paz, ya que según la nueva visión no representan más que 20 % del total de los destinos de los argentinos.

Así comenzarán a influir más ciudades y localidades menos populares, donde aparentemente los precios no aumentan tanto. Otros rubros serán eliminados de raíz, como los juguetes, flores y libros provenientes del exterior.

En alimentos y bebidas, actualmente, 50 % de la información se obtiene de los hipermercados y, según la encuesta de 2005, esto se habría reducido a no más de 20 %. El resto se consumiría en pequeños comercios y supermercados, donde además los precios subirían menos, y ello se reflejará en el nuevo índice.

Como contrapartida, se comenzarán a tomar en cuenta los textiles, calzados y muebles que se ofrecen en los supermercados, ya que asegura el gobierno que la encuesta refleja que el consumo de los tres rubros, sobre todo en los dos primeros, llega a 25 % del total en promedio.
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21 de agosto de 2017 | 22:04
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