Deportes

Comenzó una nueva edición del Abierto Argentino de Polo

En la Catedral del Polo, el Campo Argentino de Palermo, se reúnen los mejores exponentes de la disciplina. La Dolfina abrió esta 115ª edición con una victoria, 18 a 9, sobre El Paraíso.

El 115 Campeonato Argentino Abierto de Polo comenzó este fin de semana en Buenos Aires con los mejores jugadores del mundo y todo el glamour que caracteriza a una fiesta renovada pero fiel al estilo tradicional de la alta sociedad.

El certamen reúne en la "Catedral del Polo" a los mejores polistas argentinos, que durante el año demuestran su calidad en los torneos de España, Estados Unidos y Gran Bretaña, y para finales del año regresan a su patria para participar de la "Triple Corona", los tres torneos más importantes del polo.

El tricampeón La Dolfina, de Adolfo Cambiasso y con 40 goles de handicap, puntuación perfecta, abrió el Abierto con una demostración de calidad ante El Paraíso.

Cambiasso revalidó su título de mejor jugador del mundo con una genial habilidad para dominar la bocha con el taco, algo así como el Maradona del polo que logró además acercar este deporte elitista al resto de la sociedad argentina.

La Dolfina llega a Palermo con su handicap perfecto en busca del tetracampeonato, pero sin siquiera haber llegado este año a una final de los torneos locales. Todo un desafío para la nueva estirpe del polo.

El polo argentino experimenta este año también una intensa renovación, en la que asoma como revelación el equipo Pilará, de los hermanos Agustín y Sebastián Merlos, Marcos Heguy y Santiago Chavanne. También muestra sentidas ausencias, como la de Indios Chapaleufú I, de los Heguy.

En la 115 edición del certamen participan además Ellerstina, La Aguada, Indios Chapaleufú II, Black Watch y Trenque Lauquen. Los ocho equipos suman un handicap promedio de 35,75 goles.

Una recorrida por el Campo Argentino de Polo, perteneciente al Ejército argentino, revela sin embargo que la mayor fiesta del polo mundial sigue siendo sólo para unos pocos elegidos.

Con entradas diarias que van de los 20 a los 400 pesos (6 a 120 dólares), el ambiente del polo muestra a las tradicionales familias terratenientes, muchísimos extranjeros, y personalidades que se saben diferenciar de la "farándula". También curiosos que llegan a ver de qué se trata.

Y no todos van a las tribunas para ser testigos de las mejores exhibiciones de polo, muchos se quedan en los bares o los stands de marcas de lujo haciendo relaciones públicas, detrás de enormes lentes de sol, conversando o tan solo expresando: "Aquí estoy".

Lejos del fervor del fútbol y del fanatismo que está ganando el tenis, los espectadores de polo mantienen la compostura y festejan medidos cada gol. Muy atrás parece haber quedado la desfachatada decisión de Cambiasso de llevar años atrás a la barra brava de su club favorito de fútbol Nueva Chicago a Palermo, cuando sus tambores y cánticos espantaron a los asistentes.

El otro gran protagonista del Argentino Abierto es el caballo de polo, cuya calidad marca una diferencia notable en la cancha. El denominado petiso de polo y sus cuidadores, los petiseros, son parte fundamental del espectáculo porque cada jugador cambia varios caballos por partido y su adecuada preparación es indispensable.

"Un petiso de polo debe formar parte del cuerpo del jugador", asegura un histórico del polo argentino, Alberto Heguy. Su contemporáneo Juan Carlos Harriot sostiene en tanto que "un caballo de polo tiene que ser dócil, veloz, guapo, cómodo y debe tener carácter".

Y así se nota cuando pasa al galope en un cuerpo a cuerpo con el rival, con el cuero sudado y las venas marcadas por el esfuerzo, con el polista asomado en un flanco levantando el taco para pegar con potencia la bocha en busca de la gloria en la "Catedral del Polo".
Opiniones (0)
9 de Diciembre de 2016|00:59
1
ERROR
9 de Diciembre de 2016|00:59
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic