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El vestuario de Gimnasia fue un muro de lamentos

Lamento, dolor y frustración, reinó en el vestuario de Gimnasia.
Lamento porque se jugó mal y se perdió, dolor por los insultos de los hinchas y frustración por no jugar bien y no poder volver a la victoria.

El silencio se acopló con el denso ambiente que se cortaba con un cuchillo.

Sin dudas los jugadores sabían que las indagaciones de los periodistas no se iban a hacer esperar y estos aguardaban con sus micrófonos, alguna respuesta a la floja actuación.

Todos los futbolistas del Lobo salieron juntos y el que encabezó la retirada, fue el técnico Gustavo Orellano, hoy cuestionado por los hinchas: “Estamos muy mal, se jugó un primer tiempo malísimo, la verdad no se entiende como se puede jugar así, pero bueno es cosa del fútbol, en el segundo tiempo mejoramos un poco más y no nos llegaron tanto, pero no pudimos”, fueron las palabras en caliente del entrenador.

Luego agregó: “Estuvimos trabajando en la semana para que no se cometan errores y la verdad que todo fue por errores nuestros y hay que seguir trabajando para corregirlos al final”.

Este golpe fue muy duro para la cabeza del Blanquinegro, por eso en la semana, los trabajos se apuntarán en los ánimos: “El bajón siempre se tiene y bueno hay que trabajar en lo anímico ahora y hay jugadores, gente y material para sacar adelante esto”, aseguró el mandamás.

Respecto a los punzantes cánticos de los hinchas pidiendo “que se vallan todos”, Orellano sostuvo que no es tiempo para eso: “Creo que se apuran pero es fútbol, ganás dos partidos y usos un ídolo y perdés dos y no sos nada”.

Por último, ante la pregunta sobre su continuidad, Gustavo Orellano fue muy claro y conciso: “Qué me voy a ir, tengo unos huevos así de grandes y bien puesto”, sentenció mientras se retiró muy fastidiado.

El partido se suspendió por 8 minutos:

Se estaban jugando 29 minutos del complemento y la furia de los hinchas se hacía escuchar. Pero alguno no aguantaron más y decidieron retirarse.

Antes, algunos hinchas entraron al campo de juego para descolgar algunas banderas propiedad del grueso de la hinchada.

Pero cuando un jugador de Antoniana fue a sacar un lateral cerca de la popular, los hinchas le arrojaron algunos proyectiles, lo que motivó a que el juez Lemos suspenda el partido.

En un momento todo indicó que no se continuaba con el partido, pero en un consenso entre los dos equipos y ya con los hinchas devuelta a las tribunas, se reanudó el juego.

En total, fueron 8 minutos los que el partido estuvo parado.

Un minuto de silencio

Antes del comienzo del partido, el club Gimnasia decidió que se realizara un minuto de silencio en reconocimiento del cabo Gustavo Ramet, asesinado el pasado 20 de octubre en Las Heras.

También se recordó al juvenil de Boca de Bermejo, Renzo Cataldo, que falleció por muerte súbita.

Para esto el presidente de la institución de Bermejo, Juan Mathus, izó la bandera Argentina antes del partido.

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