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Novak Djokovic, campeón del Masters de Shangai

El serbio se impuso en la final a Nicolai Davydenko por 6-1 y 7-5 y se coronó en el torneo que reúne a los mejores ocho jugadores del mundo. El número tres del ranking de la ATP fue contundente y no dejó dudas a pesar de los intentos de su rival.

El serbio Novak Djokovic logró hoy el título del Masters de tenis de Shanghai al imponerse al ruso Nikolai Davydenko por 6-1 y 7-5 en 1:42 horas.

Djokovic, tercer jugador mundial, consigue así su cuarto título de un año que se acaba y en el que se ha consagrado como la gran alternativa al duopolio del español Rafael Nadal y del suizo Roger Federer, del que queda muy cerca en el ranking.

El serbio cierra la temporada como la empezó, con un gran título, el undécimo de su carrera. Ganó su primer Grand Slam en enero, en Australia, agregó Indian Wells y Roma y hoy, seis meses después del trofeo en Italia, volvió a levantar una copa.

Davydenko, quinto del mundo, había previsto que el ganador sería el mejor físicamente y el menos nervioso. En principio, el primer factor le favorecía tras un cómodo partido el sábado ante el británico Andy Murray y los sufrimientos de Djokovic contra el francés Gilles Simon.

Pero el serbio hizo pesar más el otro a pesar de sus 21 años, por lo 27 de su oponente. Salió decidido a compensar una presunta falta de fuerza física con esa ambición que se refleja en su afilada mirada, en la agresividad de cada uno de sus gestos, en su juego incisivo. Esas características que distinguen a Djokovic, número tres del mundo, al español Rafael Nadal -uno- y al suizo Roger Federer -dos- del resto de jugadores.

Arrancó agresivo. Era el favorito y a diferencia de otros, no rehúye la etiqueta. Atacó, martilló a su rival desde el inicio y sus piernas se movían con ligereza sobre la cancha del estadio Qi Zhong, dividido entre los que querían que ganara el serbio, el gran ídolo, o los que se ponían al lado del que a priori era el menos fuerte.

Djokovic se disparó 5-0 en 20 minutos ante un Davydenko impotente, frío y más preocupado por protestar las decisiones de los jueces. Seis puntos en cinco juegos era el balance del ruso, que en Shanghai buscaba el mayor trofeo de su carrera.

La táctica del serbio estaba funcionando mejor de lo previsto. Pocos rallies, puntos rápidos. Y casi todos a su favor. El ruso fracasaba en su intención de mover y mover al serbio como lo había hecho con Murray.

Djokovic mandaba. Un ángulo a derecha, un ángulo a izquierda, volea.

Davydenko se estrenó y al game siguiente dispuso dos puntos de break que no aprovechó. El primer set point para el campeón de Australia le dio el 6-1. Ante la posible aparición de la fatiga tras un largo año, lo mejor era acabar pronto.

El ruso comenzó el segundo set de otra manera: ganando su saque. El estadio Qi Zhong en pleno lo jaleaba. Los hinchas chinos querían ver más tenis.

Pero el puño en alto y los dientes apretados del serbio eran la imagen del partido. Tras una defensa agónica quebró a Davydenko para adelantarse 2-1.

La superioridad de Djokovic ya no era tan apabullante. La velocidad de juego se redujo y el partido se igualó, pero a pesar de todo, el serbio seguía por delante. Le bastaba con guardar su servicio. Y lo hizo con más facilidad que en el partido entre ambos en la ronda previa.

Davydenko salvó con un saque los primeros puntos de campeonato y obligó al serbio al menos a tener que ganar el Masters con su servicio. El ruso mostró su mejor nivel apoyado por el público chino, y el serbio, con una doble falta, concedió el primer break a su rival.

Djokovic apagó las ilusiones de los que querían más partido. Quebró de nuevo para 6-5 y no falló más con su saque. Tres puntos de campeonato seguidos. Una devolución a la red y la gloria en China.

La derrota aparentemente intrascendente contra el francés Jo-Wilfried Tsonga en la primera fase le impide al serbio acabar el año por delante de Federer como número dos mundial. Pero Djokovic se puede consolar con los 1,24 millones de dólares por ganar en Shanghai, que en 2009 dará el relevo a una Londres rendida a Murray como sede del Masters de cierre del año.

Nestor y Zimonjic se quedaron con el dobles

El canadiense Daniel Nestor y el serbio Nenad Zimonjic lograron hoy el título de dobles en el Masters de tenis de Shanghai, lo que les permite acabar el año como la mejor pareja del mundo.

Nestor y Zimonjic, verdugos en semifinales del uruguayo Pablo Cuevas y el peruano Luis Horna, derrotaron hoy a la que era la mejor dupla del ranking, los hermanos estadounidenses Bob y Mike Bryan, por 7-6 (7-3) y 6-2.

Nestor ya había ganado el Masters el año pasado formando pareja con el bahameño Mark Knowles. El canadiense y Zimonjic, campeones de Wimbledon, saltan del puesto dos al uno del ranking gracias al triunfo de hoy en el estadio Qi Zhong de Shanghai.

Zimonjic, de 32 años, es el que acaba más alto en el ranking al haber jugado dos torneos menos que Nestor, número dos.

La dupla recuperó un break en el primer set y quebró en dos ocasiones a los Bryan en la segunda manga para lograr el triunfo en 73 minutos.

Las dos parejas se habían enfrentado ya en tres finales en 2008. Nestor y Zimonjic habían ganado en Toronto y Hamburgo, y los estadounidenses en Roma.

"Es difícil de imaginar", dijo Nestor, de 36 años. "Es una gran sensación. Hemos tenido un gran año, quizás a veces un poco inconsistentes", agregó.

"Pero cuando hemos jugado bien, hemos sido difíciles de batir. Formamos una buena pareja. Creo que cuando jugamos bien, nos merecemos ser los mejores del mundo", agregó.

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10 de Diciembre de 2016|13:30
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