Más de 90 personas viven hacinadas en una residencial clandestina

Esta mañana, la policía allanó las instalaciones de una residencial clandestina en calle Maza al 890. Allí residen más de 90 personas -en su mayoría inmigrantes- en condiciones infrahumanas, compartiendo dos baños entre todos y sin instalaciones cloacales, de luz ni de gas. Además, el propietario ha separado su casa de ese terreno con una leonera electrificada para que los "inquilinos" no se pasen.

Dos baños compartidos para 90 personas, hacinadas en pequeños sectores loteados y distribuidos, por decirlo de algún modo, en menos de 200 metros cuadrados, sin agua ni red de cloaca que aguante sin colapsar. “Es una favela”,  no duda en comentar al pasar uno de los uniformados que esta mañana allanaron una residencial clandestina ubicada en calle Maza al 890 de Dorrego, Guaymallén.

En el lugar, en condiciones más que precarias -que rozan lo atroz e inhumano-, residen 20 familias, en su mayoría provenientes de Perú, Bolivia y el norte del país. Su propietario, un hombre de 78 años identificado como José Barón, les cobra entre 300 y 450 pesos mensuales a las familias, que subsisten como pueden.

Sin embargo, los inquilinos no ven esperanza en este tipo de procedimientos, dudan que la situación cambie. “Hace 3 años que vivimos acá, se han hecho 3 allanamientos y en todo pasa lo mismo. Nos emplazan a nosotros a desalojarnos, nos dan 15 días y después, pasan un par de días y se reacomoda todo, nadie vuelve”, destaca Edgardo Romano, un plomero de 33 años que vive en ese complejo, junto a su mujer Doris (44) y ambos sueñan que algún día sus 5 hijos puedan venir de Perú para vivir con ellos.

“Hasta ahora no me da el cuero para que vengan con nosotros, se han quedado allá (en Perú) con la hermana de mi mujer. No podemos irnos a otro lado porque no estamos en condiciones de pagar un alquiler. Yo no se qué vamos a hacer si nos obligan a irnos”, reflexiona en voz alto, invadido por la angustia Romero, destacando que desde la Municipalidad no les dan ninguna respuesta a los damnificados.

Y mientras Romero relataba esto, algunos de los damnificados intentaban salir para hablar con los empleados de la comuna que habían llegado con la policía para hacer el allanamiento, sin tener éxito. Es que como la medida judicial aún no llegaba a su fin, no podían permitir que abandonen el enorme tinglado, ni siquiera en búsqueda de una respuesta oficial.

Riesgo
Más allá de las condiciones de hacinamiento, la falta de higiene y las conexiones clandestinas de luz y de gas, hay otro aspecto que preocupa mucho a los vecinos de la residencial clandestina y que también fue advertido por los uniformados que participaban del allanamiento.

Es que el propietario vive en una casa lindante con la residencial, y para evitar que quienes arriendan un cubículo traten de colgarse de la luz o del agua de Barón, este ha encerrado su terreno con una leonera. Y en la parte frontal de la leonera, en letra roja y bien clara, puede leerse: “Peligro, no tocar. Alta tensión”.

“Es un peligro eso, porque acá viven muchos niños chiquitos y tenemos que estar atentos para que no se acerquen a la reja electrificada. Tampoco estamos pidiendo lujos”, acusan a coro otros vecinos de Romero, en diálogo con MDZ, quienes definen al propietario como “un poco pesado”.

Mientras tanto, Barón observaba todo lo que ocurría en silencio, sentado en una silla en el jardín de su casa y separado por la leonera electrificada. En la puerta, la hija del propietario era quien tenía que poner la cara ante los uniformados, destacando que lo hacía "sólo porque es mi papá, aunque no comparto para nada lo que hace".

"Un día vengo, hablo con él y le digo que regularice todo, que haga bien las construcciones. Y al otro día, ha hecho todo lo que yo le dije que no", destacó la mujer con claras señas de resignación.

Los allanamientos
Encabezados por la Unidad Operativa de Guaymallén, y con la orden de allanamiento librada por el Primer Juzgado de Faltas, minutos antes de las 8 de hoy, los uniformados dieron inicio al procedimiento.

Pedro Tejerina, jefe de la departamental Guaymallén, se refirió a los resultados del allanamiento, destacando que en el lugar habitan unas 20 familias y que, de los identificados, cuatro personas quedaron aprehendidas y dos de ellas están sospechadas de haber cometido algunos ilícitos en esa zona y en la Terminal de Ómnibus.

Del mismo modo, Tejerina destacó que en la jurisdicción de Guaymallén ya han localizado 5 residenciales de similares características y que algunas de estas no sólo han sido clausuradas, sino que también demolidas.

Con respecto a Barón, el comisario destacó que la Justicia será quien determine si el propietario debe quedar detenido o no.

Opiniones (2)
22 de septiembre de 2017 | 08:01
3
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22 de septiembre de 2017 | 08:01
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  1. NI SIQUIERA VAN A AYUDAR A LAS FAMILIAS MAS CARENCIADAS QUE SE ENCONTRABAN AHI. NADIE VA HACER NADA COMO NO LO HAN HECHO DESDE DICIEMBRE DE 2007. ESTO ES TIERRA DE NADIE....
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  2. Y la Municìpalidad no efectúa ningún control?
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