A un año de la muerte de Lucas en el canal Civit, nadie cumplió con su familia

Lucas Gutiérrez (5) murió ahogado el 5 de noviembre del 2007, tras resbalar y caer al canal Civit, en el Campo Papa (Godoy Cruz). En ese momento, toda la clase política se comprometió a ayudar a la familia y hasta el gobernador Jaque le prometió una casa. Hoy siguen viviendo donde siempre y, la zona del canal donde cayó el niño, todavía no ha sido tapada en su totalidad.

“Vinieron los días posteriores, recorrieron el barrio y el canal conmigo y me prometieron todo, hasta ayuda para poder cambiarme de casa. Pero la semana pasada se cumplió un año, y nosotros seguimos acá, en esta casa donde es muy difícil seguir viviendo, salir a la calle y ver el lugar donde se cayó “Luquitas”. Es duro vivir acá, pero no puedo irme ni alquilar”. Nostálgico y triste, pero con más fuerza de la que uno podría imaginar, David Gutiérrez recuerda hoy a su pequeño hijo, aquel que el 5 de noviembre del 2007, con tan sólo 5 años murió ahogado tras caer al interior del Canal Civit y quedar atascado bajo un puente, en el Campo Papa de Godoy Cruz.

Y la bronca es lógica. Es que durante los días y semanas siguientes a la tragedia, funcionarios de todo tipo se acercaron a brindarles su apoyo a David, su esposa y sus otros 6 hijos. Hasta el propio Celso Jaque se entrevistó y recorrió el barrio con David, prometiéndole el oro y el moro. “Lo más importante de todo, era que me iban a solucionar el tema de la casa y que iban a hacer gestiones para darme una nueva, todo a cambio que yo les entregue la que tenía. Pero nunca lo hicieron”, continuó con su relato.

Las obras fueron anunciadas de inmediato y el movimiento en la zona se inició a las semanas de la tragedia. Pero, poco a poco, el ritmo se fue desacelerando, en la medida en que el tema se iba olvidando en el imaginario de la sociedad. Pero no en el de los Gutiérrez. “Las obras las terminaron hace 2 meses, aunque habían dicho que las iban a hacer más rápido y me tuve que mover mucho. La Municipalidad (de Godoy Cruz) se encargó de tapar todo el zanjón para evitar que se repitan estos hechos. Queda una sola parte sin cubrir, y es la que está al lado de mi casa. Lo quisieron hacer la semana pasada, pero yo les dije que no lo hagan, que no jueguen conmigo. Lo quisieron hacer justo cuando se cumplía el año”, reflexionó Gutiérrez, quien hoy trabaja en la parte de Higiene urbana de la Comuna y tiene a su cargo lo que corresponde al barrio Bancario. “La Municipalidad (de Godoy Cruz) es la única que se ha portado bien. Me dieron trabajo y así pude solucionar uno de mis principales problemas que era el de no tener un trabajo fijo. Pero el resto no apareció más, nunca volvieron, fue todo política. Igual, yo no olvido”, destacó Gutiérrez. Sin embargo, y pese a sus reclamos, Gutiérrez destacó que “yo no quiero andar peleando todavía, ya he rabiado demasiado”.

“Los chicos nos ven mal y se ponen mal, por eso tratamos de estar bien”
Pasaron 372 días desde aquel fatídico lunes cuando, cerca de las 13, Lucas resbaló y cayó al agua. En ese momento estaba jugando con su hermano mellizo, Andrés, y fue éste quien le avisó a su padre. De inmediato, David salió corriendo para intentar socorrer a su hijo, pero el niño había quedado atrapado bajo un puente. Llegaron bomberos y policías para rescatarlo, pero los esfuerzos fueron en vano. Ya habían pasado dos horas, y Lucas continuaba atascado entre palos y basura por lo que, furiosos, los vecinos del barrio rompieron una de las paredes para desviar el agua. Fue recién en ese momento cuando lograron rescatar el cuerpito de Lucas, aunque ya estaba sin vida.

“Ha sido un año duro, de a poquito hemos salido adelante y tenemos que seguir”, continuó el padre quien, religiosamente, todos los miércoles y domingos va al cementerio a visitar la tumba de su hijo. Domingo por medio, los hermanitos de Lucas lo acompañan, “es la forma en que lo recuerdan”.

“Todo lo que él tenía, todas sus cosas han quedado en su lugar, su ropa, sus juguetes. Las zapatillitas que tenía cuando se cayó, las tengo guardadas. Nadie toca sus cosas en la casa, hasta su triciclo y la pelota siguen donde él las dejó”, recordó.

En la humilde casa viven, junto a David, 7 personas más: su esposa Natalia (29), Agostina (13), Florencia (11), Matías (9), Camila (7), Andrés (6) y Valentina (2), sus hijos. “No ha sido el mejor año para nosotros, y va a ser difícil seguir, aunque tenemos que hacerlo. Estos días hemos estado tristes y, cuando ellos nos ven tristes, también se ponen mal. Por eso tenemos que darnos fuerza entre nosotros para salir adelante”, destacó David, agregando que ayer fue el cumpleaños de su esposa. “Imaginate cómo la pasó”, sostuvo.

Quienes más sienten la ausencia de “Luquitas” son su hermana mayor –Agostina- y Andrés, quien jugaba con él esa tarde. “En el cuaderno de Agostina está escrito por todos lados el nombre de Lucas. Y Andrés está yendo al jardín y, cuando tiene que hacer dibujos, siempre dibuja al hermano”, sentenció conmovido el padre.
Opiniones (2)
25 de septiembre de 2017 | 06:19
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25 de septiembre de 2017 | 06:19
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  1. Me parece muy mal que no arreglen lo del canal pero que le den una casa... imaginemos una casa por cada accidente....
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  2. ¿Qué otra cosa se puede esperar del mentiroso e inepto de este gobernador? Si nos mintió a todos con su famoso mapa del delito, cómo creen que va a cumplirle a esta pobre familia?. ¿Qué vas a decir ahora "aguante Jaque"?
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