Habrían contratado a un sicario para matar a "La Reina" de la droga

Se confirmó que a Zulma Figueredo Ocampo, conocida como “La Reina”, de nacionalidad paraguaya y narcotraficante, fue asesinada por un sujeto contratado por quien era socio de ella. La mujer recibió dos disparos en la cabeza en el interior de una camioneta Toyota Hilux, el pasado 26 de septiembre.

Confirmaron que el asesinato de Zulma Figueredo Ocampo, conocida como “La Reina”, fue ideado por un hombre que sería su ex socio en el narcotráfico, pero llevado adelante por un sicario. La investigación también determinó que el crimen fue un ajuste de cuentas. El autor intelectual del homicidio es buscado intensamente.

La mujer, de nacionalidad paraguaya, fue ultimada de dos tiros en la cabeza el pasado 26 de septiembre alrededor de la 1.30 debajo de un puente del Acceso Sur y Bulnes, entre Aráoz y Boedo, de La Carrodilla, en Luján de Cuyo. Fue asesinada en una camioneta Toyota Hilux, que conducía Omar González Martín (25). Este joven recibió tres tiros: uno en el tórax, otro en la cabeza y el tercero en el cuello. Sin embargo, aunque quedó gravemente herido salvó milagrosamente su vida y se recuperó.

Desde el comienzo de la investigación, que lleva adelante el fiscal especial Eduardo Martearena, se descartó que el propósito del asesinato fuese el robo, ya que encontraron tirados en el rodado aproximadamente $500.

Sin embargo estaba claro que el asesino, de haberle robado algo a las víctimas, fue por un botín más importante obtenido del narcotráfico y que, paralelamente, se trataba de una vendetta.

La investigación continuó y lograron detener a un sujeto que no estaba relacionado con el homicidio pero era quien les proveía los teléfonos celulares a los integrantes de la banda liderada por “La Reina”.

Los pesquisas siguieron adelante y lograron establecer todo lo que sucedió esa madrugada de septiembre y también, aunque relativamente, el motivo.

“Al parecer, ‘La Reina’ cagó a su socio en una suma muy elevada de dinero”, señaló uno de los principales investigadores que solicitó no revelar la identidad del sospechoso. “Debido a esa especie deuda entre ellos, la mandó a matar”.

Zulma Figueredo Ocampo y Omar González Martín eran pareja y habían comprado esa camioneta en una agencia de autos. Entregaron en parte de pago un Chevrolet Astra, dinero en efectivo y quedaron debiendo $17.000.

Esa suma llevaba el joven la madrugada en que mataron a su compañera y se la robó el sicario. Pero ese no fue el móvil ni lo que pretendía este sujeto. Aprovechó la ocasión para quedarse con esa interesante cantidad de dinero después de matar a “La Reina”, aunque a ella le robó.

En el expediente de la causa no consta la cantidad de dinero que le sustrajeron a la víctima y nadie lo sabe, los investigadores sólo conocen que sería una cifra de por lo menos 6 dígitos.

¿Quién sabía que en ese momento Figueredo Ocampo tenía esa suma? Su socio. Fue él quien guió a la pareja hacia la muerte, aunque su novio se salvó.

Todo comenzó cuando el ideólogo del crimen le dijo a “La Reina” que pasara a buscar a un joven a la 1 de la madrugada (del 26 de septiembre) por calle Balcarce de Godoy Cruz, frente al hipermercado Easy. El motivo de esa reunión, no está del todo claro, pero sería el intercambio de dinero por droga.

La pareja se encontró con ese joven a la hora señalada, subió a la camioneta y les dijo que la transacción se haría en un lugar de La Carrodilla y que él los guiaría. De este modo, los hizo ir por el Acceso Sur y descender hacia una de las laterales.

A instancias del enviado por el socio se detuvieron debajo del puente ubicado en Bulnes, entre Aráoz y Boedo. Pero en cuanto el conductor estacionó la Toyota, este joven sacó un arma y le efectuó dos tiros en la cabeza a “La Reina”. Su compañero bajó del rodado e intentó escapar. Pero el sicario fue más veloz, también se bajó, le interceptó el paso y disparó tres tiros a quemarropa. Quizá creyó haberlo matado, porque quedó tirado en el piso y ensangrentado.

Con la mujer fue de combate (primer objetivo cumplido) y creyendo que su pareja también había muerto, requisó la camioneta y se llevó aquello que le encomendó su contratante. El plan había sido concretado.

Luego el sicario llamó por teléfono a un cómplice que lo pasó a buscar en una moto y huyeron. Esto fue corroborado por un testigo que vive en las inmediaciones de la escena del crimen. Dijo haber escuchado el motor de una moto después de las detonaciones.

Sin embargo, González Martín no había muerto. Se reincorporó como pudo, llegó hasta la camioneta y llamó al 911. Lo hizo tres veces porque casi no podía hablar, balbuceaba, comentaron los investigadores, debido a que estaba muy grave.

Dio a la Policía algunas imprecisiones, manifestando estar cerca de una estación de servicio. Pero en la última comunicación se le entendió mejor lo que decía e indicó que se encontraba debajo de un puente del Acceso Sur. Alrededor de las 3.30 los uniformados lo encontraron después de buscarlos más de una hora.

Cuarenta días después, ese denominado ex socio de “La Reina” no ha sido encontrado ni tampoco el sicario.

La investigación sigue su curso y gracias a otras revelaciones que hay en la causa, los pesquisas obtuvieron datos valiosos relativos al narcotráfico. Además, confirmaron algo más que importante: la existencia de sicarios en Mendoza.
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